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¿Son eficaces los purificadores de aire? Probamos los de Dyson, Xiaomi, IKEA...
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PARA QUÉ SIRVEN EXACTAMENTE

¿Son eficaces los purificadores de aire? Probamos los de Dyson, Xiaomi, IKEA...

Estos aparatos son muy recomendados para alérgicos y para acabar con humos y olores. Hemos probado varios y esto es lo que debes tener en cuenta antes de comprarlo

Foto: Vista de un purificador. Foto: M. Mcloughlin
Vista de un purificador. Foto: M. Mcloughlin

Si lo que llevamos de pandemia ha dejado algún poso, es eso de ventilar los interiores. Interiores de los coches, de las casas y de las oficinas. Es probable que muchísimas personas hayan cogido como hábito muy recurrente algo que antes era algo que no se hacía con tanta recurrencia. Aunque sea invierno, la estampa, por citar algunas, de una ventana a medio abrir mientras se prepara la comida de Navidad o la imagen de una ventanilla de un taxi bajada completamente mientras se vuelve de la cena de Nochevieja va a ser un clásico estas fiestas. Después de este año y medio, nos preocupamos mucho más por lo que respiramos. Y en medio de esta obsesión por la higiene y la limpieza, muchos han pensado en meter un purificador de aire en casa o en la oficina.

Estos aparatos tradicionalmente han estado asociados y recomendados para personas con alergias pero también pueden ser interesantes para muchos otros. Aquellos que sufren asma, aquellos que viven con mascotas, aquellos que conviven con fumadores y también aquellos, como el menda, que vive en un apartamento pequeño, en el que la cocina está ‘empotrada’ en una esquina del salón y donde el extractor da para lo que da.

Todos ellos pueden plantearse enchufar una de estas máquinas. O también aquellos que quieren, simplemente, respirar un aire más limpio y no se pueden permitir andar todo el rato abriendo ventanas porque tienen una obra enfrente de casa, también mi caso; o su calle está infestada de tráfico rodado y, por tanto, abrir la ventana es sinónimo de polvo y polución.

¿Eficaces contra el coronavirus?

Para comprender exactamente para qué sirven hemos hecho una comparativa de varios modelos firmados por Xiaomi, Dyson, Philips o IKEA. Sí, el rey del mueble ‘pret a porter’ ha sorprendido con una propuesta donde el diseño tiene mucho que decir. Antes de entrar a valorar el desempeño de cada máquina, todos ellos son purificadores inteligentes, que se pueden gobernar a través de una app, hay que hacer una serie de observaciones para que nadie acabe en casa con algo que realmente no esperaba.

La pregunta es obligada: ¿un purificador acaba con el covid-19? La respuesta rápida es negativa. Hay un pero. Siempre lo hay. No lo es por sí sólo. Siempre que me preguntan por este asunto, recupero el mismo ejemplo. El debate es similar al que ocurre con los filtros que se utilizan en los aviones para limpiar el aire en las cabinas. Ayudan pero son complementarios a otras medidas. Es decir, pensando en el coronavirus, pueden formar parte de un paquete de protección global. Incluso hay algunos modelos, lo más punteros, que han sido probados especificamente para estos virus. La conclusión es que puede ayudar a atrapar algunas partículas y aerosoles, incluso reducir su presencia en el aire, pero no sustituye otras medidas que haya que adoptar.

Dependiendo de los filtros, será más o menos útil. Eso sí, siempre combinados con otras medidas

Así lo lleva repitiendo la OCU desde hace un tiempo, que recuerda la necesidad de ventilar de vez en cuando para no crear una falsa sensación de seguridad. En EEUU, la agencia estatal de Medio Ambiente apuntaba en la misma dirección: ayudan a reducir partículas contaminantes en el aire, así que puede ser efectivo si se combinan con otras acciones. Si te has puesto a buscar en internet y has visto que muchos se presentan como soluciones mágicas contra el covid, desconfía, porque es probable que te estén vendiendo el chocolate del loro.

¿Qué mirar?

