'Sex Education' y las personas no binarias: "El debate sobre nuestra existencia se hace duro"
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'Sex Education' y las personas no binarias: "El debate sobre nuestra existencia se hace duro"

Comentamos la nueva temporada de la popular serie de Netflix con cuatro activistas de género no binario tras la incorporación de Cal (Duah Saleh), un personaje no binario

Foto: Duah Saleh es Cal en 'Sex Education'. (Netflix)
Duah Saleh es Cal en 'Sex Education'. (Netflix)

La serie adolescente más adulta y trascendental de Netflix, 'Sex Education', siempre se ha caracterizado por su retrato desprejuiciado de la sexualidad humana en todas sus vertientes. En la tercera temporada, estrenada el pasado 17 de septiembre, el equipo que lidera Laurie Nunn ha querido arrojar luz sobre una realidad a menudo ignorada, incluso dentro del propio colectivo LGTBI+: la de las personas trans no binarias. Lo hace a través del personaje de Cal Bowman, interpretado por Dua Saleh, cantante estadounidense de origen sudanés que fuera de las cámaras también rompe las normas de género impuestas por la sociedad.

Las personas no binarias trascienden el binarismo hombre-mujer al identificarse con elementos de ambos géneros, sin llegar a asociarse al 100% con ninguno de los dos. Por eso, prefieren utilizar pronombres neutros y un lenguaje inclusivo, enfrentándose al rechazo de instituciones como la Real Academia Española (RAE), que se resiste a aceptar su realidad de forma oficial.

Pero, ¿es adecuada la forma en la que la serie refleja la situación de las personas no binarias? Sobre el carismático personaje de 'Sex Education' y la representación en la ficción hemos conversado con cuatro activistas pertenecientes a la Asociación No Binaries España: Drew Caubet (elle), estudiante de antropología social y cultural y educación social; Celia Fernández (elle/ella), profesional de la enseñanza; Cris Molina (elle), estudiante de Máster de Ingeniería Química; y Darko Decimavilla (elle), que compagina su labor como presidente de la asociación con su trabajo en producción audiovisual y educación en diversidad afectivo-sexual y de género.

La importancia de los referentes

Según datos proporcionados por Netflix, la audiencia de 'Sex Education' ronda los 40 millones de espectadores, lo que la convierte en una de las series más populares del mundo. Una oportunidad de oro para mostrar nuevas realidades ante una audiencia gigantesca, que probablemente no esté familiarizada con cuestiones de género e identidad sexual. Una conquista de los espacios 'mainstream' que celebran desde el activismo.

"La representación en la ficción refleja nuestra existencia. Durante décadas las personas LGTBIAQ+ hemos sido borradas de las historias o asociadas a elementos negativos, con prácticas como el 'queercoding' —que consiste en agregar a los villanos rasgos de personalidad leídos como 'queer' en el subconsciente del espectador—", nos explica Darko Decimavilla. "Los referentes nos hacen sentir que formamos parte de la sociedad y nos muestran que no estamos soles, que hay más gente como nosotres", añade.

placeholder Duah Saleh junto a Kedar Williams Stirling y Chinenye Ezeudu. (Netflix)
Duah Saleh junto a Kedar Williams Stirling y Chinenye Ezeudu. (Netflix)

En la misma línea se posiciona Cris Molina, que defiende el poder de la ficción como fuente de aprendizaje de realidades desconocidas para la mayoría. Cris considera que con el personaje de Cal la serie ha sabido captar fielmente las vivencias de las personas no binarias. "Cal representa muy bien las dificultades que conlleva ser no binarie en la sociedad: cómo se siente elle con su propio cuerpo o su expresión de género. Me ha encantado, sobre todo, su actitud de no dar explicaciones a nadie, siendo natural y honeste", dice.

Darko, por su parte, lamenta que la ficción tienda a ir por detrás de los avances en materia social, haciéndose eco de las demandas de las minorías solo cuando un tema se pone de moda. Aunque, por otra parte, también percibe que la sociedad está cambiando y que mucha gente sí tiene la voluntad de aprender. "Las personas no binarias existimos desde hace mucho tiempo, pero estamos empezando a ser más visibles ahora y creo que en los próximos años podremos ver más personajes que nos representen en las series. De hecho, nos han contactado de diferentes productoras y plataformas para contar con nosotres tanto en la creación de personajes como en el uso del lenguaje neutro", nos adelanta.

Su encaje en la sociedad

En 'Sex Education', Cal no tiene ningún conflicto tras identificarse ante sus compañeros como persona no binaria, explicándoles desde el principio que sus pronombres son 'they/them' —el equivalente anglosajón de 'elle'—. Todos los alumnos respetan su identidad, pero no ocurre lo mismo con Hope (Jemima Kirke), la nueva directora del centro que intenta inculcar sus valores arcaicos entre el alumnado y boicotear la visibilidad de las personas 'queer'. Aunque la actitud beligerante de la directora no achanta a Cal, que en todo momento muestra una actitud segura y desafiante.

