la plaga que aterroriza a la españa rural

La mixomatosis fulmina a la liebre ibérica: esta feroz epidemia invade ya 12 provincias

Este año, se descubrió que la plaga había saltado por primera vez de los conejos a las liebres. Es la primera de las múltiples malas noticias que esta icónica especie ha padecido desde entonces

Foto: Una liebre en La Cañada, Cantabria. (Juan Lacruz / Wikimedia Commons)
Una liebre en La Cañada, Cantabria. (Juan Lacruz / Wikimedia Commons)

El 20 de julio de este año, el guarda de un coto de La Rambla (Córdoba) apareció con una liebre muerta entre las manos. En la finca donde había aparecido había otros ejemplares que deambulaban por allí erráticamente: débiles, desorientados y ciegos. Su cabeza estaba tumefacta y parecía tener todos los síntomas de la mixomatosis, con una importante salvedad: esta enfermedad vírica es exclusiva de conejos, no de liebres. Hasta ahora.

Para cuando, horas más tarde, los resultados de los análisis confirmaron que el virus había saltado por primera vez de una especie a otra, nuevos casos habían comenzado a aparecer en fincas cercanas de Montalbán o Fernán Núñez. Una semana más tarde, se notificaron los primeros casos en Jaén. Dos semanas más tarde, en Castilla-La Mancha. Hoy, tres meses después, esta 'nueva' mixomatosis de las liebres —rápida, voraz y muy agresiva— está presente en 12 provincias y cinco comunidades autónomas: ha ocupado prácticamente toda Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Murcia y ya está en Madrid, preparando la conquista del norte.

Quizá desde una ciudad sea difícil de comprender, pero en muchos lugares de la España rural el brote está causando un verdadero pánico que también se viraliza en forma de 'fake news'. Por ejemplo, que la mixomatosis estaba extendiéndose a los perros y a los zorros. O este otro bulo que circuló como la pólvora por el WhatsApp de muchos cazadores: "Han encontrado unos polvos en Écija que salvan y curan a las liebres. Se les echa en polvo mezclado con la comida o en el agua de los bebederos. Se llama Terramicina en polvo".

Se trata de un antibiótico que, como explica este artículo de 'Jara y Sedal', mataría bacterias, nunca un virus como el de la mixomatosis.

En muchos lugares de la España rural, el brote está causando un verdadero pánico que también se viraliza en forma de 'fake news' o bulos

"La información falsa o mal documentada que se ha generado con la mixomatosis ha sido brutal", explica a Teknautas Ignacio García, veterinario experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Córdoba y uno de los que analizaron a aquella primera liebre enferma de mixomatosis.

Prohibido cazar liebres

Esta misma semana, la Real Federación Española de Caza ha declarado la suspensión de la veda de liebre que comenzó pocas semanas atrás ante el temor de que el transporte de animales contagiados avive la expansión de esta epidemia. Los veterinarios llevan décadas viendo y tratando conejos con "la tomatosis", como a menudo se la conoce en el medio rural, pero lo que están contemplando estas semanas les resulta inédito.

Prácticamente en todas aquellas provincias donde hay una densidad significativa de liebres está habiendo brotes

A diferencia de los países tropicales, España cuenta con un arma muy eficaz para aplacar la mixomatosis: la inexorable llegada del frío que desactiva a mosquitos y pulgas, principales vectores. De hecho, es la "explicación más plausible" de este brote para el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación: "La presencia abundante de conejos y liebres en las zonas afectadas, unida a una primavera especialmente lluviosa que ha propiciado una elevada densidad de insectos vectores, sobre todo mosquitos".

Sin embargo, pese a la bajada de temperaturas y las tormentas postropicales, este virus sigue aún dando guerra. "La previsión es que vaya a menos de aquí en adelante, aunque a día de hoy estamos registrando nuevos brotes, por ejemplo en Huelva", dice el veterinario. "Prácticamente en todas aquellas provincias donde hay una densidad significativa de liebres está habiendo brotes".

Un conejo con síntomas de mixomatosis come una zanahoria en Holanda. (Piet Spaans)
Un conejo con síntomas de mixomatosis come una zanahoria en Holanda. (Piet Spaans)

Tras descartar otras posibles enfermedades, la única opción era la mixomatosis. Pero eran liebres. Así que enviaron unas muestras a Algete (Madrid), donde el Programa Nacional de Vigilancia Epidemiológica tiene su laboratorio. Allí lo confirmaron.

