la usan 100.000 personas cada día

El largo periplo de Pablo: así creó este maño la 'app' de transporte más usada en Madrid

Madrid Metro|Bus|Cercanías no tiene el nombre más 'cool' pero le basta para ser la aplicación favorita de miles de vecinos de Madrid. Su creador, el ingeniero Pablo Martínez

Foto: El ingeniero zaragozano Pablo Martínez.
El ingeniero zaragozano Pablo Martínez.

Madrid Metro|Bus|Cercanías no tiene un nombre bonito, pero sí lo suficientemente descriptivo para que la gente la encuentre cuando busca esa información. "Vale, es feo. No es una marca guay", reconoce Pablo, su creador. "Pero el posicionamiento es perfecto. Por eso ahora voy a hacer Zaragoza Tranvía|Bus|Cercanías y así en todas las ciudades. Prefiero tener varias aplicaciones con distintos nombres que una sola. Al final, el código es el mismo".

Pablo Martínez es un ingeniero industrial de Zaragoza que hace siete años se mudó a Madrid y hoy tiene la app con todo el transporte público que más se usa en la ciudad: la abren 100.000 personas cada día, alrededor de medio millón de usuarios únicos al mes. Según nuestros datos, sólo la supera la app de la EMT, con una media de 350.000 usuarios al día pero un único medio de transporte (el autobús). El equivalente oficial a Madrid Metro|Bus|Cercanías sería la app del Consorcio de Transportes porque integra todos los modos, pero ni siquiera está disponible en Android (el sistema operativo que tienen ocho de cada diez usuarios en España).

Madrid Metro|Bus|Cercanías tampoco es la más bonita —podríamos argumentar que las capas de transporte público de Apple o Google están más cuidadas, o que Citymapper tiene un diseño espectacular— pero le han sucedido tres cosas para llegar donde está: una, que fue la primera y cogió el mejor nombre; dos, que ha ido metiendo toda la información disponible, y tres, que se ha mantenido sencilla porque no da rutas combinadas, sólo tiempo real: cuánto falta para que venga tu tren, metro o bus.

"Hablo con gente que dice que es más simple. Los que estamos en tecnología vivimos en una burbuja: sabemos manejarnos con apps muy chulas que. para usuarios normales, son complicadas", cuenta. "Y en la guerra de ofrecer rutas no me he metido porque es muy difícil. La conclusión a la que he llegado con los años es que la gente ya sabe adónde va: el 99% del uso es 'dime cuánto tarda el bus'. Y si necesitas ir a algún sitio, abres Google Maps".

Pero mostrar el 'cuánto tarda' de todos los transportes de Madrid no es trivial. A diferencia de cualquier ciudad del primer mundo con transporte masivo, Madrid no abre sus datos en tiempo real: salvo la EMT, ningún operador de transporte (ni Cercanías, ni Metro ni autobuses interurbanos) deja esa información para que otros puedan usarla. Así que Pablo —como muchos desarrolladores con apps similares, aunque menos populares— lleva siete años investigando la puerta de atrás de cada transporte para incluirlo en su app.

Madrid Metro|Bus|Cercanías es, por cierto, rentable: con lo que gana por publicidad, Pablo dejó su trabajo hace tres años y constituyó una empresa que le paga el sueldo. "Siempre bromeo y digo que algún día nos comprará una gran compañía", ríe. "Aunque sólo sea por la base de usuarios".

Primer paso: el plano de metro

"Hace siete años me licencié y me mudé a Madrid para trabajar en Indra. Para los que nunca hemos vivido en una ciudad con metro, organizarse es complicado", cuenta. "Trabajaba en Torrejón, así que tenía que coger metro y Cercanías. Era lioso. Por aquel entonces, salían los primeros Android y se me ocurrió meter el plano de metro en una app".

"Ahora parece una simpleza", continúa, "pero en 2010, haciendo mi primera app, el funcionamiento de cualquier característica me parecía un prodigio". El mapa giraba y permitía hacer zoom. Para rentabilizar el esfuerzo, empezó cobrando 1,99 € por descarga, que mantuvo varios meses hasta ver que sería mejor darla gratis e ingresar por publicidad.

Metro de Madrid (Víctor De Los Reyes / EFE)
Metro de Madrid (Víctor De Los Reyes / EFE)

"Donde sí acerté fue en el nombre: la primera marca comercial, Metrodroid, era un horror. Pero añadí 'Madrid' al título. Eso fue clave".

El algoritmo de la tienda de apps de Android (Play Store) es similar al de Google: si pones buenas palabras clave y no tienes demasiada competencia, serás el primero en salir. Con 'Madrid', Pablo consiguió que la app apareciera siempre que alguien buscaba esa palabra. Y, animado por el ritmo de descargas, añadió una nueva funcionalidad: la calculadora de trayectos en metro.

Segundo: empezar a meter datos

"Un día entré en la página de Metro y vi que tenían un buscador de origen-destino. Si en la URL ponías origen y destino, sacabas la ruta. Lo metí. Y fui creciendo".

