tras la victoria del 'no'

El Gobierno de Colombia y las FARC logran un nuevo acuerdo de paz

El expresidente Álvaro Uribe ha pedido que las medidas no sean definitivas hasta que sean revisadas por los que como él rechazaron en las urnas el anterior texto

Foto: Los jefes negociadores de la guerrilla, 'Iván Márquez', y del Gobierno colombiano, Humberto de la Calle, se dan un apretón de manos tras dar a conocer el segundo acuerdo de paz. (Reuters)
Los jefes negociadores de la guerrilla, 'Iván Márquez', y del Gobierno colombiano, Humberto de la Calle, se dan un apretón de manos tras dar a conocer el segundo acuerdo de paz. (Reuters)

El Gobierno de Colombia y las FARC alcanzaron un nuevo acuerdo de paz que contiene las aportaciones de los sectores contrarios al pacto inicial que fue firmado en septiembre y después rechazado por los colombianos en un plebiscito el 2 de octubre. "Atendiendo el clamor de los colombianos por concretar su anhelo de paz y reconciliación hemos alcanzado un nuevo acuerdo final", señala un comunicado de las partes leído en La Habana, que ha sido sede de los diálogos de paz durante los últimos cuatro años.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, aseguró que el nuevo acuerdo de paz con las FARC debe unir al país porque recoge los planteamientos de todos los sectores sociales y mejora el original, firmado el pasado 26 de septiembre en Cartagena de Indias. En una alocución para explicar detalles de los cambios hechos, Santos señaló que el documento inicial, defendido a capa y espada por su Gobierno, ha sido elogiado por expertos de todo el mundo, pero admitió: "Con toda humildad, quiero reconocer que este nuevo acuerdo es un mejor acuerdo".

A la renegociación con las FARC se llevaron 57 puntos planteados por la oposición que lideró la campaña por el "no" en el plebiscito del pasado 2 de octubre, por la Iglesia católica, confesiones evangélicas, empresarios, magistrados y partidarios del "sí", entre otros sectores. "Sus iniciativas contribuyeron a lograr este nuevo acuerdo que ahora es de todos. ¡De todos!", afirmó. "Mirando para atrás, el resultado del plebiscito nos abrió la oportunidad de unirnos y quiero agradecer nuevamente la buena disposición y la buena voluntad con la que participaron todos los voceros, en particular los del 'no'", añadió. "Este acuerdo, renovado, ajustado, precisado y aclarado, debe unirnos, no dividirnos", manifestó.

Los puntos del acuerdo

El nuevo documento fue firmado por los jefes negociadores del Gobierno, Humberto de la Calle, y la guerrilla, Iván Márquez (alias de Luciano Arango), quienes han encabezado nueve días de intensas reuniones en la capital cubana para alcanzar un nuevo consenso con el fin de "alcanzar una paz estable y duradera". La letra del acuerdo "integra cambios, precisiones y aportes de los más diversos sectores de la sociedad y que revisamos uno a uno", señala el comunicado que fue leído por los embajadores representantes en La Habana de los países garantes del proceso, Cuba y Noruega.

Las modificaciones y nuevos elementos que contiene el nuevo documento podrán consultarse a última hora de este sábado en la página web www.mesadeconversaciones.com.co, aunque el acuerdo completo aún tardará unos días en estar disponible.

Entre otros asuntos, el segundo acuerdo define con precisión la "restricción efectiva de la libertad" para los miembros de esa guerrilla, según explicó Juan Manuel Santos. En el nuevo texto se definen los "espacios concretos en donde deben estar los sancionados durante la ejecución de la pena" así como el tamaño específico que tendrán, que será el mismo de las Zonas Veredales Transitorias de Normalización (ZVTN), los puntos donde se reunirán las FARC como paso previo a su desmovilización.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, durante su alocución pública. (EFE)
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, durante su alocución pública. (EFE)


Además, se definen los horarios "en los que deben cumplir las sanciones restaurativas", la "periodicidad con la que el órgano de verificación debe informar sobre el cumplimiento de la sanción", y podrá contabilizarse como tiempo que permanezcan en las ZVTN antes de dejar las armas como período de cumplimiento de penas, añadió el jefe de Estado. Asimismo, Santos ha anunciado que se reducirá en un 30% la financiación al partido de las FARC, los exguerrilleros no tendrán cargos en el Gobierno y tendrán que acceder a puestos de elección popular a través de una votación.

El presidente de Colombia subrayó que uno de los temas que más reclamaron los colombianos "era que las FARC entregaran sus bienes y la plata que tengan disponible para reparar las víctimas. Eso se logró". "En el nuevo acuerdo, las FARC tendrán que declarar y entregar todos sus bienes, so pena de perder los beneficios, y se usarán para reparar a las víctimas", afirmó Santos. Destacó que el nuevo acuerdo, "como lo pidió expresamente el expresidente Uribe", respeta la propiedad privada, y no desatará "una posible cacería de brujas" en la aplicación de la justicia transicional a empresarios que puedan haber financiado a grupos armados, temor que, según dijo, "quedó totalmente disipado".

Tanto el Gobierno como su contraparte guerrillera han manifestado su satisfacción por lo logrado en el nuevo texto que, aspiran, conducirá a la reconciliación después de más de medio siglo de conflicto armado interno. El jefe negociador de las FARC, Luciano Marín Arango o 'Iván Márquez', ha lamentado lo sucedido en la votación del plebiscito y se ha mostrado optimista.

Horas antes de que se anunciara el nuevo acuerdo, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, convocó a una reunión "urgente" al expresidente Álvaro Uribe, líder del opositor Centro Democrático, que encabezó la campaña del "no" en el plebiscito para refrendar el acuerdo de paz inicial.

Los expresidentes Andrés Pastrana (1998-2002) y Álvaro Uribe Vélez (2002-2010) son las voces más representativas del "no" y quienes presentaron la semana pasada al presidente Santos un documento con 500 propuestas de modificación, en las que han trabajado estos días los equipos negociadores en La Habana.

El Gobierno de Colombia y las FARC firmaron el pasado 26 de septiembre en Cartagena el acuerdo de paz que cerraron en agosto tras casi cuatro años de negociaciones en La Habana para poner fin al conflicto armado y acabar con la guerrilla más antigua de América. Sin embargo, la opción de "no" respaldar el texto final del acuerdo ganó en el plebiscito del 2 de octubre, por lo que el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, debió convocar a los detractores para alcanzar un consenso y desatascar el proceso.

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