En 2014 se detectó en el condado británico de Somerset el cadáver de una liebre europea (Lepus europaeus) con síntomas de mixomatosis. Fue el primer caso diagnosticado, aunque había sospechas de muchos otros en Francia o Irlanda. La liebre estaba enferma pero en fase de recuperación, por lo que se especuló que la verdadera causa de la muerte no habría sido el virus sino una septicemia ocasionada por una infección cutánea más reciente.

"No había pasado nunca"

El caso de las liebres ibéricas es muy diferente. "Lo que ha pasado aquí no había pasado nunca en ningún sitio", confirma García, "Cuando ha habido brotes importantes en conejos, es fácil que en los últimos coletazos de la epidemia alguna liebre se viera afectada".

"La clínica que muestra la enfermedad aquí, la mortalidad que ha producido o el hecho de que no afecte a los conejos, solamente a las liebres... eso es llamativo", añade. "Estamos en proceso de analizar conejos con mixomatosis que han aparecido más tarde en los mismos cotos donde antes se encontraron liebres muertas para ver si es el mismo virus".

Pese a que el fuego aún no se ha apagado, el escenario ahora mismo para estos investigadores es analizar la magnitud del incendio. Cuál es la mortalidad que ha habido, por ejemplo, o qué es verdaderamente el causante de la epidemia. Están sometidos a una gran urgencia. "Yo entiendo a los cazadores y a todos los agentes implicados, pero estamos ahora mismo analizando el virus y esto requiere tiempo", dice García, miembro del Programa de Vigilancia Epidemiológica de la Fauna Silvestre de Andalucía.

Los resultados dirán si se trata de una epidemia transitoria o si verdaderamente estamos ante la amenaza de que la mixomatosis en liebres se vuelva endémica, como ya ocurre con sus primos los conejos. "Existe el riesgo real de que se produzcan extinciones locales de la especie, como ya ocurrió hace algunos años con el conejo", advertían ayer desde la Real Federación Española de Caza, "una situación que ya está sucediendo en algunos cotos y que se extenderá si no se adoptan las medidas necesarias".

Propagada por el hombre

Justo antes de su celebrada película de acción 'Air Force One', el director Wolfgang Petersen estrenó en 1995 'Estallido', un vibrante 'thriller' epidemiológico donde un virus llamado Motaba (e inspirado en el ébola que, coincidiendo con el estreno, estaba azotando Zaire) es transportado de tapadillo a Estados Unidos con el consiguiente cirio que solo Dustin Hoffman y Rene Russo son capaces de resolver. Salvando las distancias, el argumento es muy parecido a lo que ha pasado en Europa con la mixomatosis. No vamos a incurrir en muchos 'spoilers', pero el virus resulta ser en realidad un arma biológica militar y el villano es Donald Sutherland. Imagínense.

Cartel original de 'Estallido'. (Wolfgang Petersen, 1995)
Cartel original de 'Estallido'. (Wolfgang Petersen, 1995)

El virus originalmente se detectó en Uruguay en el siglo XIX y era benigno, solo afectaba a un par de familias de conejos. Así continuó hasta los años cincuenta, cuando Australia introdujo en su territorio una cepa especialmente virulenta de la mixomatosis para controlar su población de lepóridos, que pasó de 600 millones de ejemplares a 100 en dos años.

En 1953, y tras el paso de una cepa por un laboratorio de Lausanne, el médico francés Paul-Félix Armand-Delille introdujo la mixomatosis de forma piloto en su finca Chateau Maillebois, al norte de Francia. Mes y medio después, los conejos habían desaparecido de su propiedad. ¡Éxito total! Salvo que dos años después, y tras descubrir que el virus había escapado de sus terrenos, Armand-Delille había provocado la muerte del 90% de los conejos de Francia y expandido la mixomatosis a toda Europa, incluida España. Por este infame accidente será eternamente recordado.

Aquel golpe a los conejos tuvo sus consecuencias para los llamados depredadores oportunistas: muchos nidos de águila ibérica desaparecieron o el lince ibérico se quedó sin la carne que supone el 70% de su dieta.

De aquellos polvos vienen estas liebres muertas, aunque el efecto dominó de este último brote de mixomatosis está aún por ver.

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