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'Pam y Tommy': la frenética serie de Disney+ que reabre la herida de Pamela Anderson
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CRÓNICA DE UN ESCÁNDALO

'Pam y Tommy': la frenética serie de Disney+ que reabre la herida de Pamela Anderson

La recreación de los años más difíciles de Pamela Anderson y Tommy Lee, tras la filtración de su vídeo sexual, combina denuncia social con ciertas dosis de morbo gratuito

Foto: Lily James es Pamela Anderson en 'Pam y Tommy'. (Hulu / Disney )
Lily James es Pamela Anderson en 'Pam y Tommy'. (Hulu / Disney )

'Historias que esperas + historias que no imaginas'. El nuevo eslogan publicitario de Disney+ no puede ser más oportuno. Y es que pocos suscriptores de la plataforma de contenidos más familiar del planeta se imaginaban que verían a la estrella Sebastian Stan, conocido por su papel de superhéroe en la franquicia Marvel, charlando con su propio pene. Es uno de los momentos más rocambolescos —e incómodos— de 'Pam y Tommy', miniserie original de Hulu que Disney+ distribuye internacionalmente y cuyos seis primeros episodios ya están disponibles en la plataforma. Para suscribirse a Disney+ se puede acceder aquí.

Desde la primera escena asistimos a un desvergonzado festival de sexo salvaje, desnudos, drogas y desenfreno. Exceso a la máxima potencia para plasmar la vida de una de las parejas más inclasificables de la historia de Hollywood, la actriz Pamela Anderson y el músico Tommy Lee, retratados en la ficción por Lily James ('Downton Abbey') y Sebastian Stan ('Falcon y el soldado de invierno'). El matrimonio, que se casó en 1994 a los pocos días de conocerse, protagonizó uno de los escándalos más sonados de la época: la filtración de una cinta sexual casera que uno de sus empleados, Rand Gauthier, les robó y comercializó en internet sin su consentimiento.

El creador de la serie, Robert Siegel ('El fundador'), prometió que la trama evitaría caer en el morbo gratuito para lanzar reflexiones más profundas sobre el machismo de la sociedad o la voracidad de la prensa. Lo cierto es que los primeros episodios prefieren centrarse en los detalles más esperpénticos, con escenas tan grotescas como la de Tommy debatiendo con sus genitales, una gigantesca prótesis con voz y vida propia, lo que convierte a la serie en una involuntaria comedia en sus primeros compases.

La historia remonta el vuelo a partir del cuarto capítulo, cuando comienza a trazar con mayor precisión la violencia mediática que sufrió Pamela Anderson tras el estallido del escándalo, mucho más intensa y dolorosa que la experimentada por él, debido a la hipersexualización del cuerpo de las mujeres. "Esto es mucho peor para mí que para ti", dice Pam a su marido en uno de los momentos de la serie. "¿Por tu carrera?", responde él. "No es por mi carrera, es porque soy una mujer. La gente pensará que tú eres guay por esto, te chocarán los cinco por la calle. Pero yo pareceré una puta para todo el mundo", replica Pamela. En la serie vemos al presentador Jay Leno haciendo chistes únicamente sobre Pamela y a un grupo de desconocidos acercándose a Tommy en una fiesta para felicitarle por la cinta.

Revisar los escándalos del pasado bajo el prisma femenino es una práctica cada vez más habitual en la ficción televisiva. Lo hemos visto recientemente en 'American Horror Story: El caso Lewinsky' (disponible en Netflix), sobre el idilio entre Monica Lewinsky y Bill Clinton, que convirtió a la becaria de la Casa Blanca en una villana nacional. La diferencia entre ambas ficciones es que en esta última la propia Lewinsky participa como productora ejecutiva y controla la narrativa de su historia. Una situación que no ocurre con 'Pam y Tommy', que no ha contado con la aprobación de sus protagonistas.

placeholder Lily James es Pamela Anderson en 'Pam y Tommy'. (Hulu / Disney+)
Lily James es Pamela Anderson en 'Pam y Tommy'. (Hulu / Disney+)

La postura de Pamela Anderson

La actriz y modelo canadiense, parcialmente alejada de los focos desde hace varios años, no ha querido pronunciarse públicamente sobre la serie tras negarse a participar en su producción. Sin embargo, numerosos medios de comunicación estadounidenses, como el conocido portal de noticias 'US Weekly', han publicado que habría mostrado su absoluto rechazo en privado. Recordemos que Pamela Anderson denunció a Tommy Lee por maltrato en 1998, hechos que fueron probados y que acarrearon una sentencia de seis meses de prisión para el batería de la banda Mötley Crüe. Desde entonces, la pareja ha protagonizado numerosas idas y venidas, separándose definitivamente en 2010.

Tanto el creador de la ficción, Robert Siegel, como la protagonista, Lily James, han confesado en diversas entrevistas promocionales que han intentado ponerse en contacto con Anderson para contar con su asesoramiento y aprobación, sin éxito. Parece evidente que no está interesada en revivir el trauma que dilapidó su carrera. La pregunta es evidente: ¿hasta qué punto es lícito criticar el infierno de la actriz recreándolo de nuevo?