Metro de Madrid tiene su propia web y app, como EMT y Cercanías. Hasta la llegada de la app del Consorcio de Transportes en 2015, ningún servicio oficial incluía todos los modos. E incluso hoy, los datos que aparecen en esas apps no siempre coinciden con los que da el Consorcio porque cada uno hace su guerra. La causa está en la organización del transporte público en Madrid: Metro, EMT, Cercanías e Interurbanos dependen del Consorcio, pero el Consorcio es incapaz de integrarlos bien en un mismo sistema. Más allá de los datos, otra consecuencia es la falta de integración tarifaria, que resulta en que no puedas hacer transbordos gratuitos entre bus, metro y tren (sólo si tienes abono mensual) y en antológicos desastres como la tarjeta Multi.

Además del Metro, Pablo metió el plano de Cercanías y una calculadora de trayectos en tren. Después llegarían los autobuses de EMT, que ya ponían en sus paradas pantallas con tiempos de espera: en un foro de desarrolladores se corrió la voz sobre cómo acceder a ellos (con una contraseña privada) y los incluyó. También cambió el nombre de "Metrodroid" a "Madrid Metro Bus y Cercanías" y el impacto fue brutal: pasó de una a cuatro palabras clave en el título, así que cada vez más gente le encontraba. Y superó las 50.000 descargas.

Cambió el nombre de "Metrodroid" a "Madrid Metro Bus y Cercanías" y el impacto fue brutal: pasó de 1 a 4 palabras clave en el título de la app

La app de Pablo tenía tanto tráfico que sobrecargó los servidores de la EMT, a los que "pedía" el tiempo real de autobuses. El responsable de datos de la empresa, Andrés Recio, le llamó y ofreció una contraseña propia para usarlos: EMT ya había abierto su información en 2009 y permitía a cualquier interesado acceder a ella.

"Esto era casi mejor que generar ingresos", recuerda Pablo. "Fue una especie de premio, un reconomiento oficial".

Lo siguiente fueron los autobuses interurbanos y el tiempo real de metro y tren.

"En los intercambiadores de autobús había pantallas con el tiempo de espera de cada línea. Descubrí que eso era una web: iba y la escrapeaba [en inglés, 'scraping' es extraer información]". Los datos de esos autobuses sólo los tiene el Consorcio y sólo pueden verse en su app, que también contiene los tiempos de metro y tren. Aunque el Consorcio terminó montando un portal con algunos datos de líneas y horarios (de mala calidad), nunca ha liberado el tiempo real: todas las apps que lo llevan acceden "por la puerta de atrás".

"Tengo la teoría de la conspiración de que el Consorcio no quiere abrir esos datos porque se demostraría que las concesiones de interurbanos no cumplen sus horarios", considera. Otra teoría —menos conspirativa— es que no tienen voluntad. "Trabajé con ellos en un proyecto con Samsung y son gente muy mayor, fucionarios sin motivación para mejorar". En junio de 2017, el Consorcio abrió una oferta pública para renovar el portal de datos abiertos, pero quedó desierta.

Tercero: los trenes

Para el tiempo real de Cercanías, Pablo terminó acudiendo a la aplicación de Adif. "Me lo contó un usuario. En esa app, pones una estación y te da los tiempos. Me dijo: los que tú pones del Consorcio no van bien, pero los de Adif van clavados. Resulta que su aplicación te dice hasta la vía por la que pasa el tren. Así que lo cogí".

Los datos del Cercanías de Madrid no están en un único sitio, sino en tres: es una información desperdigada entre la web y app de Renfe (sin tiempo real y sin vía), la app del Consorcio (con tiempo real impreciso) y la app de Adif (bastante desconocida, pero con todo perfecto).

Adif presentó su app en 2016. La desarrolla la empresa Elecnor Deimos, que también se encarga de la señalización en estaciones gestionadas por Adif. Los sistemas de señalización son "los que infieren la vía. Es una información que sólo conoce Adif", explican en Deimos. "Los operadores, como Renfe o los que vengan en el futuro, tienen que solicitárselos". Actualmente, Adif no cede ni a Renfe ni a nadie estos datos, aunque asegura que "sus técnicos trabajan para que los datos de ambas aplicaciones sean compatibles y la información al usuario sea completa".

Este caso es notable en Madrid. En otros Cercanías (Barcelona, Sevilla, Valencia y Málaga), la empresa encargada de la señalización es también Deimos, así que la información de sus apps es tan precisa como la de Adif. En Madrid la señalización depende de otra empresa, así que sólo Adif tiene el tiempo real exacto y la vía: lo que muestran Renfe y el Consorcio no siempre se corresponde con la realidad. Por eso los desarrolladores que han descubierto Adif —que son varios, no sólo Pablo— han metido su información en sus apps.

Cuarto: el bloqueo de Metro

Con todo incluido —recapitulemos: EMT, interurbanos, Cercanías y Metro— e ingresos por publicidad que ya pasaban los 1.000 euros al mes, Pablo dejó su trabajo en Samsung para dedicarse en exclusiva a la app. Fue en enero de 2015: desde entonces, junto a su socio Jose Manuel, ha seguido implementando funcionalidades para contentar a los usuarios, que, como los ingresos, no han dejado de aumentar. Conscientes de que la mayoría están en Android, apenas dedican recursos a iPhone.

