el reto del futuro

Vuelta al campo: los jóvenes pueden acabar con la España vacía

El empeño e iniciativa de algunos grupos de jóvenes están consiguiendo revertir la situación pero la semilla de la palanca de cambio debe plantarse desde el instituto

Foto:
Autor
Tiempo de lectura7 min

Cada nuevo informe o estadística que se publica sobre la España vacía sirve para constatar que, de momento, es un fenómeno que nada ni nadie ha sabido o podido frenar. Soria, Teruel y Cuenca son las únicas provincias completas que se encuentran en el umbral establecido por la Unión Europea (UE) como zona despoblada, por debajo de los 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado, según un reciente estudio de la consultora Stratego. Pero, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE), hasta 14 provincias españolas están en fase crítica, con un altísimo porcentaje de pequeños municipios (con menos de 1.000 habitantes) en riesgo de extinción, en torno al 80%.

Castilla y León es una de las comunidades autónomas más afectadas por la despoblación: casi el 88% de sus municipios tenían en 2018 menos habitantes que en 1998. Tras ella se sitúan Asturias, Extremadura y Aragón. En solo un año, de 2017 a 2018, hasta 26 provincias perdieron población, encabezadas por Zamora, Ávila, León y Cáceres.

La pérdida de identidad

Pueblos abonados con casas derruidas. Otros, a punto de desaparecer pero sobreviviendo con servicios mínimos en sanidad, médicos que pasan una vez a la semana y deben atender a pacientes con diferentes dolencias. “Su oferta de cartera de servicios debe de ser lo más amplia posible para resolver el máximo número de problemas de salud de sus pacientes para evitarles desplazamientos gravosos”, explicaba Salvador Tranche, presidente de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria en la última edición de las Jornadas de Medicina Rural.

Localidades sin habitantes que implica escuelas vacías por falta de niños. Una realidad que ha obligado a regiones como Aragón a modificar la normativa y salvar aquellos centros que tenían menos de seis alumnos, el mínimo que se necesitaba hace unos años para mantener la actividad. Desde la última legislatura solo es necesario tener tres niños para poder seguir dando clase en el pueblo. Gracias a eso este curso mantienen abiertos 41 centros con menos de seis alumnos.

Y a educación y sanidad se une la alimentación. Son muchos los pueblos que tienen que esperar la llegada del panadero o frutero en furgoneta para llenar la despensa. En muchos casos porque nadie quiere regentar las tiendas del municipio. Es el caso de Allepuz, un pueblo de la comarca de Maestrazgo turolense. Hay censados 128 habitantes pero en realidad viven apenas 70 durante todo el año. "Nadie quiere explotar la tienda”, explica uno de los concejales, Chesús Izquierdo, de 39 años, pese a que el ayuntamiento se ofrece a no cobrar la luz ni el agua a quien lo haga.

Que España sea considerada la Laponia del sur de Europa tiene consecuencias en la pérdida de cultura, de tradiciones y de profesiones. Como la de los cunqueiros, en Asturias, artesanos torneros de la madera a punto de desaparecer. Eran -y son- los encargados de realizar cuencos y cubiertos de madera, pero también ‘tapers’ para poder llevar la comida. Durante nueve meses al año recorrían España subidos en un burro vendiendo sus utensilios.

Sus tornos se basaban en la habilidad del artesano, ya que a través del pedal y con una vara de madera, eran capaces de darles forma a un tronco de madera. Los poco que todavía mantienen la tradición, hacen demostraciones a los turistas e intentan poner en valor su artesanía, un esfuerzo arduo para que no desaparezca, pero las generaciones siguientes no quieren seguir en el valle que dio cobijo a los cunqueiros.

El oficio de cunqueiro se está perdiendo en Asturias. (EFE)
El oficio de cunqueiro se está perdiendo en Asturias. (EFE)

Pero nadie tira la toalla. Los que viven en la llamada España vaciada lucha cada día por atraer población a sus pueblos o retener a los jóvenes para que no se vayan. En Allepuz, donde nadie quería reabrir la tienda del pueblo, sí han conseguido reabrir la escuela, donde ahora tienen ocho niños, una cifra que no se alcanzaba desde finales de la década de los noventa. El hecho de que los niños sean de corta edad les hace ser optimistas sobre el futuro de esas aulas. También han multiplicado las actividades culturales y sociales durante los fines de semana, con el apoyo de los propios vecinos y descendientes de Allepuz, y están potenciando el turismo deportivo con la limpieza de antiguas sendas.

