6.300 códigos enviados en Castilla y León

Infectados sin código y CCAA sin recursos: el desigual arranque de la 'app' Radar Covid

Radar Covid funciona plenamente de momento solo en siete CCAA. En Andalucía, varios positivos se quejan de no poder recibir un código. Todavía no hay forma de medir la efectividad de la 'app'

Foto: Foto: Reuters.
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El pasado miércoles, se liberó el código de la 'app' Radar Covid, una operación inédita en España y muy reclamada por la comunidad de desarrolladores, de cara a escrutar su funcionamiento y detectar posibles puntos de mejora. Pero hay otros códigos de los que en muchos lugares de la geografía patria todavía no hay señal alguna y también tienen a la gente esperando: aquellos que sirven para confirmar en la aplicación que la PCR que te han realizado es positiva y enviar la alerta a los contactos que detectase el sistema.

Desde la presentación de los resultados del piloto de La Gomera, a principios de agosto, desde la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial (Sedia) dejaron claro que la pelota estaba en el tejado de las CCAA. Es decir, la plataforma estaba lista técnicamente pero las diferentes regiones debían establecer varias cosas para que fuese plenamente funcional. La primera, quién hacía entrega de dicho código. Podía ser bien el médico de cabecera, Salud Pública de cada región, el equipo de rastreadores o un laboratorio el que lo facilitase. La segunda tarea era definir qué ocurría cuando alguien recibía una alerta de exposición y qué pasos se daban.

Aunque la Sedia hablaba recientemente de 13 autonomías integradas ya en Radar Covid, esto no significa que esté plenamente operativa en todas ellas, sino que tienen ya acceso al entorno de producción y demás herramientas para hacerlo. En el caso de Madrid, por ejemplo, una vez han llegado a este punto, se ha optado por hacer un piloto en Guadarrama, una decisión que podría retrasar hasta finales de mes e incluso octubre la entrada en funcionamiento de la 'app' en toda la región. Los territorios donde Radar Covid funciona de verdad, por tanto, no son 13, sino en realidad de momento solo siete: Andalucía, Castilla y León, Cantabria, Navarra, Baleares, Murcia y Canarias.

Sin embargo, eso no significa que todo esté engrasado en esos territorios. Así lo expresaba en Twitter Virginia Salinas, una enfermera de un centro de Málaga que tuvo que recurrir a preguntar en la red social para encontrar respuestas después de que un paciente le pidiese el código para comunicarlo en Radar Covid. “Yo estoy haciendo rastreo de casos desde finales de mayo. La verdad que en junio y julio, como no había muchos casos, la cosa era asumible. Ahora, con el pico que estamos viviendo, hemos tenido que meter a muchos más empleados del centro, desde las enfermeras hasta los médicos, a hacer esto”.

Foto: EFE.
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“Casi se puede decir que he sido autodidacta”, señala. Gracias a la red social, preguntando a compañeros e investigando por su cuenta, logró encontrar el apartado de la web de la Junta donde se podía hacer el trámite. “Yo no tenía conocimiento de eso. Seguramente ese protocolo se haya enviado al director del centro en los últimos días, pero como esto ha sido, por así decirlo, una organización de guerrilla, estas cosas no han llegado a todo el mundo”.

Es el caso de Raquel, una chica natural de Tarifa de 25 años que prefiere mantener su nombre real oculto. “Empecé a notarme mal el pasado jueves 28 de agosto. Al principio, no tenía ganas de comer, así que no lo relacioné”, cuenta a Teknautas. “Dos días después, acudí a Urgencias de mi centro de salud porque el malestar era generalizado. Ya no había ido a trabajar y había decidido ponerme en aislamiento”, asegura.