Los modelos que ‘compiten’ en esta comparativa son el Dyson Purifier Hot+Cool Formaldehyde, el Xiaomi Mi Air Purifer 3C, el StarkVink de IKEA, el 3000i de Phillips y SmartMi P1. Entre las cosas que hay que fijarse hay una evidente: el diseño y los materiales. Es algo que va a estar a la vista por lo que conviene que no parezca un monolito plantado sin ningún tipo de gusto ni criterio. Probablemente no estés pensando en tener varios, así que es probable que lo tengas que mover de habitación en más de una ocasión, así que estaría bien que te fijes si es fácil de mover. Pero hay que fijarse en otras cosas. Por una parte, los filtros. Es probable que hayas oído hablar de los filtros HEPA en estos meses de pandemia.

Estas siglas pertenecen a la voz inglesa de 'High Efficiency Particulate Air'. Es un certificado regulado (mediante el estándar UNE-EN 1822-1:2020) por las autoridades sanitarias en la UE que obligan a que sea capaz de capturar el 99,97% de las partículas de 0,3 micras de diámetro o más tamaño.

Es clave que aparezca como “filtro HEPA” y no “filtro tipo HEPA”, ya que no llegan a los estándares o no han podido ser certificados como tal de manera independiente. Todos los HEPA no son iguales y se valora su capacidad de retención. Los superiores a un 99,7% en la escala PM (un indicador para medir el aire) son los H13, H14, U15, U16 y U17. Siempre es interesante decantarse por uno de estos, aunque esto no significa que otros que no lleguen a esta certificación no puedan hacer un buen trabajo.

placeholder Vista del modelo de Dyson utilizado en esta prueba. Foto: M. McLoughlin
Vista del modelo de Dyson utilizado en esta prueba. Foto: M. McLoughlin

¿Qué más se debería tener en cuenta? El alcance y la potencia de filtrado. No es lo mismo renovar el ambiente de un salón grande que de un dormitorio. Es importante, por tanto, fijarse en estos dos aspectos para controlar el tiempo que va a estar en funcionamiento, que no anda la factura de la luz como para andar teniendo funcionando a máximo de revoluciones las cosas más tiempo de la necesaria.

También conviene consultar los decibelios o alguna referencia del ruido que puede generar cuando está funcionando. Piensen que seguramente lo pongan a funcionar, mientras usted va a estar en la habitación o en el salón viendo la tele. Por lo demás, conviene ver si sirve para refrescar el ambiente con función ventilador, si tiene función calor y si cuenta con mando a distancia y una buena app para gobernarla.

Lo ideal es que apuestas por un filtro HEPA de mayor rango, a partir del H13

Dyson Purifier Hot + Cool Formaldehyde

Es uno de los diseños más llamativos que hay. En la parte superior, en forma de clip, tiene un ventilador sin aspas que se ocupa de expulsar el aire. Esta versión, que sirve tanto para emitir aire frío como caliente, tiene una menor altura que otros modelos de la marca. El aspecto es muy 'premium', a pesar de que el material mayoritario para su construcción sea el plástico. La base, que cuenta con un acabado metalizado en diversas tonalidades, no es excesivamente ancha, por lo que es sencillo buscar acomodo en cualquier esquina.

Como la parte superior es más corta y abarca más espacio, este Dyson Purifier Hot+Cool Formaldehyde es inclinable, pudiendo fijar la base en diferentes ángulos para apuntar hacia una posición más elevada. Además tenemos una pequeña pantalla LCD para consultar rápidamente algunos detalles (particularmente es lo que suelo consultar, más allá de la 'app')

Esto puede ser útil, por ejemplo, si utilizas el efecto calor porque estás destemplado y estás en el sofá o quieres apuntar a los pies. También puedes hacer que emita el chorro en una dirección o que gire sobre sí mismo. El control puede hacerse a través de un mando remoto o a través de la app Dyson Link, la que sirve para controlar otros aparatos como sus robots aspiradores, en el que podremos consultar diferentes valores captado por los sensores de este Dyson, como puede ser la humedad o la temperatura. Tenemos un apartado para controlar los compuestos orgánicos volátiles (COV) y NO2, el principal contaminante generado por el tráfico rodado.

placeholder Base del Dyson utilizado en esta prueba. Foto: M. McLoughlin
Base del Dyson utilizado en esta prueba. Foto: M. McLoughlin

Tiene otro sensor dedicado a detectar microparticulas (PM 2.5 y PM 10, es decir, menos de 2,5 micras y menor a 10 micras) y además puede monitorizar los gases oxidantes. De esta forma, tienen cubierto un gran abanico de sustancias irritantes y nocivas que pueden utilizarse, producirse o colarse en el entorno doméstico, como polen, productos de limpieza o la combustión que se produce al cocinar, por mencionar algunas de las muchas situaciones.

