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Por qué la moda de los retos en la red no es una frivolidad más y es bueno que te sumes
  1. Tecnología
No todo es malo en las redes

Por qué la moda de los retos en la red no es una frivolidad más y es bueno que te sumes

Expertos aseguran que se trata de un entretenimiento más pero también ayuda a conectar con otras personas que están en tu misma situación y ayudan a no sentirse solo

Foto: Foto: EFE.
Foto: EFE.

Estos días las redes se han demonizado más aún de lo que ya estaban. La desinformación, los bulos y la propaganda se ha apropiado de estos espacios y los entornos políticos andan a la gresca por ellos, pero no todo es tan malo como se pinta. Mientras una parte de estas plataformas se centra en estas guerras otra está plagada de retos y juegos (sí, seguro que tú Instagram también está lleno de estos) que se comparten y comparten sin parar. Puede parecer algo banal y un mero pasatiempo, pero lejos de quedarse ahí, muchos especialistas apoyan las bondades de estas ideas e incluso recomiendan la participación para escapar del confinamiento.

Fotos antiguas, etiquetar a todo tipo de usuarios para que den patadas a un rollo de papel higiénico, o hagan el pino, retos para que tu mejor amigo te muestre sus canciones favoritas o su foto más bochornosa, un 'challenge' para ver cómo dibujas una zanahoria... Estos días hay retos de todo tipo y para todos los gustos, llenan redes como Instagram y seguro que has visto cómo se ha sumado gente que nunca imaginarías que lo haría, incluso muchos se han lanzado a hacerse TikTok para participar en más y más retos. Bueno, pues esto también tiene una explicación psicológica y, salvo en casos concretos, hablan de que son ideas bastante interesantes y que responden a la necesidad que tenemos los humanos de conectar y socializar.

Foto: Ilustración: Dado Ruvic/Reuters.

"Los seres humanos construimos nuestra identidad en la interacción con los demás, por eso necesitamos pertenecer a un grupo, o a los que sean necesarios. Ahora que estamos solos, si perdemos los vínculos con los demás es un poco como perdernos a nosotros mismos. Perdemos ese sentimiento de pertenencia y por eso participamos mucho más en estos retos, colgamos fotos, etiquetamos y compartimos todo con amigos, hacemos videoconferencias...", explica en conversación con Teknautas la psicóloga y orientadora educativa Julia Torrente. Pero los beneficios de estos retos no se quedan solo en el mero hecho de sentirnos acompañados y huir de la soledad, sino que el puro objetivo de ese reto puede ayudarnos mucho más.

"Al final en esta situación de confinamiento normalmente nos aburrimos, sentimos estrés o ansiedad y se genera la necesidad de llenar nuestro tiempo. Con estos retos aprendemos cosas nuevas, llenamos el tiempo y cubrimos dicha necesidad por lo que nuestro bienestar general aumenta", apunta Torrente. De ahí que no nos guste solo realizar estos retos y llenar el tiempo con ellos sino compartirlos para cumplir tanto con el punto de permanencia y el bienestar individual.

Esto mismo apuntan otros expertos como Girija Kaimal, profesora asociada en el programa de doctorado en terapias de artes creativas de la Universidad de Drexel y presidenta electa de la American Art Therapy Association. Según explica Kaimal en el medio Fast Company este es el mejor momento momento para animarnos a recuperar esas tareas que nos ayudan a sentir cierto control y realización y aquí los retos virales pueden ayudarnos a recordar, o descubrir, estas prácticas (hacer pan, repostería, tejer, dibujar...). "Habla de nuestra propia identidad individual y nuestra necesidad de tener un sentido de agencia (la certeza de que contamos con la capacidad de actuar de forma intencional y voluntaria) y control sobre nuestras vidas y nuestro tiempo", agrega Kaimal.

Como explica Charlotte Armitage, psicóloga de medios y negocios en YAFTA, en Stylist, puede sonar un poco triste o incluso molesto, pero que te mencionen o te etiqueten en uno de estos retos es algo bueno en estos días. Según Amitage interactuar con las personas en las redes sociales nos proporciona la conexión que anhelamos de forma aislada, así que es normal sentirse bien cuando nos etiquetan, aunque sea para un tonto juego de dar patadas a un rollo de papel. "Estos desafíos podrían alentarnos a llegar a personas con las que quizás no nos hayamos conectado anteriormente".

Para adolescentes, y no tan adolescentes

Desde fuera se puede imaginar que estos retos están más pensados para jóvenes y adolescentes, que son los que más utilizan este tipo de plataformas, pero Torrente explica que aunque es cierto que en la adolescencia es clave pues es un periodo crítico en la construcción de la identidad individual, por eso también es el momento en el que más se prueba a unirse todo tipo de subculturas, no quiere decir que no esté recomendado para otras edades. "Hay que verlo como herramientas para socializar con tu entorno. Porque además, no hace falta sumarse a una cadena de Instagram o Twitter, también puedes montar retos familiares o en grupos de amigos".

La psicóloga pone ejemplos como grupos de asociaciones de personas con discapacidad que se intercambian retos estos días para reforzar la comunidad mientras están aislados o casos de tratamientos documentados para personas con fobia social o trastorno de ansiedad que usan internet como forma de comunicación para perder miedos a comunicarse y evitar el aislamiento a pesar de carecer de habilidades sociales presenciales. Al final, de usarse bien, estas conexiones pueden ser beneficiosas para todos en esta situación, incluso pueden ayudar a la gente que haya perdido a un ser querido o esté pasando por una mala experiencia debido al coronavirus.

Según la también psicóloga Catherine A. Sanderson, las redes sociales "pueden ayudarnos a encontrar conexiones con otras personas que comparten los distintos desafíos que enfrentan algunas personas en estos días, ya sea tratando de mantenerse sobrio mientras está solo en casa todo el día o lidiando con la muerte de un ser querido. Este tipo de apoyo es especialmente importante para aquellos que están tratando de hacer frente a un trauma grave". Pone como ejemplo un estudio realizado tras el tiroteo masivo en el campus de Virgina Tech. Los investigadores descubrieron que entre los estudiantes que mejor pasaron el trauma estaban los que más se habían conectado con otros estudiantes y se habían apoyado en especialistas.

Por último, en cuanto a si hay un límite recomendable o si podríamos preocuparnos por estar mucho tiempo frente a la pantalla, los especialistas Andrew Przybylski , profesor asociado de la Universidad de Oxford y Pete Etchells, psicólogo y autor del libro 'Lost in a Good Game', explican en un artículo en The New York Times, que en estos momentos ese es el menor de los problemas. Aseguran que no está probado que estar frente a la pantalla origine grandes problemas de salud y que "la advertencia es simplemente que, como todas las herramientas, nuestras nuevas herramientas tecnológicas solo deben usarse con el cuidado, la atención y la responsabilidad adecuada".

Estos días las redes se han demonizado más aún de lo que ya estaban. La desinformación, los bulos y la propaganda se ha apropiado de estos espacios y los entornos políticos andan a la gresca por ellos, pero no todo es tan malo como se pinta. Mientras una parte de estas plataformas se centra en estas guerras otra está plagada de retos y juegos (sí, seguro que tú Instagram también está lleno de estos) que se comparten y comparten sin parar. Puede parecer algo banal y un mero pasatiempo, pero lejos de quedarse ahí, muchos especialistas apoyan las bondades de estas ideas e incluso recomiendan la participación para escapar del confinamiento.

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