Segunda ola de covid en plena campaña de gripe: el riesgo de un nuevo colapso sanitario
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LA NUEVA NORMALIDAD

Segunda ola de covid en plena campaña de gripe: el riesgo de un nuevo colapso sanitario

La posible coincidencia de un rebrote de coronavirus y las peores semanas de la epidemia de gripe preocupa a los epidemiólogos: España quiere aumentar la vacunación antigripal

Foto: Segunda ola de covid en plena campaña de gripe: el riesgo de un nuevo colapso sanitario
Segunda ola de covid en plena campaña de gripe: el riesgo de un nuevo colapso sanitario

No, el coronavirus no es una simple gripe, pero sus síntomas se parecen tanto que al principio de la pandemia fueron inevitables las comparaciones. Ahora que sabemos que el virus SARS-CoV-2 es mucho más letal, la gripe vuelve a protagonizar el debate sanitario porque los epidemiólogos temen que la combinación de ambas enfermedades vuelva a estresar el sistema sanitario en otoño y en invierno.

El pico de la gripe también provoca en España miles de ingresos hospitalarios y si esta vez coincide con una hipotética segunda ola de covid-19 —incluso si es mucho más leve que la primera—, podría causar estragos. Además, la similitud de los síntomas iniciales de las dos enfermedades sería un problema para diagnosticar y tratar adecuadamente a los pacientes. ¿Qué se puede hacer para prevenir el desastre? ¿Tiene España algún plan?

Foto: La última batalla de los voluntarios que han hecho 35.000 PCR a ancianos en residencias

“No es seguro que se produzca una segunda ola pandémica, pero es probable, aunque no tendrá la intensidad de la primera, porque estamos más preparados, conocemos mejor el microorganismo y sabemos tratarlo con mayor eficacia”, explica a Teknautas el epidemiólogo Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología. No obstante, “daría lugar a complicaciones, hospitalizaciones y fallecimientos” y una combinación con la gripe “crearía problemas de saturación y de diagnósticos diferencial entre ambas enfermedades”.

¿La solución? Aumentar la vacunación antigripal. Este es el objetivo que se han marcado las comunidades autónomas junto con el Ministerio de Sanidad, una meta que se centra sobre todo en tres colectivos: los mayores de 65 años, quienes sufran alguna patología de base y el personal sanitario.

Una coincidencia de picos podría dificultar el diagnóstico. (EFE)
Una coincidencia de picos podría dificultar el diagnóstico. (EFE)

Según los datos del Sistema de Vigilancia de la Gripe en España, en la temporada 2018-2019 se registraron 490.000 casos leves estimados en Atención Primaria y 35.300 hospitalizaciones con gripe confirmada. Unos 2.500 pacientes pasaron por la UCI y alrededor de 6.300 defunciones son atribuibles a esta causa. El Centro Nacional de Epidemiología que la vacuna antigripal en mayores de 65 años pudo prevenir un 11% de hospitalizaciones, un 40% de las admisiones en UCI y hasta un 38% de muertes, a pesar de que solo se vacunaron el 54% de los mayores. Por eso, es lógico pensar que una mayor cobertura de la vacuna de la gripe dejaría plazas libres en los hospitales si son necesarias ante una segunda ola de covid-19.


Incidencia en invierno

No obstante, es imposible saber por anticipado cuál va a ser su incidencia real el próximo invierno y algunos expertos especulan con la posibilidad de que sea muy distinta a la habitual. Jorge Mira Pérez, investigador de la Universidad de Santiago de Compostela que trabaja en modelos de predicción de coronavirus, cree que si se mantienen las medidas de distanciamiento social, es posible que también tengan un impacto muy positivo sobre la gripe.

Según explicó a Teknautas en un reportaje anterior, número reproductivo básico (R0) en esta enfermedad es de 1,3 (es decir, cada enfermo contagia a su vez a 1,3 personas), pero es muy probable que en la próxima campaña baje significativamente teniendo en cuenta que ahora tenemos menos contactos sociales.

