"Mi 'sicav' se hundió con Lehman y me encerré a programar un robot inversor"
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lo DESARROLLÓ durante cuatro años

"Mi 'sicav' se hundió con Lehman y me encerré a programar un robot inversor"

Es matemático, pero por azar terminó en la bolsa. Tras el hachazo de la crisis, se encerró cuatro años para diseñar un 'bot' con el que espera reinventarse

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"Mi 'sicav' se hundió con Lehman y me encerré a programar un robot inversor"

Un conocido le invitó a un cigarrillo delante de la Bolsa de Barcelona. "Y terminé quedándome".Así entró Carlos Romero (Barcelona, 1970)en el sector.Antes de ser broker, trabajaba en una gestoría de patrimonios inmobiliarios preparando estudios de viabilidad para inversores. Romero es matemático, pero hasta el estallido de la crisis no se había tenido que exprimir sus conocimientos hasta el límite de su mente. Todo iba bien.

Romero gestionaba una sicav, pero el día que LehmanBrothers se fue al garete cambió su vida. "Como teníatodo estructuradocon mi porpio negocio, me enganché, como todos, y aunque todo el capital era de inversores, tuvimos que cerrar. Fue un paso muy duro", explica a Teknautas. Como primera reacción ante el hachazo, decidió olvidarse para siempre del mercado de valores.

A partir de entonces, sólo invertiría en el mercado de divisas (Forex), donde nunca se pone el sol. "Con las acciones, sólo ganas si suben. Aquí puedes ganar a cortos si el mercado baja, y a largos si el mercado sube". Además, Romerodecidió poner toda la carne en el asador. Se propuso diseñar su propio robot inversor con el objetivo de reinventarse, de asegurar su futuro. Acaba de terminarlo: se llama YukaPlus, aunque él se refiere a él como el bicho. Y funciona.

Cuatro años de trabajo

Durante cuatro años, a partir de la hora del cierre del mercado, Romero volvía a casa. No para descansar. En los días laborables, trabajaba en el software hasta las dos de la mañana, y los fines de semana le dedicaba catorce horas al día. "Tengo compañeros que trabajan sobre este tema, pero lo importante es llegar a los resultados. Yohice miles y miles de pruebas, y en muchas casos funcionaban durante dos años, pero después el modelo se venía abajo. Lo difícil es encontrar un robot sostenible".

Según parece, lo ha encontrado, aunqueRomero no vende subichocomo si se tratase de la piedra filosofal. Si fuese así, estaría mintiendo.Además, en el gremio hay más de un gato encerrado."Dentro del sector que trabajamos hay mucho intrusismo, existen robots creados para realizar muchas operaciones, así su creador puede generar muchas comisiones. Su primer objetivo es mantener las cuentas, no ganar dinero".

El despacho de Carlos Romero

En cuanto al proceso de desarrollo,"básicamente, se trata de entender de programación deMetaTrader, y una vez entendido eso, es jugar con diferentes indicadores. Para que te hagas una idea, existen entre una y veinte variantes por indicador. No son infinitas, pero una variación de un 0,0001% puede hacer que todo se vaya al traste. Afinar en eso es lo que te da el resultado".

Yukaplus está formado por una composición de ocho indicadores. Cuando cada uno de ellos reúne las condiciones óptimas del mercado, el bot hace una entrada. "No opera muchísimo. Cada vez que entras tienes un peaje, genera toda una serie de gastos. Por eso realiza pocas operaciones, con un índice de acierto muy elevado. Está muy bien ajustado el stoploss. Y lo más importante es que se puede ajustar el riesgo que quiere una persona".

En sus mínimos, la criatura engendrada por el matemático asegura un 3,15% de beneficios con el 1% de riesgo, una relación que se puede incrementar, siempre con la misma equivalencia, al gusto del cliente. Sólo hay un límite. YukaPlus no admité un riesgo por encima del 25%. Romero ya ha operado en estos niveles. "Es para clientes a los que les gusta el rock and roll.Eltipo de operación es el mismo, pero cambia el volumen, y a mayor volumen mayores beneficios, pero si las cosas van mal, también mayores pérdidas".

Se buscan programadores

En las oficinas de los grandes fondos de inversión internacionales, donde ya no se contratan gestores sino legiones de programadores y matemáticos, la utilización de este tipo de bots es tan común como respirar, pero en España es un campo emergente, aún más a nivel particular.

"Globalmente, el 80% de las operaciones ya las gestionan robots, pero aquí vamos un poco por detrás, aunque los gestores tradicionales terminarán desapareciendo. Los fondos de inversión cuentan con sistemas muy complejos, pero la mayoría de robots que circulan por el mercado a medio y largo plazo acaban cayendo".

En cambio, las ventajas de un bot efectivo son muchas.Administran de forma inteligente herramientas como los stop loss, take profit otrailing stop, gestionando de forma automática las órdenes pendientes y la apertura de nuevas posiciones."El trader no puede estudiar simultáneamente multitud de indicadores, puntos de giro, fibonaccis, soportes, resistencias y diferentes timeframes, pero un sistema automático de trading sí. Además, puede lanzar la operación como un misilen menos de un segundo,sin la intervención del ser humano".

Sobre todo, los robots "eliminan las debilidades del factor humano, que habitualmente cae ante la presión psicológica y la irracionalidad que a veces presentan los mercados", apunta.

Obsesión por controlar el riesgo

Después de un año sometiendo al bicho a una fase de demo, lanzó YukaPlus en mayo. Desde entonces, ha conseguido medio centenar de nuevos clientes. Una agencia de valores se ha interesado por su robot, y algunos inversores han llegado a ofrecerle 400.000 euros por el sistema, con una serie de cláusulas entre las que se encuentra la de compartir las configuraciones del bot.

No está dispuesto a eso. Después de habersacrificado durante años su vida personal -"mi mujer ha confiado en mí"- prefiere avanzar solo. Enel camino, ha aprendido una lecciónque finalmente también se ha convertido en una obsesión que ha terminado por manifestarse en YukaPlus: la obsesión por controlar el riesgo.

"Ése fue mi primer objetivo. No perder dinero y poder controlar el riesgo exhaustivamente fue lo más complicado. Una vez hecho esto, el segundo paso fue la rentabilidad. A diferencia de muchos creadores de robots el primer objetivo siempre es buscar el máximo de rentabilidad. Creo que eso es lo que me diferencia". De momento, todo va bien.

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