Dos policías heridos de bala en las protestas por el asesinato de Breonna Taylor
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Dos policías heridos de bala en las protestas por el asesinato de Breonna Taylor

Las protestas se recrudecen en Louisville después de que la Fiscalía de Kentucky decidiera no imputar por asesinato a los agentes de policía involucrados en el caso de Breonna Talylor

Foto: Dos policías heridos de bala en las protestas por el asesinato de Breonna Taylor
Dos policías heridos de bala en las protestas por el asesinato de Breonna Taylor

Al menos dos policías resultaron heridos de bala y 46 personas fueron detenidas en la noche de este miércoles, 23 de septiembre, durante las protestas y disturbios violentos que se organizaron en Louisville (Kentucky) después de que la Fiscalía del estado decidiera no imputar de asesinato a ningún agente de policía involucrado en la muerte a tiros en un registro domiciliario de la afroamericana Breonna Taylor en marzo de este mismo año.

Nada más conocerse la decisión de la Fiscalía, centenares de personas salieron a manifestarse en Louisville, ciudad en la que residía Taylor, así como en otras localidades estadounidenses como Nueva York, Washington D.C., Atlanta, Colorado o Los Ángeles, donde se repitió el clamor por la justicia social y el fin del racismo que ha llevado a miles de personas a las calles desde mayo en Estados Unidos, movilizándose también por otros casos de brutalidad policial, como el que acabó con la vida de George Floyd.

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El fiscal general de Kentucky, Daniel Cameron, anunció este miércoles que "después de una investigación exhaustiva" no veían razones para acusar de asesinato a ninguno de los tres agentes que en marzo irrumpieron en el apartamento de Taylor, operadora de emergencias médicas de 26 años, para ejecutar un registro relacionado con una investigación sobre menudeo de drogas de un exnovio de la mujer. Según algunos testigos, los agentes no se identificaron pese a que era de noche e iban vestidos de civiles y respondieron con una lluvia indiscriminada de más de treinta disparos después de que Kenneth Walker, novio de Taylor, disparara contra ellos al pensar que eran unos intrusos.

Taylor, que descansaba en su cama, falleció por los disparos y desde entonces su caso se ha convertido en un símbolo de la lucha por la igualdad racial y contra la brutalidad policial que sufren los afroamericanos en Estados Unidos y que desde mayo, con la muerte del George Floyd en Mineápolis, ha motivado protestas y disturbios en todo el país. Basándose en el dictamen de un gran jurado, el fiscal decidió este miércoles que solo se acusará al expolicía Brett Hankinson por imprudencia temeraria al haber disparado contra una vivienda vecina a la de Taylor, en ningún caso por nada que desembocara en la muerte de la mujer afroamericana. Hankinson quedó en libertad tras pagar una fianza de 15.000 dólares, mientras que los agentes Jonathan Mattingly y Myles Cosgrove, quienes ejecutaron los disparos que alcanzaron a Taylor, fueron exculpados porque su actuación estuvo "justificada", según las conclusiones de la Fiscalía.

Ante la posibilidad de que se produjeran altercados, las autoridades de Louisville decidieron declarar el estado de emergencia, cerrar comercios y oficinas y establecer un toque de queda a partir de las 9 de la noche y hasta las 6 de la mañana. Según el jefe interino de la Policía de Louisville, Robert Schroeder, dos policías sufrieron heridas por impactos de bala y fueron trasladados a un hospital donde fueron estabilizados, aunque uno de ellos necesitó cirugía. Asimismo, Schroeder explicó que detuvieron a un sospechoso de los disparos, que según vídeos que circulan por las redes sociales se habrían producido cuando agentes antidisturbios intentaban desplazar a algunos manifestantes.

Las protestas se saldaron con más de 46 detenidos y algunos daños materiales por fuegos en el centro administrativo de la ciudad, donde desde hace meses discurren las protestas para pedir justicia social por el asesinato de Taylor. El ayuntamiento de Louisville acordó el mes pasado pagar 12 millones de dólares a la familia de Taylor por su muerte, uno de los acuerdos más altos que se han establecido hasta la fecha si se habla de casos similares. El alcalde Louisville, Greg Fischer, desvinculó en rueda de prensa ese acuerdo de exoneración de los agentes por la vía penal y aseguró que la cantidad quiere abrir una vía a la "reconciliación" en la ciudad.

El regidor también recordó que el Buró Federal de Investigación (FBI) mantiene una investigación penal sobre el caso y el Departamento de Policía de la ciudad está revisando si algunos de los procedimientos policiales que llevaron a la muerte de Taylor, que no había sido acusada de ningún delito o presentada con una orden de registro, necesitan cambios.

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