Tras la pista del cohete chino fuera de control: ¿es probable que caiga en Madrid?
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regresa a la tierra este fin de semana

Tras la pista del cohete chino fuera de control: ¿es probable que caiga en Madrid?

A la velocidad a la que viaja el núcleo central del cohete Long March 5B, es prácticamente imposible determinar con exactitud dónde caerán los restos que sobrevivan al calor de la reentrada del aparato en la atmósfera

placeholder Foto: Despegue del cohete chino Long March 5B. (Reuters)
Despegue del cohete chino Long March 5B. (Reuters)

Con la vista puesta en el cielo, el Pentágono de Estados Unidos, la sede del departamento de Defensa del país, y el Servicio de Vigilancia y Seguimiento Espacial de la Unión Europea (EUSST) monitorean "cuidadosamente" el Long March 5B, un gran cohete que lanzó China al espacio el jueves 29 de abril y que ahora se encuentra fuera de control, por lo que preocupa su reentrada en la atmósfera de la Tierra, que se producirá durante este fin de semana, "en algún momento" entre el sábado 8 de mayo y el domingo día 9, de acuerdo con lo que ha manifestado desde su perfil en Twitter el astrofísico Jonathan McDowell. Además, tal y como apuntan desde el portal de noticias de la cadena CNN, aún no se sabe con exactitud dónde puede impactar el objeto espacial, aunque sí se ha dado a conocer una franja aproximada del globo terráqueo en la que podría acabar el aparato tras su reentrada en la atmósfera terrestre. De acuerdo con lo que apuntaban el pasado 30 de abril desde 'Space News', la inclinación orbital de 41,5 grados del cuerpo del cohete sitúa su aterrizaje en la Tierra "un poco más al norte que Nueva York, Madrid y Pekín, y tan al sur como el sur de Chile o la capital de Nueva Zelanda, Wellington". No obstante, a pesar de que se trata de uno de los objetos más grandes que vuelven a la Tierra, la probabilidad estadística de un impacto en suelo en áreas pobladas "es baja".

En sintonía con lo que informó el portavoz del departamento de Defensa estadounidense, Mike Howard, en un comunicado del que se ha hecho eco la prensa norteamericana, se espera que el cohete chino entre en la atmósfera terrestre alrededor del día 8 de mayo, por lo que el Comando Espacial de Estados Unidos rastrea diariamente la trayectoria y ubicación del aparato espacial a través del sitio web Space Track, que ha puesto a disposición de su comunidad un 'link' en el que irá actualizando la trayectoria y la predicción de impacto del Long March 5B. Ante el aluvión de visitas que ha recibido la página, desde Space Track han informado de que ya no es necesario acceder a la web con un usuario y contraseña ya que la ventana de tiempo que se ha calculado para el impacto de los restos del cohete se puede consultar en la propia página inicial de Space Track. De acuerdo con la actualización que ha publicado el sitio a 7 de mayo, los escombros del Long March 5B podrían impactar en la Tierra en algún momento entre las 16:00 horas del sábado, hora española, y las 10:00 horas del domingo.

Según explican desde 'Space News', el aparato que se encuentra bajo control es el núcleo central de este cohete de carga pesada, que también está compuesto por cuatro impulsores laterales, que puso en órbita este 28 de abril el módulo de cabina central de la estación espacial que China está construyendo. Desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Wenchang, ubicado en la isla sureña de Hainan, se lanzó con éxito este módulo de 22 toneladas, en uno de los primeros lanzamientos que se completarán en 2022 para hacer realidad la estación espacial Tiangong.

Tras esta misión, el primer módulo de la estación espacial entró en órbita, al igual que también lo hizo el núcleo central del Long March 5B, del que se separó el Tianhe después de 492 segundos de vuelo. Es este núcleo de aproximadamente 30 metros de largo y cinco metros de ancho, y no el Long March 5B al completo —una "variante del cohete espacial más grande de China", concretan en 'Space News', diseñada específicamente para lanzar módulos de la estación espacial a la órbita terrestre—, el aparato que se dirige lenta e "impredeciblemente" a la Tierra. Según la información que ha dado a conocer el Pentágono, el punto exacto de entrada a la atmósfera de la Tierra del cohete no se podrá identificar hasta unas horas después de su reentrada en la atmósfera, en sintonía con las declaraciones que recoge la CNN del portavoz Mike Howard.

A pesar de que se ha calculado una franja de distintas ciudades del mundo, entre las que se encontraría Madrid, en la que podría caer el núcleo del cohete Long March 5B —también conocido como CZ-5B— tras su reentrada en la atmósfera, desde el diario chino 'Global Times' apuntan a que lo más probable es que el núcleo caiga en aguas internacionales, sin que suponga un verdadero peligro para las poblaciones de otros países. El diario local incide, asimismo, aportando como fuente la opinión de analistas espaciales chinos, en que la afirmación del Pentágono de que los restos del cohete volarán fuera de control, pudiendo causar posibles daños si impacta en zonas habitadas, responde más bien al ánimo occidental de ver en China una "amenaza" para el avance tecnológico en el espacio.

"La mayor parte de los escombros se quemarán durante la reentrada del núcleo a la atmósfera de la Tierra, dejando solo una parte muy pequeña de la estructura que puede impactar en el suelo y aterrizará potencialmente en áreas alejadas de las actividades humanas o en el océano", explica por su parte Wang Ya'nan, el editor jefe del magazín 'Aerospace Knowledge', en declaraciones recogidas por 'Global Times', en las que también se hace alusión a que la composición con materiales livianos del cohete facilitará esa combustión de los mismos. Asimismo, se reporta que las autoridades espaciales de China habrían tenido en cuenta desde la fase inicial de diseño del cohete Long March 5B la posible caída de escombros a la Tierra. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Wang Wenbin, ha hecho hincapié en rueda de prensa que es "altamente improbable" que los restos causen ningún daño.

"El evento más probable" apunta a que los escombros que sobrevivan al calor de la reentrada acabarán en los océanos o en áreas deshabitadas

Desde 'Space News', apuntan a que "el evento más probable" será que los escombros que sobrevivan al intenso calor de la reentrada en la atmósfera acaben en los océanos o en áreas deshabitadas, lo que avala la teoría que manifiesta China. Sin embargo, sigue existiendo el riesgo de posibles daños a personas o a propiedades. "El núcleo central del Long March 5B es siete veces más macizo que el segundo núcleo del Falcon 9, que atrajo mucho la atención de la prensa hace unas semanas cuando entró sobre Seattle e impactaron restos en Washington", ha explicado el astrofísico Jonathan McDowell a este medio, haciendo hincapié en que no existe el riesgo cero en este tipo de misiones. "Desde 1990 no se han dejado deliberadamente en órbita más de 10 toneladas para que entren en la atmósfera sin control", ha declarado asimismo McDowell, que considera "inaceptable" que con los estándares actuales se haya dejado al 'azar' la reentrada sin control de los restos.

Asimismo, McDowell ha aclarado a la CNN que no es necesario que la población tome precauciones ya que el riesgo de que se produzca algún daño "es bastante pequeño". "No es imposible, podría suceder, pero el riesgo de que te golpee es sumamente pequeño. No perdería ni un segundo de sueño por esto", precisó a la cadena el astrofísico, a la par que resaltó que, a la velocidad a la que viaja el núcleo, a siete kilómetros por segundo, es imposible determinar con exactitud hacia dónde podrían dirigirse los restos. Aun así, el océano sigue siendo la apuesta más segura sobre dónde aterrizarán los escombros ya que ocupa la mayor parte de la superficie de la Tierra.

"Todo o casi todo el aluminio se vaporizará. Para concretar más, habría que saber si tiene piezas de titanio y acero, y cuánto material hay. Y no lo sabemos", ha querido explicar sobre el asunto el astronauta y ministro español de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, a través de su perfil oficial en Twitter. "En su día hice algún estudio de reentrada sin control. Es dificilísimo conocer el área concreta de impacto hasta pocos minutos antes", ha añadido en su publicación.

Según recuerdan en 'Space News', la mayor parte de los núcleos centrales de estos cohetes no llegan a entrar en órbita y regresan a la Tierra aterrizando en una zona de reentrada predefinida o, en el caso de núcleos secundarios, se realiza un descenso orbital para reducir el tiempo que está en órbita el aparato y evitar colisiones con otras naves, para así proceder a su reentrada inmediata en la atmósfera terrestre. El primer lanzamiento del cohete Long March 5B también provocó que el núcleo central entrase en órbita y realizase una reentrada descontrolada seis días después sobre el océano Atlántico.

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