tecnología de 1983 a precio de 2016

El cebo de la tecnología 'vintage': cómo evitar que te timen con la nostalgia

Se ha convertido en una práctica común en los últimos años: grandes marcas que rescatan productos de los ochenta y noventa. Y lo hacen a precios nada amigables

Foto: El Recreated ZX Spectrum es lo más cerca que estarás de comprar una réplica del micro de Sinclair.
El Recreated ZX Spectrum es lo más cerca que estarás de comprar una réplica del micro de Sinclair.

¿Te imaginas pagar 135 euros por una tecnología desarrollada en 1983? ¿Y 133 por un Commodore 64 rediseñado pero con las mismas características? ¿Qué te parecería rescatar el tradicional 'loro' para escuchar musica en la playa aunque haya opciones con mejor calidad, menor tamaño y un precio más ajustado? Son numerosos los 'gadgets' que, con un pie en el pasado, tratan de venderte tecnología que ya está superada. Cuidado con ellos.

[Por qué la nostalgia te hace pagar 200 euros por un videojuego, y lo haces encantado]

En algunos casos, basta con fijarse en las especificaciones de lo que estamos comprando para saber si estamos ante una baratija o ante un producto con sobreprecio y un bonito envoltorio. No existe ningún problema en gastar tu dinero siempre que estés bien informado. Por ello, en Teknautas, queremos que tengas presentes algunas ideas a la hora de lanzarte a por un cacharro obsoleto que pretende arrancarte una lágrima mientras recuerdas aquellos veranos en la playa.

Spectrum: el agujero negro que todo lo traga

Bajo el nombre del microordenador de Sinclair se han cometido varios atropellos. Uno de los más recientes ha sido el ZX Vega: una versión en miniatura que se vende a 135 euros y que es poco más que una carcasa de plástico con un cuatro botones direccionales y otros cuatro que emulan los clásicos QAOP del ordenador británico. Viene con un millar de juegos preinstalados y se pueden añadir más gracias a una ranura para tarjetas micro SD.

Por un precio algo inferior, lo puedes comprar en Amazon por 95 euros, se encuentra una versión de carne hueso (o mejor dicho, de plástico y goma) del micro de Sinclair. El Recreated ZX Spectrum entra por los ojos, ya que es una recreación casi exacta del añejo 'gadget', aunque no deja de ser poco más que un teclado USB que se conecta a una 'app' que da acceso a unas pocas decenas de juegos. Una minucia si se compara con el extensísimo catálogo que alumbró a lo largo de los ochenta y primeros noventa.

El ZX Vega Plus llegará en algún momento de 2016.
El ZX Vega Plus llegará en algún momento de 2016.

No acaba ahí la tecnología con el sello Spectrum. En las últimas semanas se ha puesto a la venta en Game una gama de teléfonos y tabletas Optimux y que rescatan la marca inglesa... y poco más. Vistas las especificaciones, no se nos ocurre ningún motivo que nos empuje a hacer con uno de ellos.

Dada la creciente ola por rescatar tecnología vetusta, nos preguntamos para cuándo una reinvención del C5 de Sinclair. Aunque la nostalgia no acaba aquí: una versión portátil, el ZX Vega Plus, llegará en algún momento de 2016.

De la Neo Geo a las recreativas

Lanzada en 1990, fue el sueño húmedo de infantes y adolescentes criados en los años ochenta entre humo de cigarrillos, monedas de cinco duros y salones recreativos. La Neo Geo trasladaba la experiencia de los salones recreativos a otro salón: el de casa. Pero esa conversión 1:1 tenía un peaje excesivo para la mayoría de las familias. Su alto coste hizo que se convirtieran en una rareza.

SNK, responsable de la máquina, decidido resucitarla unos años atrás. Lo hizo con un modelo portátil, apodado Neo Geo X Gold, similar a una Game Boy Micro y cuya base de carga emulaba la consola. Duró un año en el mercado —los puristas lamentaron que mostrara los juegos en 16:9 cuando los originales se veían en 4:3— y sus 200 euros no lograron convencer a los suficientes compradores como para que SNK le brindara el apoyo suficiente. Sin ser un prodigio técnico, la X Gold se ha convertido en un objeto de culto cuyo precio ya ronda los 300 euros.

