a la luz de la luna

Ruta de senderismo nocturna en la sierra de Guadarrama de Madrid

Los amantes de las caminatas al aire libre encontrarán en esta experiencia un motivo más para contemplar la belleza de la Luna

Foto: Hacer una ruta de senderismo nocturna es posible en la sierra de Guadarrama (Dreampeaks)
Hacer una ruta de senderismo nocturna es posible en la sierra de Guadarrama (Dreampeaks)

Madrid ha luchado durante años por poner en valor uno de los rincones más preciados de su geografía: la sierra de Guadarrama. Su declaración como Parque Nacional en el año 2013 ha aumentado considerablemente el número de visitantes hasta registrarse situaciones de 'lleno' completo cuando el buen tiempo hace su aparición.

La Cuerda Larga es, además del epicentro de este paraje singular, la travesía más clásica para conocer el espacio natural de la serranía y disfrutar de las rutas de senderismo de Madrid. Recibe este nombre por la sensación –como de una cuerda tendida– que genera su sucesión de cumbres. Visitarla sin el agobio del incesante paso de excursionistas es posible gracias a una ruta diferente que permite descubrir sus tesoros durante una noche de luna llena.

Se trata de una travesía nocturna que adentra a los visitantes en la calma con la que la noche trata a esta hilera de macizos –los más altos de la región, con una media de 2.000 metros–. Sus 16 kilómetros de cordilleras, visibles desde buena parte de la capital, ofrecen un camino tan bello como exigente que se recorrerá con la luna como compañera de aventura.

La Cuerda Larga es el último horizonte de Madrid y para pasear por él es muy recomendable contar con la experiencia de un guía de montaña titulado especialista en este cordal de la sierra. En el caso de esta travesía nocturna, su compañía y asesoramiento resultan imprescindibles, al igual que una preparación física lo suficientemente buena como para soportar la caminata.

Sierra de Guadarrama (Fotocard)
Sierra de Guadarrama (Fotocard)

No en vano, la Cuerda Larga incluye ocho 'dos miles'. Los más famosos y altos son Cabezas de Hierro –mayor y menor (2.381 y 2.376 metros, respectivamente)–, aunque también despuntan Asómate de Hoyos (2.242 m) o las Lomas de Pandasco (2.247 m), desde donde se observa la parte posterior de La Pedriza. "Una vez superada la Cabeza de Hierro mayor, no hay posibilidad de retorno", advierten sus responsables. Durante el recorrido –que dura toda la noche y comprende unos 20 kilómetros– se pasa por la Bola del Mundo, el Collado de Valdemartín, el Cerro de Valdemartín, la Loma de Bailanderos y el pico de la Nanjarra antes de llegar, al amanecer, al Puerto de la Morcuera.

Foto: Dreampeaks
Foto: Dreampeaks

Los expertos aseguran que "no hace falta ser escalador" para aventurarse a vivir esta experiencia. "Solo es necesario tener ganas de progresar", explican. No obstante, el paseo incluye una pausa para reponer fuerzas a mitad del recorrido con un pícnic de avezado montañero. En total, quienes se atrevan a vivir esta velada de montañismo tardarán unas diez horas en completar un camino que arranca de el puerto de Navacerrada (1.858 m), al atardecer. El equipo, que debe ser apto para una travesía de este tipo –botas altas, gorro, guantes, impermeable y cortavientos–, corre a cuenta de los excursionistas.

La vivencia se realiza los fines de semana más próximos a la luna llena para aprovechar su luz. Aun así, se recomienda llevar un frontal por si acaso la 'novia' del Astro Rey no luce radiante esa noche. Tras la exhaustiva marcha, un autobús devuelve a los senderistas a Navacerrada. Allí podrán disfrutar de un completo y reparador desayuno. Con el hambre saciado y con las estampas de una travesía inolvidable todavía en las retinas, el regreso a casa servirá para reflexionar sobre la importancia de proteger y cuidar este privilegiado espacio, patrimonio de todos.

Viajes

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios