NUEVA FICCIÓN DE MOVISTAR+

'Arde Madrid' | Los excesos y la vida loca de Ava Gardner en la capital

Un total de 11 países podrán disfrutar del estreno simultáneo de la serie original de Movistar+, creada por Paco León y Anna R. Costa, desde el jueves 8 de noviembre

Foto: La actriz Debi Mazar, caracterizada como Ava Gardner en 'Arde Madrid'. (Movistar )
La actriz Debi Mazar, caracterizada como Ava Gardner en 'Arde Madrid'. (Movistar )

El próximo 8 de noviembre verá la luz 'Arde Madrid', una de las grandes apuestas de ficción de Movistar+. La ficción se estrenará simultáneamente en España y Latinoamérica, por lo que llegará en el mismo día a una audiencia potencial que supera los 100 millones de personas. De esta manera, los clientes de Movistar en 11 países podrán acceder a un mismo contenido original al mismo tiempo.

Creada por Paco León y Anna R. Costa, y protagonizada por Inma Cuesta, el propio Paco León, Debi Mazar, Anna Castillo y Julián Villagrán, 'Arde Madrid' narra la estancia en la capital de España de la actriz Ava Gardner durante los años sesenta, desde el punto de vista de su variopinto servicio doméstico. Debi Mazar interpreta al "animal más bello del mundo" en esta comedia que también dirige Paco León.

'Arde Madrid' es la primera serie de la televisión de pago rodada íntegramente en blanco y negro

Ava Gardner se volvió 'loca' en nuestro país. "Me encanta España porque se parece a mí. Es violenta, rural y caprichosa…", llegó a afirmar la actriz estadounidense. Durante los 13 años que vivió en la capital hizo lo que quiso, se acostó con quien quiso, se bebió todo lo que quiso, y amó a quién quiso. Cada noche 'quemaba' Madrid hasta el amanecer, y sin dar explicaciones a nadie.

Ava y el franquismo

Más allá de la leyenda que rodea sus excesos, lo cierto es que fue una mujer desinhibida, bebedora incansable y con una intensa y prolija vida sexual. Todo ello mezclado generó durante sus años en la capital infinidad de anécdotas y leyendas que todavía hoy perviven. Muchas de ellas fueron recogidas en el libro 'Beberse la vida. Ava Gardner en España', de Marcos Ordóñez.

No deja de resultar paradójico que el Madrid franquista le ofreciese la libertad que buscaba, aquella que Hollywood le negaba y que la inmensa mayoría de los españoles no podía soñar ni de lejos.

A pesar de ponerse el mundo por montera en Madrid, nunca tuvo ningún problema con las autoridades franquistas. Odiada por algunos sectores del régimen, que veían en ella la antítesis de la mujer católica de la época (estaba divorciada, bebía, fumaba y se acostaba con quien quería), Franco, consciente de que era una de sus mejores embajadoras en el extranjero, se lo permitía todo de día… y de noche.

Ava Gardner (Debi Mazar), a su llegada a Madrid. (Jorge Fuembuena/Movistar+)
Ava Gardner (Debi Mazar), a su llegada a Madrid. (Jorge Fuembuena/Movistar+)

Ava y los hombres

Sus noches interminables en lugares como Chicote, Zambra o Riscal dieron lugar a la exagerada frase de "No hay en Madrid un bar en el que no haya bebido Hemingway ni hombre que no se haya acostado con Ava Gardner". Por el lecho de Ava Gardner, tras sus delirantes noches de flamenco y alcohol, pasaron gitanos y payos, cantaores, camareros de hotel, militares… Sus conquistas eran incontables y también sus borracheras, inicio de un alcoholismo que le costó la vida. Pasaba noches enteras de fiesta.

Sus correrías saltaron pronto de boca en boca, y los jóvenes de entonces, deambulaban por la noche madrileña deseando ser alguno de aquellos camareros o aspirantes a actor o a torero que, según la leyenda, terminaban cada madrugada en la alcoba de la bella y desenfrenada actriz. Era capaz de bebérselo todo, llevarse a casa al hombre que deseara, y al día siguiente acudir al rodaje tan fresca, dicen quienes la conocieron.

La actriz, en una de las fiestas en la serie 'Arde Madrid'. (Jorge Fuembuena/Movistar )
La actriz, en una de las fiestas en la serie 'Arde Madrid'. (Jorge Fuembuena/Movistar )

"Bebía por los codos, iba rebotando de un bar a otro, de un tablao a otro, y luego remataba la faena con quien le daba la gana", relata Marcos Ordóñez. En una ocasión, durante el rodaje de '55 días en Pekín', se encaprichó de un botones del hotel, un joven chicarrón de casi dos metros de altura, y le invitó a entrar a su suite. Uno de los maîtres del hotel, ya fallecido, aseguró que dejó seco al chaval. La dirección del establecimiento, quiso despedir al botones, pero Howard Newman, jefe de publicidad de Bronston, le preguntó al director: "¿Qué hubiera hecho usted si Ava le pide guerra?". Y ante tal cuestión el chico logró salvar el cuello.

