'Rastreadores de covid' | España: un millón de casos y otro estado de alarma
  1. Mundo
Nos está devorando la salud y la economía

'Rastreadores de covid' | España: un millón de casos y otro estado de alarma

Pablo Pombo se sumerge en la prensa internacional y selecciona los artículos imprescindibles para estar bien informado sobre la pandemia. Una 'newsletter' diaria solo para suscriptores

Foto: 'Rastreadores de covid' | España: un millón de casos y otro estado de alarma
'Rastreadores de covid' | España: un millón de casos y otro estado de alarma

Quizás algún día pueda verse la dimensión completa de este desastre. Un millón de enfermos en la cuarta economía más grande de la UE. Primer país europeo que alcanza esa cifra. Sextos en el mundo. La insoportable imposibilidad de saber cuántos compatriotas han fallecido. No, no hemos vencido el virus, como dijo Sánchez al final de la primera ola. Nos está devorando la salud y la economía. Y también el estado emocional. El impacto psicológico del nuevo estado de alarma va a ser masivo, porque hay fatiga y malestar en la población. Veremos si el partidismo no empeora más las cosas. Ojalá no. Ojalá esta vez el patriotismo. Ojalá la determinación, aunque sea tardía.

La España millonaria. 'The Guardian'. “988.322 contagios registrados en la base de datos de Johns Hopkins (...) Con la tasa actual de infección, es probable que llegue al millón este miércoles (...) Sexto país en todo el mundo que llega a esa cifra, primero en Europa. (...) Los expertos consideran que, probablemente, el número real de infecciones sea mucho mayor por el número insuficiente de test, los casos asintomáticos y los problemas en el recuento oficial que impiden medir la escala real del brote”.

España prepara el estado de alarma. Según 'The Times', España contempla “la imposición del estado de alarma para poder aplicar un toque de queda en todo el país a medida que el número de casos se acerca al millón (...) Las muertes vienen aumentando a medida que el país lucha por ponerse de acuerdo sobre cómo controlar la pandemia (...) Más de un tercio de la población está ya bajo algún tipo de restricción (...) 975.000 contagios, la mayor cantidad de Europa (...) La aplicación de la medida puede ser difícil porque el Parlamento español está muy polarizado.

El Gobierno español considera el toque de queda. Francia, Bélgica, Eslovenia y algunas regiones italianas han anunciado en los últimos días la imposición de toques de queda nocturnos para reducir la actividad social de la población y ralentizar la tasa de contagio. En España, esta decisión es complicada de llevar a cabo desde un punto de vista legal, la gestión sanitaria está en manos de las regiones (...) mantener el estado de alarma durante más de 15 días requiere la aprobación del Parlamento y Sánchez no tiene mayoría absoluta (...) El Gobierno español señala que está listo para discutirlo con la oposición”.

España. El caos y los bares. 'Le Monde'. “España, junto a Italia gran víctima de la primera ola, ofrece una imagen del caos. Las diferencias entre las regiones —altamente descentralizadas— son enormes. Tal y como reflejan las medidas sobre bares y restaurantes (...). Andalucía decidió abolir las clases presenciales en la Universidad de Granada durante 10 días y al mismo tiempo dejar abiertos los bares (...) En Madrid, donde el 80% de los bares y restaurantes podría desaparecer, los establecimientos están abiertos hasta las 11 aunque la ciudad esté cerrada (...) En el País Vasco, para preservar la actividad, el cierre de bares y restaurantes se adelanta solo una hora (de la una a medianoche). Mientras tanto, en Cataluña, los han cerrado todos del todo durante dos semanas”.

Censura y conspiranoia. Tras el discurso de Abascal, tiene sentido reflexionar sobre el vínculo que existe —en todo el mundo— entre la extrema derecha y las teorías de la conspiración. Esto del 'Washington Post' resulta útil: “Teorías de la conspiración. ¿Por qué algunas personas son más susceptibles y como puedes protegerte?”.

“Las teorías de la conspiración se arremolinan a nuestro alrededor como gérmenes nocivos, pero apuntan a la mente en lugar de al cuerpo. Y de la misma manera que nuestro sistema inmunológico puede dejarnos más vulnerables a los patógenos, nuestro estado emocional puede hacernos más proclives a las creencias falsas y potencialmente dañinas. Quienes se sienten asustados, confundidos, solos y asediados están bajo el riesgo de terminar dominados por las teorías de la conspiración, señalan los expertos”.

Coronavirus
El redactor recomienda