en la próxima eurocámara

Los tories británicos tratan de alejar a Vox de las "garras del populismo" de Le Pen

Los conservadores del Reino Unido quieren formar grupo con la formación española, para evitar que se acerque a otras formaciones más radicales

Foto: Santiago Abascal, líder de Vox.
Santiago Abascal, líder de Vox.

En septiembre de 2018 Santiago Abascal, Rocío Monasterio e Iván Espinosa de los Monteros viajaron a la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo. La invitación con la que entraban no era de la formación de Marine Le Pen, con la que el líder de Vox tiene una larga amistad, sino de los Conservadores (ECR), el grupo en la Eurocámara liderado por los tories británicos.

Participaron en una reunión de grupo y se reunieron con los líderes de todas las formaciones salvo de la N-VA flamenca, con la que tenían un choque por el apoyo de la formación belga al independentismo catalán. Por último, ya a la noche, Abascal, Monasterio y Espinosa de los Monteros cenaron con los principales líderes del partido en la capital de Alsacia. En la mesa estaban sentados los mandamás de ECR, la gente con más peso y poder de decisión.

El presidente de Vox, Santiago Abascal, en un desayuno-coloquio organizado por el Club Siglo XXI. (EFE)
El presidente de Vox, Santiago Abascal, en un desayuno-coloquio organizado por el Club Siglo XXI. (EFE)

El camino hacia Europa

Por entonces Vox no era lo que es hoy. La formación de Abascal todavía no había llenado Vistalegre y estaba muy lejos de soñar con obtener 12 escaños en las elecciones de Andalucía. Las encuestas más favorables les daban un solo escaño en los comicios europeos de mayo de 2019. Muchos partidos euroescépticos en las oficinas de Bruselas hablaban de Vox con cierta distancia: pensaban que no podía florecer un partido así en España. Pero en ECR llevaban tiempo preparándose para atraer a Vox a su órbita.

Esto es resultado de un cambio en la hoja de ruta de las negociaciones para la creación de un futuro grupo euroescéptico en la Eurocámara. Los partidos nacionales se agrupan en formaciones europeas que trabajan de forma conjunta en el Parlamento Europeo, siendo el PP parte del Partido Popular Europeo (PPE), Ciudadanos de los liberales (ALDE) o Podemos de la Izquierda Unitaria (GUE). Los grupos euroescépticos están hoy divididos en tres: los Conservadores (ECR), donde están los tories; la Europa de la Libertad y la Democracia Directa (EFDD), liderado por Nigel Farage; y la Europa de las Naciones y de la Libertad (ENF), encabezado por ahora por Le Pen.

Nigel Farage durante un encuentro 'Leave Means Leave' a favor de la salida británica de la UE, el 17 de enero de 2019. (Reuters)
Nigel Farage durante un encuentro 'Leave Means Leave' a favor de la salida británica de la UE, el 17 de enero de 2019. (Reuters)

El problema es que el Brexit dinamitará estos grupos, que por el momento cuentan con un importante número de escaños británicos. El resultado es que ha habido negociaciones para la creación de un único grupo euroescéptico en la próxima Eurocámara, y aunque la Lega de Matteo Salvini quisiera que Le Pen formara parte de él, otras formaciones piensan de forma distinta: ella, la formación de Geert Wilders y seguramente Alternativa por Alemania (AfD) tendrán que irse a otro grupo.

El objetivo para las fuentes consultadas es que Vox no vaya al grupo de Le Pen y se mantenga con el núcleo duro del nuevo y refundado ECR, donde estarán Salvini, el FPÖ austriaco y Ley y Justicia (PiS) polaco, entre otros. Desde el viaje de septiembre los contactos entre el partido conservador británico y Vox han sido “fluidos”, según explica a El Confidencial una fuente de la formación tory. Pero todavía está por ver si la formación logrará su objetivo, que no es otro que alejarlo del ala más dura dentro del euroescepticismo.

Según fuentes del partido, hay “una clara disposición de atraer a nuevos partidos y alejarlos de las garras del populismo vacío” de Le Pen. Y están utilizando un elemento muy a su favor: a Vox se le atizará mucho más en España si va de la mano de la líder francesa que si se enmarca en el grupo de Matteo Salvini, líder de la Lega, PiS o FPÖ, aunque el grupo perderá con la salida del Partido Conservador y se escorará mucho más a la derecha de donde se sitúa hoy por hoy.

Fuentes de estos partidos tienen claras cuáles son las ventajas que presentan a la formación de Santiago Abascal: será un grupo muy grande, que contará con varios ministros, primeros ministros y personas de peso en el Consejo, así como con unos cuantos comisarios en el próximo Ejecutivo comunitario. No es el partido de Le Pen, lejos de alcanzar el poder en Francia: en este grupo los grandes partidos ya forman parte de los gobiernos. Las fuentes consultadas señalan que pueden ofrecer “seriedad y experiencia” a Vox.

El viceprimer ministro y ministro de Interior italiano, Matteo Salvini, y el ministro de Justicia, Alfonso Bonafede. (EFE)
El viceprimer ministro y ministro de Interior italiano, Matteo Salvini, y el ministro de Justicia, Alfonso Bonafede. (EFE)

El comercio lo es todo

Para la gente de la actual bancada conservadora en el Parlamento Europeo hay una cosa fundamental que les diferencia a ellos del grupo de Le Pen: su visión de la economía. Mientras ECR apuesta por el libre comercio y por cerrar acuerdos comerciales, los partidos que van de la mano de la líder francesa son proteccionistas.

De hecho la fuente del partido tory considera que esto es crucial a la hora de entender dónde debe encajar Vox. Señala que la formación de Abascal no es proteccionista, y que por eso encaja más en el proyecto de ECR. Además, los conservadores tienen un papel reservado para el partido español: quieren que sea la “punta de la pica” que les permita liderar en el Parlamento Europeo el acercamiento a Latinoamérica, en concreto en lo referido el acuerdo de libre comercio con Mercosur.

¿Qué pasará al final?

Nadie sabe contestar con exactitud. La decisión última está en manos de Abascal, y ya ha señalado que todavía no sabe con quién acabará sentándose en la próxima Eurocámara. Su relación con Marine Le Pen tiene ya un largo historial, la líder gala ha sido su carta de presentación para muchos, pero en cambio también le interesa ligarse a la estrella ascendente de Matteo Salvini, el nuevo ‘princeps’ del euroescepticismo.

Abascal tendrá que tomar la decisión de unirse al grupo pequeño de Le Pen o afiliarse al más grande, en el que probablemente tenga que lidiar con la N-VA flamenca, siempre muy cercana al independentismo catalán. Pero los conservadores quieren dejarlo claro: están haciendo “todo el esfuerzo” para que Vox entienda que ellos son sus “amigos en Europa”.

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