josé benjumea, ceo de powen

La empresa que quiere llenar España y México de paneles solares

En 2006 creó una empresa que fue un emblema de las renovables y, tras venderla a un grupo saudí, José Benjumea vuelve a la carga con un objetivo: que tengas un panel solar en tu tejado

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España está inmersa en un debate sobre las ventajas que puede tener la energía solar como fuente alternativa y sostenible, pero hay quien vio esta tendencia hace mucho más tiempo. En 2006, el español José Benjumea fundó Fotowatio Renewable Ventures (FRV), una compañía que instaló plantas solares en todo el mundo y se convirtió en uno de los emblemas de las energías renovables en nuestro país. La empresa tuvo tal recorrido que en 2015 fue comprada por el grupo árabe Abdul Latif Jameel Energy and Environmental Services. Ahora, el emprendedor lo ha vuelto a hacer.

Desde 2017, el español está al frente de Powen, una compañía que se ha marcado un objetivo: llenar España de paneles solares. Y lo hace alejándose del enfoque clásico de venta ante grandes corporaciones eléctricas o gobiernos y centrándose en el cliente final o empresa que quiere recurrir a la energía solar. Tanto es así que, en estos más de dos años de vida, ha llevado la energía fotovoltaica a colegios, plantaciones agrícolas, empresas industriales y complejos residenciales de toda España. Además, ha comenzado a ampliar su ámbito de negocio, llevándolo también a México.

La compañía se encarga de ayudar a los clientes que quieran apostar por el autoconsumo en sus sedes corporativas y residencias, en el modelo denominado "el cambio energético de las tres D: la energía va a ser descentralizada, descarbonizada y digital", explica José Benjumea. A partir de entonces, los clientes aumentan su grado de autonomía energética merced a tres factores principales:

  1. Ahorro. Este método también se traduce en el bolsillo del consumidor: "Con nuestros paneles, el cliente puede tener un ahorro de hasta el 40% en su factura", asegura José Benjumea.
  2. Sostenibilidad. La energía solar es la más limpia y autosuficiente de todas, con lo que se evita aumentar las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuir al perjuicio del medioambiente.
  3. Autogeneración y control. El cliente de un panel solar puede generar su propia energía y, si le sobra, almacenarla en una batería o incluso venderla. Con este sistema, además, puede controlar en todo momento cuál está siendo su producción y consumo. Todos los clientes disponen de una 'app' en la que pueden controlar cuánta energía están generando, cómo están aprovechando su instalación y cuánto están ahorrando en tiempo real.

Abierto a todos los sectores

La empresa se acerca a los cuatro sectores o núcleos de población que pueden disponer de paneles solares para controlar su consumo y ahorrar en la factura final:

  • Residencial. Los grandes complejos o residencias pueden instalar sus propios paneles solares para evitar la emisión de varias toneladas de CO2 al año. Los vecinos disponen de financiación para pagar la instalación y alcanzan la independencia energética en cerca del 30% de su consumo. Además, cada vez más municipios ofrecen bonificaciones en el IBI de hasta el 50% durante tres años para clientes que apuestan por el autoconsumo.
  • Sector agrícola. Los pequeños y grandes empresarios de este sector pueden recurrir a la energía solar para ahorrar entre cuatro y ocho veces el coste del metro cúbico de agua y tener constancia tanto en el caudal de agua como en su presión.

  • Empresas. Las compañías industriales interesadas en ser más sostenibles también pueden disponer de este sistema, no solo para hacer una gestión más eficiente de su consumo sino también para controlarlo y ahorrar. Sobre todo si tenemos en cuenta que este tipo de industrias y comercios consume mucho durante el día, con lo que se puede beneficiar del potencial del autoconsumo en sus tejados y cubiertas.
  • Vehículo eléctrico. José Benjumea lo tiene claro: "Igual que antes se fumaba en los bares o en los aviones y ya no se hace, con el coche va a pasar lo mismo: antes o después, en las ciudades no vamos a permitir que siga habiendo vehículos echando humo". Por eso, la compañía ofrece la carga de vehículos eléctricos en electrolineras, marquesinas de carga o 'parkings' con puntos de carga asignados.

Esta tecnología es aplicable a cualquier tipo de clientes, pero para José Benjumea es evidente que quien apuesta por ella quiere ir más allá: "El nuestro no es un cliente que quiere estar conectado a la red eléctrica y comprar su kilovatio, sino un cliente que quiere una alternativa que le permita ahorrar, ser sostenible y controlar su electricidad. Es lo que llamamos el uso inteligente de la energía. Un colegio, por ejemplo, en el momento en que instala los paneles, ya deja de pagar entre el 30% y el 50% de su factura para siempre, y la inversión la habrá recuperado en 4-5 años. Una vez que amortizas el activo, ya no tienes gasto: es una tarifa plana para siempre".

La compañía apuesta por una renovación del sector y, por ello, no es casual que en su equipo integre a profesionales procedentes de empresas como Amazon, Tesla, Telefónica, Viesgo y Endesa. Este último caso es el de Remigio Abad, director general de la compañía tras 18 años en la eléctrica, para quien "en el sector de la energía se ha pasado de hablar de usuarios, de una red de distribución centralizada en muy pocas compañías, a hablar de empoderamiento gracias a la descentralización. Queremos que sea el cliente el que decida cómo consumir su energía". Además, añade Remigio Abad, "la nueva regulación abre más posibilidades en las que ya estamos trabajando, como la compensación de excedentes o el autoconsumo compartido".

"La energía solar no tiene vuelta atrás"

Merced a esta lucha, la compañía no ha parado de crecer. Actualmente, Powen tiene más de 80 empleados, ejerce su negocio en España y México y está creciendo al 300% cada año. ¿Cuál es, entonces, el siguiente paso? "En los próximos años, esperamos llegar a más países, ya que, aunque estamos en un sector sujeto a regulación, el modelo es replicable", asegura José Benjumea.

"En un año, hemos instalado la potencia equiparable a 5.000 viviendas, principalmente en el sector industrial y agrícola, y estamos usando toda esa experiencia para seguir creciendo también en el sector residencial". En este sentido, cada país tiene su idiosincrasia: "Nuestros mayores clientes en España son el sector industrial y agrícola, ahora estamos centrándonos en crecer en el residencial. En México es justo al revés: hemos empezado mejor en el residencial, ahora toca ir a por el industrial y agrícola".

"El autoconsumo, individual o compartido, da poder a cliente, le hace ahorrar en su factura y le ayuda a contribuir con el medioambiente"

Eso sí, el camino hacia este modelo energético no ha sido sencillo: "Esto a veces ha sido una travesía en el desierto, porque cuando empezamos, hace dos años, muy poca gente pensaba que este cambio energético iba a ser posible". Sin embargo, "cuando en septiembre de 2018 se quitó el 'impuesto al sol', ya se entendió que el autoconsumo no es el enemigo".

Para él, en definitiva, "esto no tiene vuelta atrás. Se ha demostrado que nuestro camino era el bueno y que el autoconsumo, individual o compartido, da mayor poder al cliente, le hace ahorrar en su factura y le ayuda a contribuir con el medioambiente".

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