Por el contrario, Lee no se ha mostrado tan disgustado con este nuevo baño de popularidad, al menos en un primer momento. En una entrevista concedida al portal 'ET Online' el pasado mes de septiembre, el músico confesó estar de acuerdo con la realización de la serie. "Es una buena historia que la gente necesita saber, estoy emocionado", dijo. Más tarde, Sebastian Stan ha declarado que ha mantenido conversaciones con él sobre su interpretación y este le habría dado su bendición. A pesar de ello, el músico, muy activo en redes sociales, no ha compartido ningún contenido relacionado con la miniserie desde su estreno.

placeholder James y Stan protagonizan 'Pam y Tommy'. (Hulu / Disney+)
James y Stan protagonizan 'Pam y Tommy'. (Hulu / Disney+)

Del cielo al infierno

Pongamos los hechos en contexto. Año 1996. Anderson es una de las actrices más populares de la televisión tras haber alcanzado la fama con sus múltiples posados en la revista erótica Playboy. Su papel de socorrista en 'Los vigilantes de la playa', la mítica serie de NBC, la convierte en una de las intérpretes mejor pagadas del mundo y en un auténtico filón para la prensa. Pero todo empieza a cambiar tras la publicación del vídeo: los guionistas de la serie deciden reducir sus diálogos y la carrera de Pamela comienza a desplomarse.

Su papel en la película 'Barb Wire' (David Hogan, 1996), con el que la actriz canadiense pretende dar un volantazo a su carrera y ser tomada en serio por la industria, es masacrado por la crítica especializada. Ridiculizada y cosificada por la sociedad, Pamela pone fin a sus años de gloria.

Muy diferente es el caso de Tommy Lee. Tras arrasar en los años ochenta con Mötley Crüe, su carrera ya está en declive cuando salta el escándalo y la filtración de la cinta apenas tiene las consecuencias profesionales para él. Muy al contrario, el escándalo le ayuda a seguir forjándose una imagen de rockero indomable.

placeholder Sebastian Stan es Tommy Lee en 'Pam y Tommy'. (Hulu / Disney+)
Sebastian Stan es Tommy Lee en 'Pam y Tommy'. (Hulu / Disney+)

Aunque 'Pam y Tommy' critica de forma contundente el acoso mediático sufrido por la pareja, vuelve a convertir su intimidad en un debate público. Cabe preguntarse cuántos espectadores verán la serie atraídos por el morbo que continúa suscitando la famosa 'sex-tape', ya retirada del mercado. La ficción recrea varios fragmentos del famoso vídeo y reproduce los salvajes encuentros sexuales de ambos: los actores imitan sus gemidos y gestos, e incluso usan prótesis para emular su anatomía. ¿Los productores se habrán preguntado cómo se sentirán sus protagonistas ante tanta literalidad?

El hombre tras el escándalo

La ficción nos presenta a un personaje poco conocido, Rand Gauthier (Seth Rogen), un exactor porno que trabajó como carpintero y electricista en la reforma de la lujosa mansión que la pareja poseía en Malibú. Tras tres meses trabajando en el diseño de una especie de parque de atracciones sexual que Lee le pide montar en su habitación, es despedido fulminantemente sin motivo aparente por el artista, sin abonar los 20.000 dólares que le debía.

Gauthier, autodesignado como agente del karma, decide entonces robar la caja fuerte de la pareja para cobrarse la deuda por su cuenta. Para su asombro, dentro encuentra un vídeo porno casero que la pareja rodó durante su luna de miel. Comienza entonces su lucha por monetizar el hallazgo y vengarse de su enemigo, sin ser del todo consciente del daño que ejercería en Anderson, con la que nunca tuvo ningún contacto. A pesar de sus actos reprobables, los guionistas evitan retratar a Gauthier como un villano, sino que optan por mostrar a un hombre torpe y errático, sin ningún atisbo de maldad. Una víctima del sistema que solo busca recuperar su dignidad tras haber sido humillado por un millonario caprichoso y cruel.

placeholder Seth Rogen es Rand Gauthier en 'Pam y Tommy'. (Hulu / Disney+)
Seth Rogen es Rand Gauthier en 'Pam y Tommy'. (Hulu / Disney+)

Las productoras de cine pornográfico se niegan a comprar la pieza, por lo que entra en juego un nuevo agente, internet, que Rand utiliza para publicar el anuncio y poder vender las copias de la cinta. Amparándose en un vacío legal, una empresa llamada Internet Entertainment Group termina comprando los derechos para distribuirla masivamente. En cuestión de días, el vídeo se convierte en la comidilla del mundo entero e incluso la revista pornográfica Penthouse, histórica rival de Playboy, se atreve a publicar varias capturas en papel.

No hay marcha atrás. Convertidos en una caricatura por gran parte de la prensa estadounidense, la pareja comienza entonces un absurdo periplo legal para recuperar los derechos de su propia cinta. En el sexto episodio, uno de los que mejor retrata el brutal machismo de la época, Pamela —y no Tommy— se enfrenta a una vista judicial en la que le preguntan si ha sido prostituta, si le excita exhibirse o si realmente ha sido ella la que ha filtrado el vídeo.

placeholder Lily James como Pamela Anderson. (Hulu / Disney+)
Lily James como Pamela Anderson. (Hulu / Disney+)

A pesar de su narración algo irregular y de cierta hipocresía al aprovecharse del morbo para generar controversia, 'Pam y Tommy' acierta en su crítica a la brutal misoginia sufrida por Pamela Anderson. Convertida por la industria en un producto de consumo, despojada de su propia voz y señalada como la gran culpable de que se comercializase con su vida privada. ¿Cuánto ha cambiado la sociedad desde entonces?

'Historias que esperas + historias que no imaginas'. El nuevo eslogan publicitario de Disney+ no puede ser más oportuno. Y es que pocos suscriptores de la plataforma de contenidos más familiar del planeta se imaginaban que verían a la estrella Sebastian Stan, conocido por su papel de superhéroe en la franquicia Marvel, charlando con su propio pene. Es uno de los momentos más rocambolescos —e incómodos— de 'Pam y Tommy', miniserie original de Hulu que Disney+ distribuye internacionalmente y cuyos seis primeros episodios ya están disponibles en la plataforma. Para suscribirse a Disney+ se puede acceder aquí.

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