"Somos la app más popular, pero es por empezar los primeros", reconoce. "El 60% de nuestro tráfico es consultar EMT. E interurbanos. Y luego Cercanías y Metro, que se usa menos porque es difícil obtener buena información. También porque ir a esperar al autobús es más traumático: en Metro y Cercanías no pasas ni frío ni calor".

La penúltima peripecia a la que se han enfrentado es al bloqueo de Metro, que ya no les permite acceder a sus datos. En 2017, Metro presentó su app, acompañada de una web que muestra el estado actualizado de escaleras y ascensores (si están rotos o no) e incluyeron esa información.

La penúltima peripecia a la que se han enfrentado es al bloqueo de Metro, que ya no les permite acceder a sus datos

"Acabo de ser padre e ir con carrito por el metro, si no hay ascensor, es complicado. Descubrí esa web y vi que hacía llamadas a APIs públicas, sin contraseña. Dije: perfecto, lo meto", cuenta. "Pero a las pocas semanas dejó de funcionar. Si la petición viene de una IP que está en Amazon, no te deja. Me duele muchísimo que lo capen porque es algo que necesito. Escribí por LinkedIn al jefe de tecnología de Metro, a varios ingenieros y nadie me ha contestado: sólo de atención al cliente, que sí, que ya lo mirarían".

Mientras lo miran, y hasta que Metro decida compartir esos datos para que no queden encerrados en una única app, Madrid Metro|Bus|Cercanías sigue mostrando el tiempo que falta para que llegue el metro. "Cojo los datos del Consorcio, aunque no son muy buenos", explica. "Pero jamás me han dicho nada. Y si los usuarios se quejan, les explico que esta es la información oficial".

El futuro

A Pablo —que últimamente ha incluido la posibilidad de leer el saldo de la tarjeta Multi— le encantaría integrar motos y bicis de alquiler (Bicimad ya la tiene), pero cuenta que llegar a esa información (de empresas privadas) está siendo aún más complicado.

"Contacté con Car2go y no me quieren dar acceso. Y les digo: pero si tengo 100.000 usuarios en Madrid, por qué no os interesa. También hablamos con Hailo cuando no era MyTaxi y les decíamos: mira, tengo una app de transporte público. Si alguien tiene que esperar 20 minutos, podemos decirle: ¿por qué no coges un Hailo? Y no lo aceptaron porque tenían que aprobarlo en Londres. Nos encontramos con que no se puede", explica. "Hablé con Zity, que aquí lo lleva Ferrovial, y terrible. Primero nos contactaron porque nosotros sabemos qué paradas son las más usadas a qué hora y querían información. Pero luego, lo típico: son empresas monstruosas que tienen que pedir permiso y se frena".

Una de las 123 estaciones de BiciMAD situada en el bulevar central del Paseo del Prado, esquina con Cibeles (Juan M. Espinosa/EFE)
Una de las 123 estaciones de BiciMAD situada en el bulevar central del Paseo del Prado, esquina con Cibeles (Juan M. Espinosa/EFE)

"Siempre estamos un poco parados en ese aspecto", continúa. "Es que ya no doy abasto. Mi socio responde a los usuarios y yo pico. Y tenemos a una 'freelance' de 'marketing' que llama a las puertas para explicar lo que hacemos. Aunque la empresa sólo tiene tres años, yo llevo siete: crecemos poco a poco y lo bueno es que no dependemos de nadie. Con otras apps de transporte mi socio siempre me pregunta: '¿Y esos de qué viven?' Supongo que de la inversión, pero eso se acabará algún día".

Tras siete años de andadura, el plan de Pablo es exportar el modelo y crear más apps de transporte aprovechando los datos abiertos de otras ciudades de España, mejores que Madrid. "Ya he hecho más apps: una con todas las playas de España con datos del Ministerio de Ambiente y y otra con precios de la luz, donde ves las tarifas diarias. Pero como la que más dinero me da es la del transporte, he dicho: voy a centrarme, hacer un código reutilizable y enganchar los datos de otras ciudades. Vienen dos becarios de la Carlos III este verano y su trabajo será hacer un 'ranking' de ciudades con datos abiertos de transporte y ordenarlas por su potencial para dar ingresos", cuenta. "Sólo el trato con Zaragoza ya ha sido como: oh. Tienen buenos datos. Mi opinión es que el Consorcio y cualquier Ayuntamiento tendrían que dar buenos datos y que el resto los desarrolle gratis".

¿Y la posible venta, dado que tiene la mayor base de usuarios de transporte público en Madrid? "Hace un mes me llamaron de Telefónica para que trabajara con ellos y les dije en broma: como no me compréis la empresa... Dijeron que lo estudiarían, pero que somos muy pocos y ellos quieren comprar equipos técnicos", ríe. "Pero sí, la verdad es que me apetece ganar más dinero y descansar".

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios