¿Qué trama el Quad? La 'OTAN del Pacífico' tiene a China en el punto de mira
  1. Mundo
Una reunión clave

¿Qué trama el Quad? La 'OTAN del Pacífico' tiene a China en el punto de mira

Este viernes, los jefes de estado de Estados Unidos, India, Japón y Australia, los cuatro miembros del Quad, tendrán su primer encuentro en el marco de este grupo

placeholder Foto: Fotografía de archivo de la primera reunión ministerial del Quad, en 2017. (Foto: Reuters)
Fotografía de archivo de la primera reunión ministerial del Quad, en 2017. (Foto: Reuters)

Algo bulle en el Pacífico. Este viernes, los jefes de estado de Estados Unidos, India, Japón y Australia, los cuatro miembros del Diálogo de Seguridad Cuadrilateral, conocido informalmente como el 'Quad', tendrán su primer encuentro en el marco de este grupo desde sus humildes orígenes hace casi 15 años. La reunión virtual supondrá una revitalización sin precedentes de un proyecto que es frecuentemente descrito como el embrión de una nueva OTAN en la que el rival a contener no es Rusia, sino China.

No por nada, el encuentro se produce en un momento en el que los cuatro integrantes del Quad experimentan una creciente tensión con la potencia asiática. Estados Unidos continúa sumido en su guerra comercial con China a pesar del cambio de administración y ha aumentado el ritmo de sus misiones navales y aéreas en el Mar de China Meridional. Tanto Japón como India viven a diario momentos de crispación con su gigantesco vecino por el incremento de la asertividad de Beijing a la hora de reclamar su soberanía sobre territorios en disputa. Australia, por su parte, encadena tres años seguidos de choques diplomáticos con el Gobierno chino, el cual ha impuesto aranceles a varios productos procedentes del país austral.

Aunque el grupo está lejos de ser una alianza militar, como lo es la OTAN, el Quad es ampliamente considerado como un proyecto contrahegemónico regional opuesto a China. Desde su creación en 2007, cuado fue concebido como un foro estratégico informal, la agrupación ha afrontado serias dificultades, incluyendo, notablemente, la salida de Australia en 2008. Sin embargo, desde 2017, cuando representantes de las cuatro naciones democráticas volvieron a reunirse en el marco de la cumbre de ASEAN, ha ido consolidándose progresivamente como una pseudoalianza con un objetivo tan claro como implícito: ejercer de contrapeso a la creciente influencia china y a su asertividad en la región Asia-Pacífico. Los velados esfuerzos de los países integrantes por ocultar sus metas nunca han resultado muy efectivos, y Beijing ha denunciado en reiteradas ocasiones a la colación, calificándola como un “bloque anti-China”.

Foto: Foro regional de la Asean, este 12 de septiembre. (EFE)

Paseando la cuerda floja diplomática

Los integrantes del Quad marchan sobre un campo minado. Por una parte, a todos les interesa frenar el ascenso de China; por la otra, todos poseen una enorme interdependencia económica con el gigante asiático. Beijing es el primer socio comercial de Estados Unidos, Japón y Australia, y el segundo de India. Su margen de maniobra es, por lo tanto, mucho menor al de una alianza como la OTAN, cuyos líderes muestra pocos reparos a la hora de hablar de Rusia. Esto, sumado a las discrepancias estratégicas, también elimina, en un corto a medio plazo, la posibilidad de una acción militar conjunta a gran escala. “Simplemente no existen los suficientes intereses estratégicos compartidos o los deseos de aceptar riesgos en el frente militar”, explicó a Al Jazeera Gregory Poling, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

Sin embargo, eso no significa que el grupo carezca de dientes. Aunque los cuatro países rechacen el calificativo de “OTAN del Pacífico”, utilizado frecuentemente por China para referirse al Quad, no dudaron en mandar un mensaje claro al unirse para realizar maniobras militares en noviembre del año pasado. La denominada como Operación Malabar —que, en un nuevo ejemplo del delicado paseo por la cuerda floja diplomática, se presentó como totalmente desvinculada al Quad— supuso la primera vez que los cuatro países llevaban a cabo ejercicios navales conjuntos, destacando así la convergencia creciente de sus intereses.

La reunión virtual que se celebra hoy viernes entre el presidente estadounidense, Joe Biden, el indio, Narendra Modi, el primer ministro japonés, Yoshihide Suga, y el australiano, Scott Morrison, es la mayor muestra de esta convergencia. Hasta la fecha, los países habían enviado a representantes de menor nivel y solo se habían celebrado tres encuentros a nivel ministerial. El último de ellos solidificó la hoja de ruta establecida tras la formación del Quad 2.0 en 2017, al anunciar en un comunicado conjunto el deseo de “oponerse enérgicamente a los intentos unilaterales y contundentes de cambiar el status quo en el Mar de China Oriental y Meridional”.

Foto: Esteban Hernández. (Carmen Castellón)

La diplomacia de las vacunas como prioridad

En un contexto de pandemia global, el tema más urgente de la agenda del primer encuentro de jefes de estado del Quad será la aceleración de la producción de vacunas. Concretamente, de acuerdo con un reporte de Reuters, las cuatro naciones planean anunciar acuerdos de financiamiento para respaldar un aumento en la capacidad de fabricación de dosis contra el covid-19 en India, especialmente de los preparados de las farmacéuticas estadounidenses Novavax y Johnson & Johnson.

La decisión supone una victoria para el Gobierno de Modi, quien había urgido a los otros miembros del Quad a invertir en su capacidad de producción de vacunas con el objetivo de contrarrestar la creciente diplomacia de vacunas de China. Pese a que el origen de la pandemia tuvo lugar en una ciudad china, Beijing se ha posicionado como uno de los grandes vencedores de la pandemia por su rápida contención del virus a nivel nacional. Del mismo modo, su voluntad de distribuir las vacunas fabricadas en el país al resto del mundo, y especialmente a los países de bajos recursos que han visto como las potencias occidentales se adjudicaban la aplastante mayoría de las dosis en medio de una escasez global de producción, supone una preocupación para sus rivales.

“China está tratando de presentarse como la salvadora del mundo en desarrollo, pero no se trata solo de eso: se trata de tener una influencia a largo plazo sobre el terreno”, explicó Agathe Demarais, directora de previsión global de The Economist Intelligence Unit, al medio británico The Telegraph.

Señor con maletín

Detrás de toda gran historia hay otra que merece ser contada

Conoce en profundidad las 20 exclusivas que han convertido a El Confidencial en el periódico más influyente.
Saber más
OTAN Australia India Joe Biden Novavax Japón