Tercer foro 'blockchain: casos de uso reales'

El menú ideal de esta Navidad: vino y jamón con denominación de origen Blockchain

¿Está madura la tecnología para su adopción en el día a día? La tercera edición del encuentro, celebrada de manera 'online', profundizó en los casos más terrenales de uso

Noche del 24 de diciembre en cualquier casa española. En el menú, jamón ibérico y un tinto de La Rioja alavesa para abrir el apetito. De repente, alguien pregunta por la denominación de origen de esos productos. ¿Existe alguna manera de certificar su procedencia? Productos como los citados corren el riesgo de ser víctimas de fraudes, especialmente en lo que concierne a su cuna. Pero tecnologías como la Blockchain, o cadena de bloques, pretenden otorgar las herramientas necesarias, y de uso sencillo, para que no ocurran.

Tras el éxito de las dos primeras ediciones, el foro 'Blockchain: casos de uso reales', organizado por El Confidencial junto a Bankia y Finweg, se trasladó al formato digital. Durante el encuentro, se debatieron distintas aplicaciones reales que se están desarrollando bajo esta tecnología. Una herramienta llamada a cambiar el equilibrio de poder en muchos sectores, en el orden económico global y en la relación entre los Estados y sus ciudadanos.

Javier Molina (izquierda), periodista de El Confidencial, junto a Wladimiro Navarro (centro), CTO de Finweg, y Raquel Fernán (derecha), directora de Proyectos de Innovación de Bankia.
Javier Molina (izquierda), periodista de El Confidencial, junto a Wladimiro Navarro (centro), CTO de Finweg, y Raquel Fernán (derecha), directora de Proyectos de Innovación de Bankia.

Una de las grandes preguntas que despierta la cadena de bloques es su grado de madurez y sus aplicaciones actuales. Y alrededor de esta pregunta giró gran parte del encuentro. Montse Guardia, 'general manager' de Alastria Blockchain Ecosystem, recordó que, aunque ya se ha cumplido un lustro desde que se vieron las primeras aplicaciones, es en los últimos años cuando se está implementando en nuestro país.

Guardia reveló un concepto clave, en su opinión, para el éxito de la Blockchain, 'coopetición'. Esta mezcla de competición y colaboración es esencial para que todas las empresas que forman parte del consorcio Alastria se beneficien de las potenciales posibilidades económicas de integrar procesos con tecnología de cadena de bloques en su día a día. “El 48% de los casos actuales está relacionado con notarización y el 32% con trazabilidad. Existen proyectos, como Agrifood, que permiten trazar los jamones de Navidul para la campaña de Navidad”. En definitiva, una manera de garantizar que ese jamón que está en la mesa en Nochebuena cumple con todas las condiciones que dicta la etiqueta de la denominación de origen.

'Coopetición' es ese concepto por el que empresas competidoras pueden cooperar, en ámbitos como la Blockchain, para beneficiarse mutuamente

Raquel Fernán, directora de Proyectos de Innovación de Bankia, ahondó en el concepto de la ‘coopetición’ con una idea entre ceja y ceja, el beneficio del cliente final: “La unión multisectorial, trabajar con otras empresas del sector, permite mejorar el servicio a las personas”. En ese punto, también incidió Rubén Nieto, 'managing director' de Allfunds Blockchain: "La experiencia de usuario es clave. ¿Por qué no puedo tener la experiencia de compra 'online' al invertir mi dinero? ¿Por qué para enviar fondos de A a B pasan dos semanas, pero puedo recibir una lavadora en mi casa de un día para otro?".

El vino más seguro del mundo

Blockwine es la iniciativa puesta en marcha por Amatech Group para acabar con algunos problemas a los que se enfrenta la industria del vino, como fraudes o estafas. Una industria que vive de vender productos arraigados a zonas muy concretas del planeta se puede beneficiar de la Blockchain integrando esta tecnología de manera que un consumidor pueda saber el origen y la añada de una botella de manera rápida y fiable. Todo lo que el comprador debe hacer para verificar esos datos es escanear un código QR que le otorgará esa información al momento.

“El del vino es un proceso complejo: desde la recogida de la uva hasta el embotellamiento, pasando por la distribución a tiendas y al cliente final. Se necesita información veraz e inviolable, que ofrece Blockchain”, ilustró José Castro, director de Innovación de Amatech Group. Díez-Caballero, en La Rioja alavesa, es una bodega que ya ha añadido esta tecnología a sus vinos y “un par de firmas gallegas” lo están estudiando, afirmó Castro. No es el único proyecto alimentario en el que se ha involucrado Amatech: “También estamos trabajando en la trazabilidad de una castaña del norte de Portugal”.