En el ambulatorio le dijeron, tras hacerle el diagnóstico, que contactase con su médico de cabecera el lunes siguiente para considerar lo adecuado de hacer una PCR, algo que le acabó siendo imposible. “Como no me quedé segura, fui a la privada. Allí, tras varias gestiones y llamadas, conseguí cita para hacérmela el martes, abonando 150 euros”. El viernes, ocho días después de empezar a notar síntomas, le comunicaron el positivo.

Llamó a su centro de salud para solicitar el código. “La primera respuesta fue preguntarme a qué 'app' me refería. Cuando se lo expliqué, me dijeron que tenía que venir en los resultados del laboratorio”, recuerda. Ahí tampoco estaba. “Me explicaron entonces que eso era cosa de la Junta. Vamos, se pasaban la pelota de uno a otro”. Decidió ponerse en contacto por su cuenta con rastreadores del Hospital de Algeciras, explicarles la situación y decirles con quiénes estuvo en contacto. “Yo me puse en cuarentena en cuanto fui consciente de los síntomas, pero dos días antes había estado en una cena con amigos. Todos teníamos la 'app', pero al no tener código, no sirvió de nada”. Por suerte, ninguno de esos contactos resultó positivo.

“El problema es que al final entre los retrasos para conseguir cita para el PCR, los resultados y demás se consumieron ocho días desde que yo tenía síntomas. Y porque yo contacté con los rastreadores, si no, hubiese pasado aún más tiempo”, añade. Algo, esas demoras, que resta efectividad a la ‘app’, que solo guarda los registros de 14 días y, por tanto, pueden perderse posibles contactos de riesgo por el camino.

Algo parecido le pasó a Álvaro Pérez, de 31 años, dueño de un bar de copas en Almuñécar (Granada). "El pasado sábado por la tarde, comencé a sentirme mal. Era solo frío y sudor y no le di más importancia, pensé que habría sido del aire acondicionado. Pero a la noche me empezó a subir la fiebre de golpe. Fui a Hrgencias al Hospital Santa Ana de Motril, activaron el protocolo covid y me hicieron las pruebas. El lunes a las 9:30 me llamó el médico de cabecera para decirme que era positivo y que me tenía que poner en cuarentena. Luego me llamaron para hacerme el rastreo de contactos y les pregunté por el tema del código de la 'app'. Para mi sorpresa, la chica me dijo que no tenía ni idea", explica Pérez a Teknautas.

En su caso, aunque la rastreadora hubiera tenido la información, no habría servido de nada. Pérez no se había descargado antes la 'app' y lo importante es tenerla activa los días previos a confirmarse el positivo para que avise a todos aquellos con los que se ha estado en contacto. Aun así, que la propia rastreadora no supiera nada sobre Radar Covid denota fallos importantes en el circuito. Y eso ocurre en Andalucía, una de las primeras CCAA en activar la 'app' (el 24 de agosto) y que estaba mejor preparada técnicamente.

Foto: Reuters.
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"Estos casos que cuentas son durísimos. En Andalucía, hemos formado a todo el personal sanitario, pero puede ocurrir que alguien no se haya leído los 'e-mails' o acabe de volver de vacaciones", explica Ignacio Lage, responsable del Área de Desarrollo de Software y Proyectos del Servicio Andaluz de Salud (SAS). Lage confirma que desde el 24 de agosto, el sistema ha enviado poco más de 200 códigos a positivos por coronavirus. Sin embargo, solo en los últimos 14 días, en esa comunidad se han diagnosticado más de 11.000 nuevos casos. ¿Por qué esa enorme diferencia? "Cuando alguien da positivo, los rastreadores le llaman, le preguntan si tiene la 'app' y, si la tiene, si quiere recibir el código. Si es así, se le envía", señala. Que menos del 2% de positivos haya recibido un código es un primer dato que evidencia, sobre todo, la escasa adopción de la 'app' hasta ahora.

