madagascar lo tiene todo

No solo de safaris vive África. Descubre la isla más especial del continente

Es un destino que tiende a idealizarse... y con razón. A pesar de no contar con amplias sabanas tiene todo el encanto de África: naturaleza, animales únicos y playas paradisíacas

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¿Cuántas veces has soñado con escaparte a un lugar donde el asfalto no fuera el protagonista? ¿Es verdad que cuando cierras los ojos siempre te imaginas un paisaje sembrado de altísimos árboles verdes? ¿Te sientes a gusto cuando estás rodeado de animales en libertad? Es hora de que hagas realidad tus deseos: basta con organizar unas vacaciones en Madagascar para que todos tus sueños se cumplan.

Los expertos de la agencia de viajes PANGEA reconocen que poner rumbo a este país con forma de lágrima supone realizar un viaje a África un tanto especial. Situada frente a la costa de Mozambique, en la isla de Madagascar no se pueden hacer safaris para ver los ‘cinco grandes’, pero sí contemplar unos animales de lo más peculiares. En territorio malgache se cuentan hasta 14 especies diferentes de lémures, unos mamíferos endémicos que son los únicos seres vivos, además de los humanos, que pueden caminar a dos patas durante un tiempo prolongado.

Si en tu ruta a través de Madagascar escuchas un sonido parecido a un ladrido agudo, no te asustes ni pienses que estás rodeado por una jauría de perros. Los lémures suelen emitir estos ruidos para comunicarse y hacerse notar. Aunque son los animales más característicos de la isla, también hay otras especies a las que merece la pena que prestes atención.

Madagascar puede presumir de ser el país que más cantidad de camaleones acoge en su interior, conviene no dejar pasar la oportunidad de ver sus ojos saltones girando en busca de algún insecto que atrapar con su larga lengua. Los insectos también son la fuente de alimentación de los tarseros, unos primates con los globos oculares muy prominentes que cazan a sus ‘víctimas’ saltando sobre ellas o capturándolas al vuelo.

Lemur. (Shutterstock)
Lemur. (Shutterstock)

El aye aye es otra de las especies que debes ver durante tu viaje a Madagascar. No es que sea un animal especialmente bonito, de hecho, sus orejas picudas y su pelo revuelto le hacen aparecer en la lista de animales más feos del mundo, pero resulta muy curiosa su forma de comer: sus manos tienen un dedo larguísimo que utilizan para hurgar en los troncos de los árboles y sacar algún ‘bichito’ que llevarse a la boca.

El país del ‘coral’ que vive fuera del mar

Viajar a Madagascar es sinónimo de paz. Es un destino de naturaleza en estado puro. Recorrer sus terrenos supone encontrarse con espectáculos tan maravillosos como los que se localizan en la zona norte del país. Allí se ubican los ‘tsingy’, unos pináculos calizos rojizos que parecen auténtico coral sacado del mar después de haber sufrido erosión durante años y años. En el sur también se puede disfrutar de ‘tsingy’ de color grisáceo, e incluso hay dispuesto un puente para pasear entre ellos, aunque a veces las condiciones climatológicas obligan a cerrarlo, así que asegúrate de que haga buen tiempo el día que los vas a visitar. En la región media oeste del país son muy famosos los ‘tsingy’ de Bemaraha, por lo que conviene reservar algún día para pasar por ellos.

Baobab. (shutterstock)
Baobab. (shutterstock)

Pero si hay un paisaje que distinga a Madagascar, ese es el que conforman sus múltiples baobabs repartidos por la isla. Cuenta la leyenda que la belleza de estos altísimos árboles –cuya copa puede alcanzar los 30 metros– era tal, que las divinidades le dieron la vuelta a su tronco para que solo quedaran visibles sus raíces. Si te fijas con atención notarás que, efectivamente, con algo de imaginación puedes sospechar que las ramas de los baobabs son en realidad raíces.

En la ciudad de Morondava es donde más baobabs podrás contemplar. En concreto, en la conocida como Avenida de los Baobabs, un paseo de tierra que cubre el trayecto entre Morondava y Belon'i Tsiribihina, en la región de Menabe, al oeste del país. Localmente, a estos árboles se les conoce como ‘renala’, un término que se traduce como ‘madre del bosque’ y que rinde homenaje a esta especie que puede llegar hasta los 800 años de edad.

Las idílicas playas de Madagascar

No te equivoques, en Madagascar hay mucho más que baobabs y lémures. En esta preciosa isla africana también aparecen rutas de trekking magníficas para ponerse en forma mientras se contemplan sus paisajes. Y si lo que buscas es algo más de relax en tu viaje, pon rumbo a algunas de sus extraordinarias playas.

Que Madagascar sea una isla permite que esté rodeada de mar por cada uno de sus lados, así que existen multitud de playas por las que conviene dejarse caer. En el norte, por ejemplo, destaca la de Nosy Be, una pequeña islita situada en el Canal de Mozambique; mientras que si vas al sur no puede faltar Ifaty. Considerada el ‘paraíso de Madagascar’, su horizonte es muy similar al caribeño e incluso se encuentran palmeras entre la arena blanca

Déjate conquistar por el agua cristalina y los paisajes submarinos de ensueño como los que se pueden disfrutar en el Constance Tsarabanjina. A este hotel solo se puede acceder en lancha o en helicóptero, así que ya te puedes imaginar la tranquilidad que se percibe frente a su mar transparente ideal para el buceo. ¿Te animas?

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