Lo mejor: SU precio y Potencia; Lo malo: la batería

iPhone SE, análisis: anticuado por fuera, una bestia por dentro

Esta semana sale a la venta en España el nuevo iPhone SE. Apple mantiene las cuatro pulgadas y el diseño del iPhone 5, pero con especificaciones del 6s. ¿Merece la pena?

Foto: El nuevo iPhone SE. (Foto: P.O.)
El nuevo iPhone SE. (Foto: P.O.)

Apple quiere conquistar nuevos nichos de mercado y tiene a un nuevo protagonista para cumplir su objetivo: el iPhone SE. Tras varios días trasteando con él a fondo, a mí me ha conquistado. Presentado hace poco más de una semana en San Francisco, el nuevo terminal de la manzana mordida ya está disponible en una primera tanda de países y a España llega justo esta semana. ¿Merece la pena?

Los nostálgicos del formato de cuatro pulgadas están de enhorabuena, porque el iPhone SE puede que engañe por su apariencia (debido a su similitud con el diseño del iPhone 5s), pero en su interior esconde una bestia con la potencia del iPhone 6s. No me extrañaría que algún usuario que haya comprado el 6s comparta opinión conmigo y se esté arrepintiendo de dicha adquisición, porque el iPhone SE tiene el precio más económico de la historia de Apple: 489 euros.

¡Larga vida a las cuatro pulgadas!

Los iPhones de 4,7 y 5,5 pulgadas brindan una pantalla generosa, pero poco ergonómica. Atrás quedaron esos cómodos momentos en los que podíamos utilizar el teléfono con una sola mano. El término 'ergonómico' solo lo podemos relacionar, irremediablemente, con el iPhone de cuatro pulgadas. El iPhone SE presenta el formato perfecto para nuestras manos. Es una gozada volver a tener la posibilidad de desbloquear el dispositivo, escribir mensajes o bloquearlo sin tener que hacer incómodos estiramientos del pulgar. Si como a mí te molesta que los 'smartphones' se hayan convertido en trastos inmanejables, el iPhone SE será tu mejor aliado.

El iPhone SE (izquierda) junto al iPhone 6s. (Foto: P.O.)
El iPhone SE (izquierda) junto al iPhone 6s. (Foto: P.O.)

Su pantalla cuenta con una resolución de 1.136 x 640 píxeles y una densidad de píxeles de 326, lo mismo que encontrábamos en el iPhone 5s. Solo aquellos que tengan vista de águila podrán notar diferencia de calidad con respecto al iPhone 6s. Lo que sí he notado a simple vista es que la pantalla del SE es mucho menos brillante, algo que le resta calidad al dispositivo y que puede llegar a resultar molesto. Por otra parte, al principio me costó volver de nuevo al teclado compacto y a la distribución de aplicaciones en la pantalla de inicio. Pero la adaptación fue rápida, en cuestión de minutos tus dedos recuerdan de nuevo lo cómodo que era teclear con una mano.

Un diseño anticuado

El iPhone SE bebe de las raíces del iPhone 5/5s y apenas varía en apariencia. Nos encontramos con un cuerpo que entremezcla elementos metálicos con el vidrio, con unos bordes mucho más pronunciados que los del iPhone 6s. En este frente, el iPhone SE resulta aburrido, más de lo mismo. Diría que incluso retro y anticuado, como si se hubiera quedado congelado en el tiempo.

Los cambios por fuera son tan nimios que la potencia y el precio del iPhone SE son lo que atrae de verdad. No hay mucho más

Los botones se mantienen justo donde estaban, respetando en todo momento ese principio de ergonomía. El botón de encendido/apagado está situado en la parte superior y los de volumen, en la parte izquierda. El 'jack' de los auriculares y el conector Lightning están localizados en la parte inferior. Si colocamos un iPhone 5s junto a un iPhone SE, resultará complicado diferenciarlos a simple vista. Tanto, que tendrás que fijarte en el grabado de su parte trasera: 'SE'. El nombre se aleja de todas las series que Apple ha lanzado hasta la fecha. Un movimiento curioso y casi inexplicable. Atrás quedó eso del 'iPhone 5c', que no pareció marcar un antes y un después en la historia de la compañía.

¿Otra manera de diferenciar generaciones? El iPhone SE cuenta con un color extra: el oro rosa. Otros acabados son el plata, oro y gris espacial. Lo malo: seguimos sin encontrarnos con ese bello negro puro que brindaba el iPhone 5. Parece que Apple no ha sabido sortear el problema principal: el color se desgastaba con sorprendente facilidad, uno de los elementos de diseño más criticados. A nivel personal, me sigue disgustando el hecho de que la parte trasera tenga dos bandas superiores e inferiores de vidrio de un color y la parte central metálica de otro. Es algo que Apple, simplemente, podría hacer mejor.