En otras comunidades autónomas, la estrategia que se ha seguido es radicalmente opuesta a la de Andalucía, pero los resultados tampoco demuestran de momento que esté funcionando mejor. "Nosotros hemos decidido enviar automáticamente el código al 100% de los positivos en PCR, lo pidan o no", explica a Teknautas María Ángeles Cisneros, directora general de Infraestructuras y Tecnologías de la Información de la Junta de Castilla y León, otra de las CCAA donde Radar Covid ya funciona desde el 25 de agosto. "Hemos enviado 6.300 códigos desde entonces, pero no sabemos qué porcentaje de gente los ha metido en la 'app', estamos a la espera de recibir ese dato de la Sedia. Es un envío que se hace de forma automática, el médico no tiene por qué saberlo. Se envían cada noche a los nuevos casos y antes, durante el día, se les ha llamado por teléfono para avisarles del diagnóstico".

Si se quiere reducir el tiempo de las pruebas para casos de Radar Covid, hacen falta más manos. Eso es lo que no tenemos

¿Funciona mejor este sistema que enviar código solo a quien lo pida? No hay forma de saberlo aún. "Estamos empezando a medir la efectividad, pero es pronto. Por ejemplo, si recibes una alerta de contacto de riesgo en la 'app', puedes llamar al 010 y pedir cita para una PCR. Ahí están empezando a preguntar cuánta gente llama porque ha recibido una alerta, pero aún no lo sabemos", señala Cisneros. Con cientos de códigos enviados al día, la avalancha de alertas está asegurada.

Nuevo protocolo

“Hay otro punto a tener en cuenta. Y es que con una de las últimas actualizaciones, nos obliga a comprobar la alerta de exposición físicamente”, comenta Virginia Salinas a este respecto. “Eso te obliga a citarle para evaluar si es idóneo hacer la PCR. Como estamos desbordados, pues vas sacando huecos ya de donde no los hay”, añade. Las pruebas que hacen en centros como el suyo llevan tiempo preparatorio y logístico. “Si se quiere reducir el tiempo en el que tardan en hacerse para cosas como Radar Covid, hacen falta más manos. Y eso es precisamente lo que no tenemos, porque estamos desbordados”.

Hay que entender que el proyecto de Radar Covid ha ido a dos velocidades. La técnica y la sanitaria. La aplicación, por ejemplo, se puede descargar desde la semana del 10 de agosto a pesar de que solo servía para detectar esos contactos de riesgo (15 minutos a menos de dos metros) y no se podía hacer nada más. La 'app', por tanto, tenía el ‘termómetro’ en verde. ¿Por qué no lanzar todo al mismo tiempo cuando todas las autonomías hubiesen hecho los deberes? Pues básicamente porque Google y Apple no permiten segmentar la distribución geográficamente de aplicaciones dentro de un mismo mercado.

Sin embargo, no todo son obstáculos. Aunque la 'app' no funcionase aún en Madrid, donde reside, a Leticia le vino muy bien tenerla instalada. Enfermera de profesión, trabaja en una empresa farmacéutica en el departamento de calidad. El pasado 31 de agosto, tuvo que ir a Andalucía a dos reuniones. “Una era en Sevilla y otra en Jerez”, explica a Teknautas. “Al volver el día 3, me desperté y en uno de los dos móviles que tengo, el del trabajo, me había saltado la alerta”. La confirmación le llegó poco después. Su teléfono personal, un iPhone, también le arroja el mismo aviso. Le alerta de un contacto de riesgo el 1 de septiembre. “No te indica el lugar exacto, pero yo estoy convencida de que eso fue en el tren. Porque aquello iba lleno de gente. Igual fue alguien del trabajo. No sé, es difícil saberlo”.

Llamó al centro de salud ese mismo día. “La primera reacción fue de sorpresa. Les llamó mucho la atención que alguien les llamase comentando lo de la 'app”. Le dieron cita y 72 horas después le llegó el resultado. Negativo. “Me quedé tranquila". Esta vez sí, Radar Covid fue determinante en el final feliz.

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