quiere ayudar a una pequeña editorial

"No compres mi libro en Amazon": un escritor contra el gigante en internet

"Si estás remotamente interesado en mi nuevo libro, por favor no lo compres en Amazon". Es la petición que hace un escritor a sus lectores a través de la red

Foto: No compres mi libro en Amazon: un escritor contra el gigante en internet

"En una vida peripatética, Charlie Martens está desesperado por encontrar algo de estabilidad. La explosión que mató a sus padres cuando era pequeño le privó de toda normalidad, enviándole con un pariente tras otro y dejándole solo para descifrar el mundo que se ha encontrado e improvisar una respuesta sobre cómo vivir. Siempre el marginado, Charlie reconoce en Olivia, una estudiante internacional de Londres, la misma sensación de exclusión que él siente, y su relación parece una promesa de salvación."

El tal Charlie del que hablamos es el protagonista de Vernon Downs, la segunda novela del escritor y librero estadounidense Jaime Clarke, y lo reproducido arriba es un fragmento del primer capítulo. Se trata de una historia de amor, desamor y obsesión literaria. ¿Suena apetecible? Cómprala. El autor, obviamente, estará encantado de que lo hagas.

Pero Clarke ha lanzado una petición especial a todos sus lectores y potenciales lectores a través de internet: “Si estás remotamente interesado en mi novela, Vernon Downs, por favor no la compres en Amazon.” En esta versión moderna de David contra Goliat, David piensa utilizar todos los medios a su alcance, y la red es uno de los más importantes.

Muchas editoriales pequeñas solo aguantan un título o dos

Así que Clarke se ha lanzado a internet y ha creado la web PleasedontbuymybookonAmazon.com. El nombre de la página ya es una declaración de intenciones. En ella, pide al público que si quieren comprar su libro, lo hagan directamente encargándolo a la pequeña editorial independiente que lo publica, Roundabout, y no al gigante tecnológico que, según dice, da grandes ventajas a los consumidores, como descuentos y envíos exprés, pero pone en peligro la subsistencia de las editoriales pequeñas.

El día que he estado temiendo llegará pronto, el momento en el que Roundabout tendrá que pedir el código de barras para la cubierta del libro“El día que he estado temiendo llegará pronto, el momento en el que Roundabout tendrá que pedir el código de barras para la cubierta del libro. Una vez que un libro tiene su código de barras, entra en la corriente editorial, lo que normalmente desencadena aparecer en el listado de Amazon”, explica el escritor.

Clarke, que también es librero, asegura que muchas pequeñas imprentas se hunden una vez lanzados uno o dos títulos por falta de capital. Para luchar contra esta tendencia ha puesto en marcha esta campaña, redireccionando a los lectores al site de reserva online de la editorial.

"No hago esto por dinero"

En su esfuerzo por burlarle los beneficios a Amazon, Clarke promete que los compradores que encarguen el libro directamente a la editorial recibirán su ejemplar en diciembre, mientras que Amazon no podrá venderlos hasta abril. “También donaré todos los beneficios de las ventas de aquí a abril a Roundabout. No hago esto por dinero. Simplemente quiero que Roundabout tenga éxito”. 

Y no solo Roudabout, sino cualquier librería de barrio. Por ese motivo, Clarke se compromete, en nombre de la editorial, a donar la mitad del precio del libro a la librería que el comprador quiera. "Todavía no es posible encargar Vernon Downs desde cualquier librería directamente porque el distribuidor que diese cumplido a esos pedidos también tendría que cumplir los de Amazon". 

Amazon, 'el Wallmart de internet'

Una de las políticas de Amazon que perjudican a los pequeños comercios es la que obliga a cualquier vendedor que utilice su plataforma a fijar en ella el precio más bajo. De esta forma, no pueden ofrecer en sus propias tiendas online un precio más atractivo, y difícilmente podrán igualar las ventajas de descuentos y envíos que ofrece la web de la tecnológica, así que compiten en una situación de desventajas. 

Ahora que son 'el Wallmart de internet', está claro que lo que quieren es competir con proveedores tecnológicos como Apple. Siguen aferrados a los libros por simple despechoEn Teknautas contamos hace unas semanas que Amazon había eliminado este requisito en la Unión Europea, mientras es investigada por los organismos de regulación de la competencia de Alemania y Reino Unido.

Para Clarke resulta muy curioso que "la ambición original de Amazon era ser el Wallmart de internet. Los libros fueron algo circunstancial: simplemente estaban almacenados por todo el país, listos para ser enviados. Podría haber ocurrido lo mismo si hubiesen sido muebles de jardín. Y ahora que ya son el Wallmart de internet, está claro que lo que quieren es competir con proveedores tecnológicos como Apple. Siguen aferrados a los libros por simple despecho", ha contado a CNET

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