El iPhone SE (izquierda) junto al iPhone 6s. (Foto: P.O.)
El iPhone SE (izquierda) junto al iPhone 6s. (Foto: P.O.)

Lo importante está en el interior

El movimiento de Apple con el iPhone SE no tiene precedentes: es el iPhone más económico jamás estrenado por la compañía. Por dentro cuenta casi con las mismas especificaciones que sus hermanos de gama alta. Lo demás apenas varía. De hecho, los cambios son tan nimios que la potencia y el precio del iPhone SE son lo que debería atraer de verdad. Son los puntos fuertes. No hay mucho más.

Integra un procesador A9 con arquitectura de 64 bits. Es decir, ofrece la misma velocidad y potencia que el iPhone 6s lanzado el pasado septiembre. Cuando utilizamos las aplicaciones, notamos que la velocidad de navegación es exactamente la misma que la de su hermano mayor. El iPhone SE tarda unos segundos más en encenderse, pero la diferencia es casi inapreciable. El chip A9 es ideal para juegos que requieran de un alto rendimiento, pero también para favorecer nuestro uso en el día a día. Permite, por ejemplo, ejecutar con rapidez funciones como que las pestañas de Safari almacenen la información sin tener que volver a cargarlas, algo que era muy molesto en generaciones anteriores.

Después de haber probado muchos 'smartphones', el lector de huellas de iOS es el mejor que puedes encontrar: infalible, rápido y cómodo

Otro punto positivo a favor del iPhone SE es la integración del chip M9. No solo ofrece un gran rendimiento en las aplicaciones relacionadas con las actividades deportivas, también pone Siri a nuestro servicio en todo momento. El iPhone SE siempre está "a la escucha". En el momento en que invoquemos a la asistente de voz con un "hey, Siri", el teléfono se activará para interactuar con nosotros. Queda raro hablarle al teléfono, pero es una herramienta que utilizo constantemente: para responder mensajes de texto, comprobar el clima, poner el cronómetro cuando estoy cocinando, configurar el despertador y, uno de mis favoritos, decirle a Siri que me recuerde algo.

Nuestros datos estarán a salvo (lo siento, FBI) gracias al lector de huellas dactilares Touch ID disponible en el iPhone SE (eso sí, es el sensor de primera generación, no el de segunda que incluye el iPhone 6s). Después de haber probado muchos 'smartphones', creo que el lector de huellas dactilares de iOS es el mejor que puedes encontrar: funciona de manera infalible, rápida y cómoda. Es, además, una capa de protección necesaria para el iPhone e imposible de sobrepasar.

Hay, eso sí, una ausencia esperada (y poco importante): la de 3D Touch. Esta tecnología, que Apple presentó como "revolucionaria" en el iPhone 6s, ha acabado pasando desapercibida. 3D Touch añade accesos directos a las aplicaciones cuando presionamos la pantalla con un poco más de fuerza. Este elemento no se encuentra en el iPhone SE y, siendo honestos, no lo echamos en falta. De hecho, en mi caso llevo meses sin utilizarlo.

El iPhone SE (izquierda) junto al iPhone 6s. (Foto: P.O.)
El iPhone SE (izquierda) junto al iPhone 6s. (Foto: P.O.)

Cámara de cine en un cuerpo diminuto

Apple ha trasplantado la lente del iPhone 6s a la cámara del SE. Traducido: en nuestras manos tenemos una de las mejores cámaras para teléfonos de gama alta, con 12 megapíxeles y opción de grabar en resolución HD o 4K. Lo absurdo viene con la memoria. Comprar un iPhone SE con capacidad de 16GB y grabar en 4K sería un suicidio para el almacenamiento del dispositivo. Lo mismo ocurre con la opción de Live Photos, que nos permite captar fotos en movimiento, pero a costa de sacrificar mayor espacio. Si le vas a dar un uso frecuente a la cámara, tendrás que escoger el teléfono de 64GB.

Es ridículo que Apple todavía esté comercializando modelos base de iPhone de 16GB. La compañía es consciente de que la mayoría de su público se va a decantar por más espacio y, por tanto, pagará más. En mi experiencia, la cámara del SE graba vídeo con una buena estabilización de imagen y el terminal ofrece la potencia suficiente para que editemos los clips en 4K, gracias a la aplicación iMovie. Tras grabar unos minutos de vídeo a 4K durante un vuelo, pude cargar y editar los vídeos de manera fluida. Las opciones de iMovie son limitadas, y más bien para 'amateurs', pero cubren las necesidades justas cuando no tenemos un buen equipo a mano.

Debajo puedes echar un vistazo a algunas fotos tomadas con el iPhone SE:

(Foto: P.O.)
(Foto: P.O.)

(Foto: P.O.)
(Foto: P.O.)

(Foto: P.O.)
(Foto: P.O.)

(Foto: P.O.)
(Foto: P.O.)

Sin embargo, Apple sigue teniendo una tarea pendiente con las fotos nocturnas (un ejemplo, debajo). El flash 'truetone' es insuficiente. Al probar la cámara de noche, observé que el flash sigue centrándose en el sujeto de la foto, dejando el resto un tanto difuminado y en la más absoluta oscuridad. Una de las cosas que más detesto en este apartado es ese flash cegador del que cuesta recuperarse. En este frente, el Samsung Galaxy S7 destaca muy por encima del iPhone SE y del iPhone 6s.

(Foto: P.O.)
(Foto: P.O.)

¿Qué hay de la cámara frontal? No está a la altura de la del iPhone 6s y se queda en 1,2 megapíxeles. Toda una desgracia para los amantes de los 'selfies' (aunque, por otro lado, se conserva el flash que hace uso de la pantalla del terminal).

Ligereza (sacrificando batería)

Una de las cosas que más me llamaron la atención al coger el iPhone SE por primera vez fue lo poco que pesaba. Tras pasar medio año utilizando el iPhone 6s, de 143 gramos, llevar un iPhone SE de solo 113 gramos se agradece. Además, no da la sensación de que se vaya a escurrir de las manos, algo que sí ocurre con el iPhone 6s y es uno de sus fallos imperdonables.

Esta ligereza la podemos atribuir, en parte, a su batería. Con una capacidad de 1.642 mAh, la autonomía del iPhone sigue siendo uno de los principales problemas del dispositivo. En mi primer día con el teléfono, le di un uso moderado y vi cómo la batería iba descendiendo al ritmo habitual al que nos tiene acostumbrados iOS. Antes de finalizar mi jornada, me vi obligado a darle una carga extra. En este aspecto, Apple debe ponerse las pilas. Llevamos varias generaciones de iPhone sin encontrar un incremento significante de autonomía. Al utilizar el teléfono de manera constante, resulta frustrante tener que echar mano de un cargador externo para poder llegar al final del día. O la situación cambia con el iPhone 7 o Apple tendrá un serio problema frente a sus competidores.

Apple Pay no ha llegado aún a España, pero sí al iPhone SE. Lo he estado probando en EEUU y es prácticamente instantáneo

A pesar de que la batería no se encuentre todavía en su mejor nivel, otros elementos compensan. La tecnología Bluetooth 4.2 ayuda a ahorrar, aunque todavía sea un poco molesto, en ocasiones, conectar accesorios externos con el dispositivo. El proceso debería ser más rápido. Por otro lado, puse a prueba las velocidades LTE/4G con la compañía AT&T en Los Ángeles (Estados Unidos), y los resultados fueron positivos: 63,06Mbps de descarga y 17,34Mbps de subida. Navegación a toda velocidad, lo cual se agradece cuando tienes que pasar largos momentos en Safari o respondiendo 'e-mails'.

Y una última mención especial para Apple Pay. El sistema de pago con el iPhone no ha llegado aún a España, pero sí al iPhone SE. Lo he estado probando en EEUU y utilizar el teléfono como cartera en cualquier momento es todo un lujo. Al salir del gimnasio en mi primer día con el iPhone SE, compré un refresco para ponerlo a prueba. Tal y como ocurre con el iPhone 6s, el pago fue instantáneo: desbloqueas el móvil cerca del lector de tarjetas y, 'voilà', pago realizado.

¿Me lo compro?

Nunca imaginé que diría algo así, pero de haber sabido que Apple iba a lanzar un teléfono con esta potencia y precio tan solo medio año más tarde del iPhone 6s, me habría decantado por volver a las cuatro pulgadas.

(Foto: P.O.)
(Foto: P.O.)

Personalmente, soy de actualizar cada año a lo último, pero el SE no se queda atrás en especificaciones. Su formato es cómodo y acaba con uno de los aspectos que más odio de la pantalla de 4,7 pulgadas: tener que utilizar las dos manos en todo momento y forzar los dedos estirándolos para llegar de un extremo a otro. ¿Merece la pena el iPhone SEnbsp;Si ya tienes un iPhone 6 o 6s, lo mejor es esperar hasta septiembre y ver si Apple sorprende de verdad con el iPhone 7. Si tienes un iPhone 5s/5c o anterior, entonces la actualización al SE sí merece la pena. El teléfono es 'económico' y potente. Eso sí, mejor comprar el modelo de 64GB (589 euros): el de 16GB (489 euros) se te quedará corto en memoria tras solo unos meses de uso. 

Si vienes de un 'smartphone' de unas cinco pulgadas de pantalla (o más), te costará adaptarte a un formato más compacto. Al principio será como si estuvieras usando un teléfono de juguete. Sin embargo, teniendo en cuenta todas las variables, la comodidad de manejo y la potencia del SE se acaban imponiendo. Tanto, que yo al menos ya me estoy planteando volver a las cuatro pulgadas. Veremos cuánta gente piensa lo mismo.

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