Puedes verlo en vivo o consultar uno de los informes que genera automáticamente cada pocos minutos. Es probablemente, en este sentido, una de las apps más completas en lo que se refiere a la información de la calidad de aire se refiere. Además, si eres usuario de Google Home o Alexa, podrás activarlo con tu asistente de voz favorito.

Cuando tienes activado el 'modo automático' y detecta una anomalía en el ambiente, se inicia automáticamente. Obviamente hace cierto ruido, pero nada comparable a lo que puede ser un extractor de humo de cocina. Particularmente es cuando más lo he notado. Cuando preparaba algo de cenar o de comer y se generaba algo de humo rápidamente detectaba que se producía un pico en los niveles y depuraba el ambiente. Según el fabricante, el alcance es de más de 80 metros cuadrados. A máxima potencia, puede manejar un volumen de 290 litros por segundo.

Ojalá tener una casa tan grande para darle la razón o quitársela, pero lo cierto es que en unos pocos minutos es capaz de devolver el ambiente viciado de casa en una situación así que es probable que propiedades más grandes no sean un gran reto. Además del filtro HEPA H13 hecho de microfibra y borosilicato (con capacidad para retener el formaldehido y partículas de hasta 0,1 micras), tiene un filtro de carbón, encargado también de minimizar y devorar los malos olores. Algo que hace bastante bien. Sobre la durabilidad, después de un mes de uso, las piezas, según la app, están a un 93%, así que todavía queda mucho para cambiar estas piezas.

Una de las cosas que hace este aparato interesante es que es un tres en uno. Purifica pero también tiene función de refresco y de calor. En este último punto, es un calefactor eléctrico algo más sotisficado, que además cuenta con un sistema de seguridad que lo apaga si se excede el tiempo razonable de uso. En lo que se refiere a la parte 'cool', no es un aire acondicionado pero puede servir para refrescar y aliviar sin necesidad de encender un aparato así. En líneas generales, es una buena opción para mantener fresco y limpio el aire de casa, especialmente en aquellas donde la ventilación natural no sea sencilla. Cumple muy bien los tres papeles que desempeña. Eso sí, también tiene sus 'peros'. El primero, no es el más cómodo de mover de lado a lado. No es difícil pero tampoco es un purificador portátil. El segundo problema, es un precio que puede alejarle de muchos. La versión más completa es de 699 euros, aunque tienes otras opciones menos avanzadas por 649 euros o 599.

IKEA Starkvind

Todo el mundo no tiene espacio para meter un purificador en casa. O directamente no quieres, porque los diseños no convencen. IKEA aquí tiene bastante que decir con su última propuesta. Starkvind (el nombrecito se las trae) propone que está máquina, si el usuario quiere, pueda venir integrado en una mesa auxiliar, disponible en dos acabados. También vende el purificador suelto, que se puede sujetar con una peana, pero lo novedoso, en mi opinión, es está integración en un mueble, que hace que estos 'gadgets' pasen mucho más desapercibidos. Tiene una altura de 55 centímetros y un diámetro de 54. Encaja fácilmente en un hueco que tengas junto al sofá, como mesa auxiliar, donde colocar, por ejemplo, las plantas como es mi caso. El cable mide metro y medio, personalmente me ha resultado suficiente, pero depende del número de enchufes y donde estén colocados. El purificador, por cierto, es compatible con TADFRI, el sistema de 'smart home' de IKEA.

placeholder Vista del purificador-mesita de IKEA. Foto: M. McLoughlin
Vista del purificador-mesita de IKEA. Foto: M. McLoughlin

En este caso, solo tiene función de purificador. No tiene alma de tres en uno. El diseño es bastante discreto, aunque el cable y la rueda que tiene en uno de los costados, delatan que no es una mesa más. Como digo, está disponible en dos acabados. Uno de madera clara, donde el plástico es blanco. Y otro de madera oscura donde el acabado del plástico es negro.