Otro proyecto también apegado a la tierra lleva por nombre EthicHub. Su fundador, Íñigo Molero, recordó que las cadenas de bloques también pueden ayudar al desarrollo económico en zonas necesitadas. Su plataforma pone en contacto a agricultores de México con pequeños inversores. Los primeros reciben financiación a bajo interés, en comparación con los bancos locales, y los segundos obtienen una rentabilidad del 15%. "Blockchain permite inversiones pequeñas, de 20 o 30 euros, que mediante transferencia internacional no se podrían hacer porque ese dinero se perdería por el camino en comisiones", explicaba Molero.

Ana Fernández, responsable de la Unidad de Nuevos Productos y Servicios del Banco de España.
Ana Fernández, responsable de la Unidad de Nuevos Productos y Servicios del Banco de España.

Las posibilidades de aplicación de la tecnología se pueden llevar a prácticamente cualquier ámbito. Tutellus es una plataforma educativa en la que los alumnos pueden asistir a cursos, pueden asumir el rol de profesores y crear sus propias lecciones e incluso pueden ganar dinero promocionando el contenido de terceros. Entre los proyectos que han puesto en marcha, se encontraba la 'tokenización' del éxito futuro de un profesor. El rendimiento de un docente se podía trocear de manera que cada usuario pudiera hacerse con una parte de ese activo y recoger los frutos económicos si esa persona en concreto lograba el favor de la comunidad de estudiantes, tal y como explicó su CEO, Miguel Caballero.

Tanto 'startups' como empresas con una larga trayectoria han adoptado las cadenas de bloques. Un ejemplo de las segundas, Prosegur, ha optado por ampliar su catálogo de servicios para ofrecer la llamada custodia de activos digitales. Así lo explicó Raimundo Castilla, CEO de Prosegur Crypto, que explicó la importancia de la seguridad de bienes virtuales. En el caso de la compañía de seguridad, esta nueva solución "cuenta con hasta seis capas de seguridad", entre las que se incluye el llamado "almacenamiento en frío, donde se guardan esos archivos en lugares desconectados de la red".

El sector financiero también ha visto en la Blockchain una ventana de oportunidad para agilizar procesos y aumentar la seguridad de otros tan sensibles como las transacciones económicas. Finweg, una plataforma que colabora en la actualidad con Bankia, permite hacer pagos utilizando una cadena que verifica todos los pasos: “Implementándolo, tienes trazabilidad entre los que participan y los que están alrededor, como entidades financieras o un mercado”, explicó Wladimiro Navarro, CTO de Finweg.

¿Hacia un euro digital?

Precisamente en la recta final del encuentro, Ana Fernández, del Banco de España, e Ignacio Cea, de Bankia, debatieron sobre aspectos ligados al sector financiero. Fernández, responsable de la Unidad de Nuevos Productos y Servicios del Banco de España, expuso el proyecto del euro digital, una herramienta cuya posible futura implantación ya se está estudiando. Esta moneda digital sería una opción adicional a las ya existentes, que no reemplazaría al efectivo, y pensada para adaptarse a las nuevas tendencias digitalizadoras.

"Hay escenarios donde sería útil, como en Suecia, donde se ha dado una caída del efectivo", explicó. Entre las conclusiones a las que ha llegado el Eurosistema, destaca que esa nueva moneda debería tener una equivalencia 1:1 con el efectivo, ya que no sería una nueva divisa; que debería estar libre de riesgo y bajo control del eurosistema; que tendría que ser accesible para cualquier usuario a través de entidades supervisadas; que estaría obligada a ser compatible con todas las soluciones del mercado, y, por último, que se tendría que diseñar como un método de pago, y no como un activo de inversión.

Ignacio Cea (izquierda), director corporativo de Innovación y de Ciberseguridad de Bankia, junto a Alberto Artero (derecha), director general de El Confidencial.
Ignacio Cea (izquierda), director corporativo de Innovación y de Ciberseguridad de Bankia, junto a Alberto Artero (derecha), director general de El Confidencial.

Ignacio Cea, director corporativo de Innovación y de Ciberseguridad de Bankia, charló con el director general de El Confidencial, Alberto Artero, acerca de la digitalización en España y del estado presente de la tecnología Blockchain. "Estamos como internet hace 30 años. La única aplicación que conocíamos era el correo. Mira lo que hacemos ahora. Conocemos pocos usos, pero no somos conscientes del potencial aunque la tecnología ya es madura, y hemos visto casos", declaró.

Uno de esos casos puede aportar valor de manera cuasi inmediata en el comercio. "Se puede garantizar la trazabilidad continua. Cualquier actividad que tenga que ver con procesos se verá beneficiada de la cadena de bloques", argumentó. Esa trazabilidad, unida a la notarización o a la identidad digital, es solo una de las palabras ligadas a esta nueva tecnología. Palabras que posibilitarán, en el futuro, que no nos den gato por liebre al comprar vino o jamón para nuestra cena de Navidad.

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