La Neo Geo X Gold sólo duró un año en el mercado. (SNK)
La Neo Geo X Gold sólo duró un año en el mercado. (SNK)

La Neo Geo no es la única consola que ha 'resucitado' con el paso de los años. Otras máquinas como Mega Drive o Master System han desembarcado en tiendas con un producto que se conecta a la tele y viene con un paquete de juegos preinstalados. El coste (65 euros la primera, 35 la segunda) es más asequible aunque las opiniones de los clientes se mezclan entre los que adoran el regreso al pasado y los que reniegan de los acabados en plástico.

Aunque si lo que quieres es resucitar la experiencia de visitar un salón recreativo, no hay nada como poner un mueble en casa. El iCade acaparó titulares durante una temporada en la prensa del videojuego: esta pequeña caja de madera (no es otra cosa que un mando bluetooth camuflado de recreativa) que cuesta alrededor de cien euros parece el sueño húmedo de cualquier jugón de la vieja escuela.

Sobre el papel, iCade es un mueble precioso, pero en la práctica los resultados no son todo lo que satisfactorios que un jugador espera

¿El problema? Para jugar necesitas un iPad con 'jailbreak' o una tableta Android en la que ejecutar MAME y pelearte con el emulador de recreativas para que el resultado en pantalla sea satisfactorio. La tarea es ardua y, por desgracia, no permite el juego a dobles. Por si fuera poco, tanto la palanca como los botones son excesivamente ruidosos.

Tampoco hay que perderle el ojo a las pequeñas consolas de mano llegadas desde Oriente. La Dingoo A380 tiene un cuerpo parecido al de una Game Boy Micro aunque soporta diferentes emuladores de máquinas de 8 y 16 bits. La puedes encontrar por unos 90 euros en Aliexpress aunque el resultado final dista mucho de ser tan bonito como te lo podías haber imaginado.

¿Qué hacer si quieres disfrutar de una recreativa como en los viejos tiempos? La opción cara y para bolsillos sin fondo es optar por una máquina recreativa. En España son numerosos los fabricantes que las hacen aunque los precios no suelen ser populares: una bartop cuesta alrededor de los 600 euros para arriba mientras que una máquina con todos sus extras puede quedar, en función de la tienda, en una cifra cercana a los 2.000 euros.

¿Hay una opción asequible? La hay, aunque no implica plantar un mueble de madera en casa. Basta un PC y un buen puñado de emuladores (también los hay en Mac, aunque ejecutar MAME pueda llegar a ser un engorro) para rescatar  los juegos del pasado.

Altavoces y discos duros sospechosos

Los videojuegos no son el único campo en el que se juega con la nostalgia. TDK rescató, unos años atrás, el concepto del 'loro'. El radiocasete de toda la vida que puso la banda sonora a más de una jornada de playa un par de décadas atrás y cuyo peso, cercano a los siete kilos, lo convertía en cualquier cosa menos en un 'gadget' portátil.

Con gastos de envío, el disco duro de Zelda se queda en unos 120 euros. (Etsy)
Con gastos de envío, el disco duro de Zelda se queda en unos 120 euros. (Etsy)

Los Boombox o los altavoces para iPod o 'smartphones' han quedado, afortunadamente, anclados en el pasado. ¿Quién querría optar por un mueble 'bonito' pudiendo tener un altavoz con sonido envolvente que se puede camuflar en cualquier rincón de casa?

El ordenador que se construyó bajo la carcasa de un Commodore 64 o el disco duro escondido en un cartucho del 'Legend of Zelda' original son otros dos ejemplos de tecnología que hay que comprar con ojo. En el segundo caso, el sobreprecio está ligado a la labor de manufactura, ya que un disco duro de 1TB se puede encontrar a mitad de precio. Como en cualquier compra que uno vaya a hacer, es importante tener la cabeza fría, comparar precios, mirar especificaciones y, una vez siendo consciente de lo que vamos a comprar, dar rienda suelta al consumismo para que los lloros no lleguen una vez que el cartero haya pasado por casa.

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