El único premio tecnológico del mundo que nadie ha podido ganar nunca
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BASADO EN EL TEST DE TURING

El único premio tecnológico del mundo que nadie ha podido ganar nunca

Los 100.000 dólares del Premio Loebner, lanzado en 1990, nunca han tenido dueño. Ningún robot ha podido suplantar con total solvencia a un ser humano

placeholder Foto: Fotograma de 'Blade Runner' donde Harrison Ford somete a un replicante al test de Turing
Fotograma de 'Blade Runner' donde Harrison Ford somete a un replicante al test de Turing

No se encuentra entre los problemas del milenio, la serie de conjeturas matemáticas no resueltas que propuso en el 2000 el Clay Mathematics Institute por cuyo desentrañamiento ofreció una recompensa de un millón de euros por cada una de ellas,pero el test de Turing sigue siendo uno delos retos científicos más relevantes de este siglo. Permanece como un método infalible para calibrar el avance de la inteligencia artificial, en el sentido de la posibilidad de que pueda equipararse a la humana.

Si bien 2012 fue el año dedicado a la memoria deAlan Turing, y el legado del matemático fue divulgado masivamente,existe una película, Blade Runner, que ha contribuido a la difusión de un test que se ha convertido en una leyenda, aunque su objetivo no es otro quedemostrar la existencia de inteligencia en una máquina mediante una sencilla prueba donde un juez humano debe discernir, a través de una serie de preguntas, si su interlocutor es un robot o una persona.

Desde 1990, auspiciado por el filántropoHugh Loebner,también se celebra elPremio Loebner para honrar la memoria de Alan Turing. Una vez al año, robots de todo el mundo compiten para tratar de superar la prueba, aunque nadie ha podido hacerlo todavía. Si bien existen premios menores de consolación, los 100.000 dólares del premio gordo permanecen desiertos.

Cuando un androide sea capazde hacerse pasar por un humano antes los jueces, el concurso de desconvocará para siempre. Aunque muchos han estado cerca, aún no ha llegado el día en que una máquina haya imitado la inteligencia humana.

A punto de lograrlo

Entre todos los robots presentados, ha habido uno que estuvo a puntode conseguirlo. Fue en 2010, cuando el andoide Suzette(puedes probarlo online), desarrollado porBruce Wilcox, que volvió a ganar el certamen el año siguiente,logró engañar al juez del Premio Loebner gracias a una conversación sobre política en la que el bot sembró la confusión con una imitación casi perfecta de un humano.

En la palabra imitar está la clave. De hecho, los críticos del test de Turing esgrimen el argumento de que la mayoría de los robots que se enfrentan a él no están basados en un auténtica inteligencia artificial, sino en una especialmente dirigida para superar la prueba. Además, todo está permitido, desde las respuestas absurdas hasta las mentiras.

De hecho, Wilcox es especialista en la programación dechatbots,y una de sus aplicaciones, de nombre Tom Loves Angela, es ya un clásico de los programas de conversación basados en inteligencia artificial.

Según los expertos, el Premio Loebner es la prueba más fiel al test original, aunque existen una serie de concursos en la misma línea. Entre ellos,Turing 100, donde el año pasado se produjo una sorpresa protagonizada por un robot que imitaba a un adolescente de trece años.

El programaEugene Goostman(también puedes testarlo), que también obtuvo los mejores resultados en varias ediciones del Premio Loebner, obtuvo un 29% de respuestas consideradas humanas, cuando el límite para superar el test de Turing se encuentra en el 30%.

Fecha límite

Como ocurre con la ley de Moore, sobre la que existen pronósticos sobre su fecha de caducidad (unos hablan de que será el año que viene, mientras otros le dan algunos años más), con el test de Turing también existen especulaciones sobre cuándo los robots superarán el límite de su inteligencia hasta el punto que puedan ser considerados, desde esa perspectiva, completamente humanos.

Ray Kurzweil, uno de los principales teóricos de este tipo de teorías, ha predicho que un ordenador pasará la prueba de Turing en el año 2029, basándose en el concepto de la singularidad tecnológica

En ese sentido, Ray Kurzweil, uno de los principales teóricos de este tipo de teorías, ha predicho que unordenador pasará la prueba de Turing en el año 2029, basándose en el concepto de lasingularidad tecnológica.

En la misma línea, Luis Von Ahn, uno de los mayoresexpertos en inteligencia artificial de nuestra época, y creador de los que hoy se considera un test de Turing inverso, los captchas que hace varias semanas logró descifrar precisamente un robot, considera que aún resta un largo camino para que un androide sea capaz de igualar a los humanos.

“Es difícil saberlo, pero quizás hasta dentro de 10 o 20 años no sea posible. Por ejemplo, un ordenador capaz de escribir noticias correctamente estaría muy cerca de superar el test de Turing”, explica a Teknautas el experto en ciencia computacional.

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