El control que incluye este Starkvind sirve bien para fijarlo en automático o para optar por una de las cinco velocidades posibles. Además, se puede conectar al sistema TRADFRI para vincularlo a la app IKEA Home y además es compatible con Homekit así como con Amazon Alexa. Si haces esto, entre otras cosas, podrás programarlo y controlar la calidad del aire así como la necesidad de cambiar o no los filtros. La compañía recomienda hacerlo cada seis meses, pero esto depende del uso que le des.

Este purificador trabaja con un sensor de PM 2.5 para detectar la calidad del aire. En mi caso, cuando he utilizado el modo automático, he detectado que tardaba más en reaccionar que otros modelos como el de Dyson, pero luego lo conseguía. La firma asegura que su sistema de tres capas (la capa para filtrar gases y olores hay que comprarla por separado) es capaz de atrapar hasta el 99,5% de partículas pequeñas de hasta 2,5 micrómetros en una habitación de tamaño de unos 20 metros cuadrados. También, por cierto, puede depurar el formaldehído.

El ruido oscila entre los 24 y los 51 decibelios cuando está funcionando a toda máquina. La 'pega', que al no ser un filtro HEPA completo, ofrece menos eficacia a la hora de poder capturar virus. Obviamente eso será fundamental para algunos que se irán a modelos más caros y más capaces, pero si lo que quieres es eliminar malos olores en casa y librarte de polen y polvo en suspensión, este modelo puede ser una buena opción. La versión con mesa cuesta 149 euros. La sencilla, 119.

Xiaomi Mi Air Purifier 3H

Aunque a estas alturas de la película muchos lo saben, Xiaomi no solo hace móviles. También hace 'routers', 'wearables', portátiles, lámparas inteligentes y electrodomésticos como robots aspiradores o arroceras inteligentes. Desde hace un tiempo también hace purificadores. El último que ha lanzado ha sido este Mi Air Purifier 3H, que incluye mejoras notables frente a la anterior generación. La más importante es que cuenta con un filtro HEPA de categoría 13, en lugar de los filtro EPA (alta eficiencia en lugar de muy alta eficiencia), que incluían los anteriores. Pero tranquilo, no hace falta que renueves ya que es una novedad retroactiva. Los nuevos filtros son compatibles con los anteriores.

En este caso tenemos un diseño más convencional. Se trata de una torre cuadrada de medio metro de altura y 24 centímetros de ancho por 24 de largo. No es tan llamativo como el modelo de Dyson ni tiene un acabado tan 'premium' pero sí que cumple unos estándares estéticos que no harán que lo puedas colocar en cualquier parte de la casa sin que chirríe mucho. Eso, claro esté, a excepción de que tengas un salón muy barroco donde cualquier cosa que huela a nuevo desentone. No es excesivamente cómodo de mover, aunque no es que sea un mamotreto muy pesado.

placeholder Xiaomi Mi Air Purifier 3H. (Foto: M. Mcloughlin)
Xiaomi Mi Air Purifier 3H. (Foto: M. Mcloughlin)

Hay otra diferencia importante. Tiene un ventilador centrífugo, orientado hacia arriba para devolver el aire a su lugar, pero no hace ese efecto refrigeración que tiene Dyon. Tene una potencia suficiente para manejar y limpiar en un tiempo relativamente corto el aire de estancias de hasta 45 metros cuadrados, según los datos del fabricante. El ruido oscila entre los 33 y los 64 decibelios cuando está funcionando al máximo. No tiene control a distancia y todo se ejecuta a través de la Mi Home, la aplicación de domótica de Xiaomi. Nuevamente es bastante intuitiva y te permite vincularlo rápidamente a Google Assistant y Alexa, aunque se agradecería poder obtener lecturas a través de estos asistentes virtuales.