Y si no hay tiendas, ¿por qué no llevar lo que necesitan hasta la puerta de casa? Esa es la idea de Victoria y Hugo, que en 2014 pusieron en marcha La Exclusiva. Con su furgoneta recorren la provincia de Soria llevando productos de primera necesidad a las personas mayores o a cualquiera que viva lejos de la ciudad. Aunque con los años han ampliado el negocio con servicios de tintorería, revistas, muebles, ropa… Su idea es que la gente que vive en los pueblos, se quede en los pueblos.

Siete Valles de Montaña es una cooperativa de jóvenes ganaderos que decidieron volver a su tierra para recuperar el oficio de sus padres y abuelos

Los esfuerzos de cada uno son granitos de arena necesarios para revertir la situación y los jóvenes son, sin duda, son la palanca de cambio. Siete Valles de Montaña es una cooperativa de jóvenes ganaderos en Cantabria que decidieron volver a su tierra para recuperar el oficio de sus padres y abuelos; hoy su carne puede encontrarse en algunos restaurantes de la capital madrileña. “Nos hemos unido para proteger el medioambiente y las montañas que tanto amamos, por el bienestar animal, por la salud de los consumidores y por el placer de la buena gastronomía”, reza su filosofía. Está formada por ganaderos de 46 valles, en los que muchos perfiles, como María Montesino, licenciadas de psicología y presidenta de la cooperativa, que compagina su trabajo de ganadera con un proyecto cultural multidisciplinar llamado La Ortiga.

La cultura es otro de los elementos clave para retener o atraer jóvenes a los pueblos. Con esa idea Lucía Camón y otros artistas crearon la plataforma 'Pueblos en arte', para acercar el arte a los pueblos, y a los artistas al mundo rural. Realizan talleres y exposiciones pero también crean comunidades de artistas en los pueblos para atraerles a vivir allí; fotógrafos, pintores y actores han acabado viviendo donde empezó este proyecto, en Torralba de Ribota (Zaragoza), donde también hay una residencia de artistas que llegan para pasar una temporada e inspirarse, talleres, festivales...

También son jóvenes los que impulsaron Senderos de Teja para mantener los pueblos vivos, de forma sostenible, con iniciativas como Envejece en tu pueblo, que les ha valido el premio Emprendimiento Social del Gobierno de Aragón. Este programa permite acompañar a las personas mayores, ayudarle en sus gestiones (banco, médico...) ajustándolo a las necesidades de cada momento. También intentan romper la brecha digital, les animan a tener hábitos saludables… También crean comunidad con talleres de ocio o jornadas intergeneracionales.

La plataforma Pueblos en arte quiere acercar el arte a los pueblos, y a los artistas al mundo rural a través de talleres y exposiciones

Porque, de nuevo, los jóvenes son los que deben revertir la situación. Compañías como Coca-Cola han recogido ese pulso y con su iniciativa GIRA Jóvenes 'Impulsa el Cambio' quiere plantar “la semilla del emprendimiento” entre los jóvenes de la España rural. Lo hace de la mano de la empresa de desarrollo rural Alma Natura y en la que participarán 15 institutos de Educación Secundaria de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha. Está dirigido a jóvenes de entre 16 y 23 años que estén cursando el primer año de algún ciclo medio o superior de Formación Profesional, interesados en mejorar sus habilidades y competencias laborales para generar cambios económicos y sociales en sus pueblos y contribuir a fijar población.

Los chavales recibirán charlas motivadoras y formación para ayudarles a identificar su vocación, adquirir habilidades y aprender las claves del emprendimiento. Además, 15 jóvenes de cada instituto deberán responder de forma novedosa a retos del entorno rural, comprobando su capacidad para ofrecer soluciones innovadoras. Los grupos con las propuestas más rompedoras pasarán a un último módulo en el que tendrán que resolver conjuntamente un reto social durante un fin de semana de convivencia, para lo que contarán con el apoyo de un equipo de 'coaches' expertos.

El lugar de residencia no debe condicionar las oportunidades de formación e inserción laboral de las nuevas generaciones. Coca-Cola busca poner su granito de arena para evitar que los jóvenes, que son la tabla de salvación de la España vacía, acaben abandonando sus pueblos e instalándose en los centros urbanos por falta de servicios y opciones educativas, laborales y culturales.

Sociedad
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios