De los buques a los hospitales

Dos nuevos casos de escorbuto en España: ¿por qué vuelve esta epidemia del s. XVIII?

Dos pacientes han sido diagnosticados este año en Elche y Oviedo con esta patología, provocada por un déficit prolongado de vitamina C.

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En España, casi ningún médico ha visto un caso de escorbuto en su consulta. Para la gran mayoría se trata de una enfermedad casi mitológica, de piratas y conquistadores, que por casualidad vieron de pasada en sus apuntes de Endocrinología cuando estudiaban la carrera.

Sin embargo, desde hace algunos meses, el escorbuto está haciendo un sigiloso retorno. Dos nuevos casos, registrados a principios de 2017 en Elche y Oviedo, se suman a otros dos diagnósticos realizados, meses antes, en Valencia y Barcelona. España no está sola. Basta una pequeña cantidad de vitamina C para evitarlo, y sin embargo, el escorbuto también está resurgiendo con fuerza en países europeos, como Italia o Reino Unido, o en Estados Unidos.

¿Qué está ocurriendo en España?

Los dos casos recientemente diagnosticados tienen distintas explicaciones.

En el Hospital General Universitario de Elche, un niño de siete años fue diagnosticado de escorbuto. La causa fue que el joven estaba sometido a una dieta restrictiva en frutas. "Sospechamos que era escorbuto porque el niño tenía pequeños hematomas en las extremidades, cansancio y dolor óseo", explica a Teknautas Rosmari Vázquez, médico en el Servicio de Digestivo y Nutrición Infantil del hospital ilicitano. "El niño tenía varias patologías que le hacían llevar una dieta restrictiva", añade Vázquez. El paciente era alérgico e intolerante a diversos alimentos, entre ellos la fructosa, los azúcares que la fruta contiene de forma natural. "Por este motivo seguía controles en la consulta con determinación anual de vitaminas, por lo que cuando lo sospechamos enseguida lo corroboramos por el análisis de vitamina C".

Cuando sospechamos del escorbuto enseguida lo corroboramos por el análisis de vitamina C

Pocas semanas después, en el Hospital Universitario Central de Asturias, un hombre de 42 años ingresó con un dolor en la rodilla izquierda que le había empezado dos semanas antes. No había tenido traumatismo alguno ni se había golpeado. La doctora Anahy Brandy-García y sus compañeros encontraron una artritis en la rodilla, pero además, manchas púrpuras en su piel y una inflamación de las encías. El diagnóstico, por inverosímil que pareciera, estaba claro.

Perfiles inusuales

En las últimas décadas, los casos que se han registrado en España se cuentan con los dedos de una mano, ocurrían cada varios años y respondían a los perfiles habituales: "Entre los pacientes que están en riesgo de sufrir escorbuto están, por un lado, los niños sometidos a lactancia artificial no adaptada a necesidades infantiles", explica Iris de Luna, endocrinóloga en el Hospital Universitario Quirónsalud Madrid. Fue el caso del bebé de 11 meses diagnosticado en Valencia, que tras sufrir una dermatitis atópica con dos meses y medio fue alimentado a partir de entonces con una bebida de almendras.

Los lactantes son los más susceptibles a sufrir escorbuto (Reuters)
Los lactantes son los más susceptibles a sufrir escorbuto (Reuters)

Además de este grupo. hay otros dos susceptibles de llegar a padecer escorbuto. "Uno muy importante es el de los ancianos, que no tienen acceso a fruta y verdura fresca o directamente no la pueden masticar y acaban tomando cremas, sopas, yogures y poco más", explica la endocrino, "y por último los pacientes alcohólicos, con requerimientos aumentados de vitamina C y cuya ingesta suele estar muy disminuida porque hacen dietas erráticas".

En el pasado, los pocos casos que había de escorbuto encajaban perfectamente en esta tipología. Por ejemplo, de los últimos descritos antes de la epidemia de estos últimos meses, hace alrededor de 15 años, pertenecían a pacientes mayores, alcohólicos, o ambos.

No es fácil contraer escorbuto

Los últimos casos, por el contrario, han afectado a pacientes de 7, 28 y 42 años. El escorbuto en estos casos no estaba relacionado con el alcoholismo, sino con una dieta irregular asociada a enfermedades psiquiátricas como depresión o esquizofrenia. Los análisis de sangre realizados al hombre diagnosticado en Oviedo arrojaron unos niveles de vitamina C de menos de 0,10 miligramos por decilitro de sangre. Los niveles normales se sitúan entre 4 y 20 veces por encima de esa cantidad.

En España es difícil contraer escorbuto: la ingesta media de vitamina C dobla la cantidad recomendada

"La recomendación general de ingesta está en 60 miligramos diarios de vitamina C", explica el nutricionista Juan Revenga, "son fácilmente accesibles por poco bien que comas".

España, por las características de nuestra dieta, es además un destino muy poco frecuente para esta enfermedad. Según la última encuesta de ingesta de nutrientes entre los españoles, la ingesta observada de vitamina C entre los españoles se sitúa entre 113 y 144 miligramos diarios, más del doble de la recomendación general. De ahí lo inusual de este brote de casos recientes.

Así puede evitar la enfermedad

Los expertos consultados por este diario recomiendan "descartar las dietas restrictivas radicales que suelen ponerse de moda", indica De Luna, "desde la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición promovemos el consumo de una dieta con tres raciones de fruta y dos de verdura diaria".

Además, conviene tener en cuenta la fragilidad de esta vitamina. "Es termolábil -se degrada al alcanzar una cierta temperatura- e hidrosoluble, por lo cual todas las acciones de cocina que impliquen aplicar calor o cocer influyen en la disminución de la vitamina", explica Revenga, "no es lo mismo comer pimiento verde crudo en una ensalada que frito con un filete, donde la vitamina C será menor... si es que queda algo".

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