Su filtro está compuesto por tres capas. La exterior es la encargada de capturar cosas como la pelusa o el polvo. La intermedia es la que atrapa las partículas 2.5PM, gramíneas, polén, moho...Por último el revestimiento interior de carbono activo se ocupa de los olores, los COV o el NO2. Aseguran que su tasa de efectividad es del 99,97% con partículas de 3 micras. La combinación es bastante interesante, más que nada por el precio, pero no es tan efectivo como lo puede ser un doble filtro HEPA como el de otros modelos. Que sea un producto 'low cost' lo he notado, en mis pruebas, en el tiempo que le lleva detectar los COV y llevar la estancia a niveles normales o el tiempo que tarde. Obviamente no tiene el valor añadido de la función de ventilador y se limita a ser una máquina de limpieza de aire. Aunque cuando se estrenó su precio era de 199, ya se puede encontrar por 125 euros en tiendas como Amazon o PCComponentes.

placeholder Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

SmartMi P1

Como comentábamos al principio del artículo, uno no tiene pensado llenar su casa de purificadores. Para eso, es mejor montar un buen sistema de climatización en casa. Lo normal es cuando compras un aparato de este tipo es tenerlo en la estancia principal de la casa o en la que hagas más vida. Sin embargo, si necesitas moverlo constantemente, del despacho al salón y a la cocina porque tienes una alergia al polen importante o similar, igual es interesante que te plantees comprar uno de menor tamaño y que se cambie fácilmente de lugar. Aquí es donde entra en juego el Smartmi P1, un purificador compacto y asequible, para los que busquen algo que encaje también en un presupuesto más corto. Apenas mide 35 centímetros de alto y 26 de ancho y cuenta con un asa en la parte superior para moverlo fácilmente. Es realmente compacto y se agradece.

En la parte superior contamos con una pantalla de información de calidad del aire, así como estado del Wifi. Además tenemos acceso a dos controles que permite apagarlo y encenderlo así como cambiar de modo de filtración.

placeholder Vista del SmartMi P1. Foto: M. McLoughlin
Vista del SmartMi P1. Foto: M. McLoughlin

Nuevamente cuenta con un único sensor, a diferencia del Dyson que maneja un total de cuatro. Este sensor es capaz de rastrear el aire para estimar cuántas partículas de 10PM, las más visibles como pueden ser las de polvo en suspensión; o de 2.5PM. El problema es que no detecta los niveles de VOC automáticamente, así que si quemas algo en la plancha o en la sartén, es probable que lo tengas que activar automáticamente.

Este purificador usa un filtro HEPA (H13) que incluye una capa externa y otra más en el interior, para aumentar la eficacia del filtrado. La duración estimada es de seis meses. Si quieres un filtro mejorado, que incluya capa de carbón activo para eliminar malos olores, tienes que adquirirlo por 30 euros. Según las cifras de la marca, puede 'limpiar' el aire de una habitación de 30 metros cuadrados en 20 minutos. Lo he probado en varias circunstancias. Pero tras una mañana con la ventana abierta, con obras enfrente del edificio enfrente de casa, lo encendí y en la pantalla pude ver cómo las sustancias en suspensión superan el nivel de 180 puntos. Tras activarlo en modo automático se puso a tope de revoluciones y quince minutos después, al echarle un vistazo, estaba en niveles más moderados. Tras dejarle trabajar un rato más, en torno a 25 minutos, recuperé niveles normales. Tiene cuatro modos. Por una parte, automático, medio y personalizado. Tiene un cuarto, que es una especie de modo de hibernación, que hace que la capacidad de filtración sea mínima y el ruido también. El sonido que genera, cuando aprieta la maquinaria al máximo, puede resultar algo molesto.

placeholder El purificador de SmartMi. Foto: M. McLoughlin.
El purificador de SmartMi. Foto: M. McLoughlin.

Sobre la app, decir que la compañía tiene una app propia, pero también se puede configurar a través de la Mi Home de Xiaomi. Es compatible con Alexa, Google Home y Homekit de Apple, admitiendo comandos de voz de Siri. Sobre la app, decir que es sencilla e intuitiva. Quizás se eche en falta algo más de información sobre la calidad del aire, pero cumple su papel. Se puede encontrar ya por debajo de los 125 euros. Es cierto que no tiene opciones tan avanzadas de filtrado y vigilancia, pero, por ejemplo, si eres alérgico al polen y tienes una casa grande, siempre puedes optar por comprar dos unidades y todavía te ahorrarías un dinero frente a otros modelos. De todas formas, su tamaño hace muy sencillo moverlo de estancia e incluso utilizarlo en una mesilla.