¿Con qué realidad se topan las personas no binarias en nuestro país cuando salen del armario? Lo cierto es que Drew Caubet se ha encontrado con más desconocimiento que rechazo frontal, aunque nos confiesa que intenta moverse únicamente en espacios que percibe como seguros y abiertos con la diversidad, algo muy común entre las personas del colectivo LGTBI+. En ese sentido, reconoce que ha detectado más rechazo por parte de usuarios anónimos en las redes sociales que en la vida real, otro de los signos de nuestro tiempo.

placeholder Imagen de la tercera temporada de 'Sex Education'. (Netflix)
Imagen de la tercera temporada de 'Sex Education'. (Netflix)

Celia Fernández todavía percibe mucho desconocimiento e incomprensión. "Nos han enseñado que solo hay blanco o negro, y es difícil asimilar que en realidad existe un arco iris infinito. Incluso a mí me cuesta a veces entenderlo y validarlo, es lógico que a la gente de mi alrededor también. Las personas que se interesan en entenderlo me preguntan para aprender, pero en ocasiones siento que buscan que flaquee en mi discurso para justificar que no lo entienden. El debate sobre nuestra existencia a veces se hace duro", lamenta.

Cris, por su parte, ni siquiera ha dado el paso de salir del armario como persona no binaria en todos los círculos de su vida. "Todavía existe demasiada ignorancia y no me apetece que me cuestionen e incluso nieguen mi propia identidad. Hay que tener en cuenta que si para una persona no binaria es difícil asimilarlo, el resto de personas también necesitan su tiempo. Pero creo que no es necesario entender algo para respetarlo", afirma.

Foto: Darko Decimavilla. (J.H.)

Darko tiene claro que las personas no binarias todavía no forman parte del imaginario colectivo. "No se educa lo suficiente en materia de diversidad afectivosexual y de género. Esto conlleva que seamos las personas no binarias quienes tengamos que ejercer esa labor, muchas veces a costa de nuestra propia salud mental", reflexiona. En su opinión, es fundamental que existan protocolos recogidos por una ley que protejan la integridad de las personas no binarias y favorezcan su inclusión, como ya ocurre en algunas comunidades autónomas.

El eterno debate del uniforme escolar

Una de las primeras medidas de la directora Hope es establecer el uniforme obligatorio para todos los alumnos: uno para los chicos y otro para las chicas. Cal muestra una gran entereza frente a las exigencias de Hope, que le obliga en un principio a vestir el uniforme con falda y cambiarse en el vestuario femenino, aunque finalmente consiga llevar pantalón. Una situación muy familiar para las personas no binarias, que ven en el uniforme un gran escollo para expresar libremente su identidad.

"La ropa es una de las formas con las que las personas se expresan, reducirla a cuatro prendas ya es lo suficientemente difícil como para que, como ocurre en la serie, se pongan más limitaciones. La solución sería escuchar al alumnado y diseñar un uniforme que haga sentir cómodo a todo el mundo", considera Celia.

placeholder Otis (Asa Butterfield) y Maeve (Emma Mackey) con el nuevo uniforme. (Netflix)
Otis (Asa Butterfield) y Maeve (Emma Mackey) con el nuevo uniforme. (Netflix)

Sin embargo, Cris matiza que la problemática de los uniformes no afecta únicamente a las personas no binarias. "La expresión de género masculina, femenina o neutra no pertenece directamente a la identidad de género. La ropa es un elemento principal para expresarte y decir quién eres, y sobre todo no tendría que estar dividida según el género. Cal no quiere ponerse la falda porque no siente que sea una prenda que le represente. Cuando le obligan, le están diciendo que le están leyendo como a una mujer", explica.

Darko cree que la serie muestra de forma muy vehemente cómo los uniformes coartan la libertad individual. "No podemos pretender que todas las personas sean iguales, como ovejas de rebaño. Yo acabaría con los uniformes, y si fueran 100% necesarios, que no lo creo, al menos optaría por uno neutro, sin distinciones de género".

La compleja relación entre Cal y Jackson

La trama amorosa que Cal protagoniza junto al adorable Jackson Marchetti (Kedar Williams-Stirling) ha cautivado a los espectadores por su naturalidad y la ternura que transmiten en cada escena. El flechazo entre ambos es instantáneo y la química salta a la vista, pero lo suyo es una historia de amor condenada al fracaso. El motivo es que a pesar de que a Jackson le atrae Cal y respeta su identidad, en realidad, le percibe como una chica, algo que Cal no puede pasar por alto.

"Personalmente, me duele el final de estos dos personajes porque muestra la realidad de que a veces debes elegir entre ser tú o estar en una relación de pareja", nos cuenta Drew. "Me cuesta empatizar con Cal porque yo sí habría 'cedido' por estar con esa persona ya que Jackson se muestra abierto, pero es una decisión muy complicada, personal y con consecuencias".

placeholder Duah Saleh y Kedar Williams-Stirling. (Netflix)
Duah Saleh y Kedar Williams-Stirling. (Netflix)

Cris considera que la conexión entre ambos es un ejemplo de las relaciones interpersonales que suelen establecer las personas trans no binarias con las personas cis. "En la serie, se ve que la relación se construye de manera no forzada y siempre respetando los tiempos y espacios de cada une. Jackson tiene buenas intenciones pero la realidad es que no llega a leer a Cal como una persona no binaria", lamenta.

Pero no todo está perdido para la pareja, cuya trama podría retomarse en el futuro. Aunque Netflix no ha confirmado oficialmente la cuarta temporada, es casi una evidencia que la serie tendrá continuidad y podremos seguir de cerca a Cal, un personaje que nos ha enseñado la importancia de no renunciar a tus principios.

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