Ava y el framenco

Acudía noche sí y noche también a fiestas de la farándula madrileña (cantantes, toreros, actrices) en locales tan conocidos como Chicote o en reuniones muy privadas en casas de artistas como Lola Flores, con quien además compartió grandes juergas. Su afición por el flamenco le llevó a recorrerse todos los tablaos de la capital, no solo el 'Villarosa' o el 'Zambra' donde muchos hombres caían rendidos a sus pies. A menudo acababa la noche en un conocido chiringuito a las afueras de Madrid, que regentaba Manolo Manzanilla, con el que también compartió colchón.

Flamenco, en la serie 'Arde Madrid'. (Jorge Fuembuena/Movistar )
Flamenco, en la serie 'Arde Madrid'. (Jorge Fuembuena/Movistar )

'El Fary' contaría que pasó una noche con la diva, no en la cama sino en el taxi. La recogió a las puertas de la conocida sala de fiestas 'Pasapoga' y durante toda la noche, estuvo al volante del coche a su servicio, recorriendo distintos locales hasta devolverla a su hotel a la mañana siguiente. En otro tablao se encaprichó de un joven cantaor llamado Manolo de Vega, entonces de gira por la capital. Terminó la actuación, ella lo tomó del brazo y se lo llevó a la cama. "Nos acostamos y encima al día siguiente me regaló un billete de mil pesetas". Contaría años después el popular humorista fallecido en 2015.

El gran productor Tedy Villalba comentó en su momento que "no era follar por follar, lo que le ocurría a Ava era que le aterraba quedarse sola por las noches".

Ava y sus vecinos

Cuando la noche madrileña que tanto atrapaba a la actriz echaba el cierre, continuaban las fiestas desenfrenadas en su domicilio del exclusivo barrio de El Viso a ritmo de música, flamenco, alcohol, y cómo no hombres. Consiguió desquiciar a algunos de sus vecinos más ilustres, como el expresidente argentino exiliado Juan Domingo Perón.

'La condesa descalza' se puso una vez más el mundo por montera, y ni las quejas ni las continuas broncas entre ellos la apaciguaron. La leyenda más conocida sobre ella cuenta que la norteamericana lo llamaba "maricón" a voz en grito cada vez que este le recriminaba su conducta. El dictador, harto de peleas, cambió de residencia.

Juan Domingo Perón (Osmar Núñez) e Isabelita Perón (Fabiana García Lago), vecinos de Ava. (Jorge Fuembuena/Movistar )
Juan Domingo Perón (Osmar Núñez) e Isabelita Perón (Fabiana García Lago), vecinos de Ava. (Jorge Fuembuena/Movistar )

El segundo episodio bronco que más se ha contado sobre el paso de Gardner por el número 11 de la calle Doctor Arce, es el que protagonizó junto a Blas Piñar, el líder ultraderechista de la transición, a quien también tuvo por vecino. En una ocasión, este llamó a su puerta y se armó la mundial. No está claro el motivo de la llamada. Una versión dice que lo hizo para entregarle un requerimiento notarial. La otra que harto del ruido llamó a su puerta. Sea cual fuera el motivo, el desenlace también acoge dos reflexiones: una menos literaria, es que los guardaespaldas le cerraron la puerta en la cara tras un movido intercambio de pareceres; otra, que alimentó aún más el mito descarado de Gardner, es que lo recibió desnuda y notablemente borracha, y que lo expulsó entre improperios.

Ava y el amor

El año 1950 marcó el inicio de su tormentosa relación con Frank Sinatra, con quien se casaría un año más tarde. Un matrimonio con continúas idas y venidas, y del que huyó la actriz instalándose en la capital. Durante el rodaje de 'Pandora', entre las visitas de Sinatra a Madrid, tuvo tiempo para su primer trofeo: el torero Mario Cabré. No sería este, sino otro matador, su verdadero gran amor, Luís Miguel Dominguín, al que conoció en 1953 en 'Chicote'.

El personaje de Ava Gardner. (Jorge Fuembuena/Movistar )
El personaje de Ava Gardner. (Jorge Fuembuena/Movistar )

El binomio que formaron, apasionado como pocos, no se vio exento de problemas más allá de la fuerte personalidad de los dos. "Había un sinfín de tretas para que Sinatra no se enterase, además de continuas peleas entre ambos", relata Andrés Amorós biógrafo del torero. Rompieron cuando ella se negó a casarse con él, aunque siguieron siendo grandes amigos, incluso después de contraer matrimonio él con Lucía Bosé.

Ava y el ocaso

En 1967 Ava Gardner vendió su casa de Madrid en el Viso y abandonó España supuestamente por problemas fiscales. Se instaló para siempre en Londres donde murió alcoholizada y enferma de apoplejía por una neumonía a los 67 años de edad, el 25 de enero de 1990. En sus memorias afirmó sobre aquella época: "Lo bueno y lo malo que viví en la noche, las borracheras, los bailes al amanecer, y toda esa gente no tan estupenda que conocí y amé, nunca los cambiaría por nada del mundo…".

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