SILVIA BARRERA, POLICÍA EXPERTA EN DELITOS EN REDES

Así es la policía que 'vigila' internet: "La gente cree que todo vale en las redes sociales"

Las faltas de respeto, el odio y los insultos en las redes sociales están a la orden del día: detrás, un equipo de la Policía lucha hasta contra la falta de leyes por proteger al usuario

Foto: Silvia Barrera, inspectora de la Policía Nacional.
Silvia Barrera, inspectora de la Policía Nacional.

Las redes sociales se han convertido en parte fundamental de nuestras vidas. Muchos usuarios utilizan servicios como Facebook, Twitter o Instagram, entre muchos otros, de manera habitual, donde comparten y disfrutan de las vivencias propias y de amigos de la manera más sana posible. Sin embargo, el crecimiento imparable de este tipo de servicios ha provocado que muchos usuarios malintencionados hayan encontrado en el anonimato que ofrecen una oportunidad perfecta para atacar y hacer daño, amparados en la falta de protocolos que regulen los límites comportamentales en las redes.

Por desgracia, los actos de odio en las redes sociales son cada vez más habituales. ¿Quién no se acuerda de los insultos que recibió el torero Víctor Barrio tras su muerte? ¿O, más recientemente, las faltas de respeto tras el fallecimiento de Bimba Bosé? Y no son las únicas actuaciones fuera de lugar en las redes, pues también recordamos los vídeos de actos delictivos como el de aquel conductor que llevaba su coche desde el asiento de copiloto o el de aquel joven que derribaba a una joven con una patada en plena Avenida Diagonal de Barcelona. ¿Quién se encarga de perseguir estos casos?

Silvia Barrera es una de las personas que vela por nuestra seguridad en las redes. Inspectora de la Policía Nacional, con muchos años de experiencia en la Unidad de Investigación Tecnológica y cinco años como jefa del grupo de redes, se ha encargado de algunos de las casos más conocidos de los últimos años en nuestro país. A través de su libro 'Claves de la investigación en redes sociales', Barrera explica cómo afectan las redes en la privacidad del usuario, las medidas que podemos tomar para protegernos, los peligros a los que nos exponemos e, incluso, cómo se realizan las investigaciones policiales.

"Las redes nos ofrecen muchas ventajas, pero también existen peligros", confiesa Barrera a El Confidencial. Los problemas llegan cuando el usuario "no comprende que hay límites que no puede traspasar", al creer que tiene total impunidad para realizar cualquier tipo de comentario o de acción, curiosamente de la misma manera que entiende que esas mismas acciones no las puede realizar en la calle. El problema es la ausencia de legislación o de un protocolo que tipifique los delitos: "Existen importantes dificultades en la normativa, vacíos legales y falta de atención" por parte de los mandatarios, que complican la labor de las autoridades.

"La Fiscalía sigue sin saber por dónde tirar. Deberían establecerse unos límites entre lo que es libertad de expresión y lo que es un delito", confiesa, lo que permitiría tener más armas legales contra aquellos que traspasan los límites. Y es que las redes no dejan de ser un altavoz con muchísimo poder, que pueden hacer llegar un comentario o un comportamiento al otro lado del planeta. En opinión de la propia Barrera, uno "de los propios casos exitosos" que logró sacar adelante fue el de la patada de Barcelona. La importante difusión de las redes es la que permitió que el delito fuera mucho más grave.

Sucedió en 2015, cuando un joven de Talavera era grabado por un amigo mientras golpeaba con una brutal patada a un chica que se encontraba junto a otra en plena acera. "Este caso se habría quedado en el anonimato, en una agresión más. Sin embargo, el hecho de grabarlo y subirlo a las redes sociales se convierte en 6 años de prisión y 45.000 euros de sanción", asegura. "La gente debe de ser consciente de las consecuencias que puede tener publicar un vídeo de estas características", añade Barrera que, pese a ello, entiende que la falta de bases legales permite que muchos otros casos queden impunes.

*Vídeo: La brutal patada de Barcelona

Los casos de acoso, los más duros

"Lo peor de todo es que no parece haber movimiento para crear un protocolo en las redes", afirma. "Son muchos los casos que me han hecho sentir muy mal. En especial, aquellos que tienen que ver con el acoso", señala Barrera. "Me ha llegado a pasar incluso que el principal sospechoso ha admitido ser el culpable, pero se termina archivando el caso porque la ley a aplicar en el momento de juzgarle así lo determinaba. Otras veces, algunos usuarios cometen delitos muy graves, pero borran sus perfiles y el problema queda anulado, amparado en las ventajas que les ofrece la ley", incide visiblemente molesta.

Cada vez más, las redes sociales se han convertido en un lugar donde los insultos, las salidas de tono y los ataques son más comunes, pero la legislación continúa a años luz de encontrar una solución en la que cualquier usuario puede ampararse, más allá de las decisiones que tome cada juez, basándose en su propio criterio. "Por ejemplo, casi todos los comentarios contra los muertos acaban en archivo", asegura. Aún queda mucho por trabajar en España, donde Silvia Barrera continúa día a día intentando terminar con las injusticias en las redes. El caso del joven de Barcelona es, sin duda, su mayor ejemplo.

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