Foto: EFE.
Foto: EFE.

Por otra parte, no se pueden confundir las cosas: la vacuna de la gripe no ofrece ningún tipo de protección contra el coronavirus. Por mucho que los síntomas de algunas enfermedades se parezcan, el patógeno que las origina no tiene nada que ver. Si entrenamos a nuestro sistema inmune para reconocer al virus de la gripe (la OMS ya ha establecido cuáles son las cepas de gripe A y gripe B recomendadas para ser incluidas en la vacuna de la campaña 2020-2021 en el hemisferio norte), actuará específicamente contra él, pero no contra el SARS-CoV-2 ni contra ningún otro.

Crece la demanda internacional

Así que dentro de la estrategia para hacer frente a un posible rebrote de covid-19 la vacuna de la gripe tan solo serviría para tratar de disminuir los casos de esta enfermedad y así, clarificar los diagnósticos y liberar capacidades del sistema sanitario, que no es poco. En el Reino Unido, el comité científico que asesora al Gobierno sobre la pandemia ha sugerido que considere vacunar a toda la población, debido a la probabilidad de que conviva con el coronavirus.

¿Un objetivo demasiado ambicioso? “Yo diría que es imposible, dudo que haya vacunas para todos, sobre todo por la demanda mundial”, señala García Rojas, que también es jefe de sección de Epidemiología y Prevención de la Dirección General de Salud Pública de Canarias. De hecho, “todas las comunidades autónomas hemos aumentado bastante nuestras previsiones de necesidades, porque queremos aumentar la cobertura todo lo que se pueda”. Por su parte, el Ministerio también aumentará sus reservas con respecto a otros años por si fuera necesario distribuir más.

UCI en el Hospital Puerta de Hierro. (EFE)
UCI en el Hospital Puerta de Hierro. (EFE)

Según ‘The Guardian’, algunas farmacéuticas están aumentando su producción de vacunas contra la gripe con respecto a otras campañas —por ejemplo, Sanofi batirá su récord, con un incremento de un 20% que hace dos años—, pero no está claro que esto sea suficiente para atender la demanda de todos los países del hemisferio norte que temen la llegada del próximo invierno.

En el caso de España, el reto será aumentar la cobertura en los mayores de 65 años, puesto que se vacunan poco más de la mitad, pero también en otros colectivos aún menos concienciados para los que también se aconseja esta protección: solo se vacuna el 22% de las personas que tienen entre 60 y 65 años, el 40% de las embarazadas y el 35% del personal sanitario, según los datos de la campaña 2018-2019. No obstante, la vacuna contra la gripe no tiene que ser universal: “Buscamos evitar complicaciones y casos graves”, señala el experto, “con llegar a los colectivos más vulnerables, ya estamos cumpliendo con la labor de la vacunación antigripal”.

La complejidad de adelantar la campaña

Al margen de intentar cubrir un mayor porcentaje de la población vulnerable o de los colectivos que están en contacto con ella, tampoco está claro cuál debe ser la estrategia. El propio coordinador del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, explicó esta semana que una de las posibilidades que se barajan es adelantar la campaña de vacunación antigripal, pero que esta medida aún está en discusión porque también tendría inconvenientes.

Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

“En teoría, cuanto antes vacunes, más casos evitas y hay menos posibilidades de que el pico de gripe coincida con una posible segunda ola de covid-19”, señala García Rojas. Sin embargo, en términos de eficacia, también “es importante aproximarla lo más que puedas al pico máximo de casos en cuanto a eficacia”.

Ambos objetivos son incompatibles, porque el pico de la gripe suele llegar a comienzos del invierno, entre finales de diciembre y todo el mes de enero, mientras que las campañas de vacunación arrancan a finales de octubre. Por eso, en opinión del presidente de la Asociación Española de Vacunología, “como mucho se puede adelantar a la primera semana de octubre”. Incluso si se tomara la decisión de anticiparse al máximo, duda de que las dosis —todas las vacunas humanas se fabrican fuera de España— llegasen a tiempo.

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