3000i Philips

Philips es una de las marcas de referencia a la hora de hablar con purificadores de aire. Tiene en su catálogo muchos con diferentes fines dependiendo tus necesidades y el lugar donde tengas pensado ponerlo a funcionar. Sin embargo, si buscas un buen purificador de aire y no te importa el presupuesto (algo mandatorio también para hacerte con un Dyson) su purificador 3000i debería ser un fijo en las quinielas. Es un aparato grande con dimensiones mayores al P1 de Smartmi. Mide casi 65 centimetros de alto y tiene 29 centímetros de diámetro. Su peso de 8 kilos hace que, aunque no sea un peso pluma, se pueda mover con relativa facilidad de un punto a otro de la casa. Tiene forma cilíndrica y el diseño es dentro de lo que puede ser un purificador, bastante sobria. Es una propuesta diferente a la de IKEA pero también a la Dyson, que tiene un estilo muy marcado. Para gustos los colores.

placeholder Detalla del Philips 3000i. Foto: M. McLoughlin
Detalla del Philips 3000i. Foto: M. McLoughlin

Este Phillips 3000i es un aparato que no pretende ser más que un purificador. Un papel que pretende cumplir de manera excelente. Su silueta cilíndrica tiene un motivo: poder 'succionar' el aire de cualquier dirección, creando un anillo invisible, un patrón que repite también cuando lo expulsa. El objetivo, una mejor distribución del aire limpio. La compañía asegura que es capaz de dar cuenta de 20 m² en solo seis minutos (sus capacidades lo hacen compatible con estancias de hasta 135 metros), utilizando sus filtros HEPA y de carbón activado, eliminando el 99,9% de los contaminantes de hasta 0,003 micras. En este caso, sus filtros reforzados, aseguran haber sido probados con el coronavirus y otros aerosoles y son capaces, según sus datos e informes, también de eliminar el 99% de virus.

Cuando lo he utilizado mientras hacía fritos en la cocina americana, sin la campana activada, no ha tardado en dar buena cuenta de ello y dejar el ambiente bastante descargado de humo y, un poco más tarde, de olores. A la hora de utilizarlo quemando incienso en casa, momento en el que se disparan los niveles que muestra en la pantalla superior, ha tardado poco más de 4 minutos en devolver los valores a registros normales. Me ha llamado la atención lo rápido que detecta que hay alguna anomalía, cuando está activado el modo automático.

placeholder Detalle del purificador de Phillips. Foto: M. McLoughlin
Detalle del purificador de Phillips. Foto: M. McLoughlin

Esto se debe a un escáner que está constantemente analizando la calidad del aire (Phillips asegura que mil veces por segundo, pero no puedo dar fe de esa referencia) y actúa en consecuencia. Cuando lo quieres activar al gusto, cuentan con cuatro velocidades, incluyendo un modo turbo, un tanto ruidoso, pero que exprime al máximo sus capacidades. Sin embargo, me llama más la atención el modo silencioso. Puede ser una buena opción para aquellos que quieren tenerlo en marcha durante la noche, porque duermen con las ventanas abiertas; o durante una siesta sin que le despierten. La luz de la pantalla superior también se atenúa. Sobre la app, decir que es muy intuitiva y fácil de manejar, ofrece bastante información así como compatibilidad con Alexa.

El filtro, por cierto, tiene una esperanza de vida estimada de 3 años. Esta cifra puede variar. Todo depende del uso que le des. Es cierto que el recambio es más caro que el de otros competidores, pero es que hay que cambiarlo mucho menos que el resto de competidores. Como digo, este es un purificador 'premium' que supone pagar 499 euros, un presupuesto que puede hacer que muchos lo descarten y opten por modelos más asequibles, aunque con prestaciones más cortas.

Si lo que llevamos de pandemia ha dejado algún poso, es eso de ventilar los interiores. Interiores de los coches, de las casas y de las oficinas. Es probable que muchísimas personas hayan cogido como hábito muy recurrente algo que antes era algo que no se hacía con tanta recurrencia. Aunque sea invierno, la estampa, por citar algunas, de una ventana a medio abrir mientras se prepara la comida de Navidad o la imagen de una ventanilla de un taxi bajada completamente mientras se vuelve de la cena de Nochevieja va a ser un clásico estas fiestas. Después de este año y medio, nos preocupamos mucho más por lo que respiramos. Y en medio de esta obsesión por la higiene y la limpieza, muchos han pensado en meter un purificador de aire en casa o en la oficina.