buceo y esnórquel en aguas cristalinas

Viaje a Costa Rica: ruta por sus volcanes, playas y paraísos de tortugas

Es uno de los países más felices del mundo y se puede visitar en una ruta sin programa establecido a través de su territorio

Foto: Uno de los increíbles paisajes de Costa Rica
Uno de los increíbles paisajes de Costa Rica

Costa Rica, uno de los pocos países del mundo que no dispone de Ejército, ha vuelto a hacerse un hueco en la lista de los países más felices del mundo de 2016. El ranking, establecido por el Informe de Felicidad Mundial y encabezado por Dinamarca, sitúa a esta verde nación como el primer territorio latinoamericano de la clasificación. Y no es para menos: Costa Rica tiene motivos de sobra para ser considerado un lugar donde la sonrisa esté siempre presente en el rostro. Sobre todo, si se recorren sus rincones con la autonomía que permite un viaje sin programa que deja total libertad al visitante para recorrerlo a su antojo a bordo de un coche de alquiler.

Vista aérea de Costa Rica
Vista aérea de Costa Rica

San José, la capital costarricense, será la encargada de recibir a los 'invitados'. Lo hará con los brazos abiertos, alojándoles en un hotel que puede presumir de acoger uno de los mejores restaurantes del país. Mientras se disfrutan los platos de su carta a la hora de cenar, la decoración del lugar le hará creer que se encuentra en una casita victoriana de lo más acogedora. Al día siguiente tendrá lugar la única excursión programada del viaje: una ruta atravesando el Parque Nacional Braulio Carrillo que tendrá como objetivo conducirle hasta Tortuguero.  

Un oso perezoso en Costa Rica (iStock)
Un oso perezoso en Costa Rica (iStock)

A 144 kilómetros de San José, este paraíso terrenal protegido –al igual que el 25% de la superficie de Costa Rica– permite recorrer en barca sus canales en un trayecto de unas cuatro horas. Si se afina bien el sentido de la vista, es posible contemplar en las orillas osos perezosos, cocodrilos, ranas y un sinfín de fauna y flora de lo más exótico. Si la visita se realiza entre junio y octubre, el espectáculo incomparable de la llegada de las tortugas salvajes a las costas de sus playas para desovar dejará con la boca abierta a todos los que tengan la suerte de presenciarlo.

Libre: conozca Costa Rica por su cuenta

Tras esta escena inolvidable comenzará la ruta por cuenta propia del viajero, que conducirá un coche de alquiler por toda Costa Rica tras coger las llaves en Guápiles. Libertad absoluta para pararse en sus pueblecillos de ensueño, sus bosques inmensos y sus carreteras marítimas. Imprescindible resulta la visita al volcán del Arenal, un gigante de 1.670 metros cuyo mayor atractivo es el perfecto cono que forma en su boca. La actividad volcánica del lugar lo convierten en un enclave perfecto para disfrutar de las aguas geotermales que discurren por el spa al aire libre del hotel de 5 estrellas donde se pernocta. 

El volcán Poás, en Costa Rica (iStock)
El volcán Poás, en Costa Rica (iStock)

En la zona del volcán Arenal conviven gran cantidad de actividades que pueden realizarse: desde rafting a tirolinas, pasando por excursiones de lo más variopinto. Entre ellas destaca la ruta a la catarata de la Fortuna –una impresionante cola de caballo de 70 metros que parece nacer de la nada entre la frondosa vegetación–; el paseo a caballo por la ladera del volcán Miravalles –el más alto de Costa Rica, con 2.028 metros– o el senderismo junto al río Celeste –que hace honor a su nombre con aguas añil–.

El paraíso para los buceadores

La península de Papagayo y Nicoya son los mejores lugares de la región de Guanacaste para disfrutar de jornadas de buceo y esnórquel entre aguas cristalinas. Además, en esta zona de Costa Rica es donde mejor tiempo hace de todo el país, convirtiendo al oeste del país en un destino perfecto para no quitarse el bañador ni un momento. Playa Grande, Playa Langosta y Playa Avellanas son orillas que no hay que perderse para zambullirse en el mar y contemplar en primera persona sus maravillas. 

Playa de Costa Rica (iStock)
Playa de Costa Rica (iStock)

La costa oeste de Costa Rica es, sin lugar a dudas, el entorno ideal si se buscan los caminos no trillados –en inglés, conocidos como 'off the beaten track'–. Recorrerla casi 'obliga' a hacer parada en Tamarindo –el pueblo con más ambiente de la zona–, en San Juanillo –donde la arena blanca contrasta con un colorido chiringuito– y en las playas blanca y negra de Ostional. Aquí tienen lugar las arrivadas de tortugas maulas y verdes más numerosas del país, incluso más que las famosas de Tortuguero.

En Costa Rica también se puede disfrutar del surf (iStock)
En Costa Rica también se puede disfrutar del surf (iStock)

En Nosara, las tablas de surf surcan los mares sin parar. Es un pueblo muy pequeño, pero las playas de Nosara y Pelada son perfectas para practicar este deporte. Se puede comer en restaurantes ecológicos a pie de playa –y probar la fruta de Costa Rica, que es tan jugosa que más que masticarse, se bebe– antes de recorrer las costas de Samara, el lugar donde es posible tenderse en la arena sin estar rodeado de turistas disfrutando de una auténtica “sensación de paz”. Desde allí, habrá que aprovechar al máximo el recorrido hasta San José, la ciudad que nos recibió y será la encargada de decirnos 'hasta pronto'.

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