"aquí no puedes vivir. el temor lo invade todo"

Veracruz, una historia (reciente) de violencia en el principal puerto de México

El principal puerto de México se hunde entre asesinatos y casos de corrupción mientras los turistas huyen. Veracruz se ha convertido en el reflejo de todos los males del país

Foto: Soldados junto al cadáver de un pistolero asesinado durante un tiroteo en Veracruz. (Reuters)
Soldados junto al cadáver de un pistolero asesinado durante un tiroteo en Veracruz. (Reuters)

Hasta en cuatro ocasiones ha recibido el estado de Veracruz el título de 'heroico': por haber repelido en una ocasión a los españoles; en otra, a los franceses en su intento por hacerse con más región que el Yucatán, y también a los estadounidenses, que fueron expulsados en dos guerras. Pero hoy en día, sus habitantes, orgullo de una nación bicentenaria a las costas del golfo de México, son incapaces de librarse de la lacra del crimen organizado y de la corrupción. El tercer estado más poblado de México ha conseguido estar en las portadas de los medios por las estadísticas más deshonrosas en los últimos seis años. Un total de 18 periodistas muertos en un sexenio, los asesinatos y secuestros se suceden sin poder contarlos, casos de impunidad ante una epidemia de violaciones y millones de pesos desaparecidos.

Aquí no se puede vivir ya. Apenas se puede salir a la calle en Xalapa [la capital del estado] a partir de las seis de la tarde”, asegura Leonor, que no quiere desvelar su apellido por temor a represalias. En realidad, sería difícil que pudieran encontrar a esta mujer que decide hablar para El Confidencial entre los ocho millones de veracruzanos, pero el temor lo ha invadido todo. “Ni la Policía, ni los políticos, ni los vecinos. La desconfianza es total. Todos hemos perdido a algún conocido en esta ola de violencia”, asegura esta administrativa.

En los últimos seis años, 3.905 personas han sido asesinadas en Veracruz, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). No es que en etapas anteriores fuera muy segura -entre 2004 y 2010 murieron 2.755 personas-, pero Veracruz se ha convertido en el reflejo de todos los males del país. En lo que va de año, han desaparecido ocho personas. Cinco de ellas eran jóvenes que se esfumaron en la localidad de Tierra Blanca. Los padres batallaron en este caso para esclarecer el paradero de sus hijos. Las autoridades anunciaron el gran “éxito” a los pocos días: habían encontrado los cadáveres y aseguraron que el crimen se debía a un ajuste de cuentas.

En realidad, ni los cadáveres descubiertos pertenecían a los jóvenes ni se había producido ninguna 'vendetta'. Los chavales fueron entregados por agentes de la Policía al crimen organizado. Básicamente, se habían confundido de grupoEn realidad, ni los cadáveres descubiertos pertenecían a los jóvenes ni se había producido ninguna 'vendetta'. Los chavales fueron entregados por agentes de la Policía al crimen organizado. Básicamente, se habían confundido de grupo, en palabras de algunos de los policías que decidieron confesar. Y los muertos encontrados pertenecían a otro caso sin tanto interés, en un macabro hallazgo de cientos de restos óseos en lo que se intentó vender como un caso aislado.

El foco sí que se ha colocado sobre la impunidad. Desde principios de 2015, los medios hablan de ‘los Porkys’, un grupo de jóvenes que supuestamente violó a una menor y que no fueron interrogados hasta que el clamor popular lo hizo inevitable. Su privilegio fue pertenecer a familias poderosas en el estado, aunque las amenazas y denuncias entre la familia de la joven y los supuestos culpables no han hecho más que alimentar las portadas sensacionalistas sin que se esclarezca el caso. Aparte del episodio de los desaparecidos en Iguala, Veracruz ha ofrecido un goteo de casos horriblemente emblemáticos.

Una bala sobre una acreditación de prensa durante una protesta por la muerte de informadores en Monterrey. (Reuters)
Una bala sobre una acreditación de prensa durante una protesta por la muerte de informadores en Monterrey. (Reuters)

El causante de los males

Los ciudadanos miran principalmente al ya exgobernador como principal causante de los males de Veracruz. Javier Duarte, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), sonríe mucho, señala al contrincante y será recordado como uno de los peores gobernadores del país. Apenas admite críticas. Por el momento, Hacienda le ha pedido que explique dónde han ido a parar 18.500 millones de pesos (unos 925 millones de euros) de fondos federales desaparecidos, y aunque él controla la finanzas, llegó a acusar a la oposición del desfalco. El PRI, la formación gobernante en México, ha intentado borrarle de sus siglas y le ha exhortado a explicar la desaparición del dinero.

Duarte consiguió lo inesperado: la unión de fuerzas rivales y críticas desde su propio partido. Los 'priístas' intentaron desligarse del gobernador ante el malestar generalizado de la población, mientras que el derechista Partido de Acción Nacional (PAN) se unió en la campaña al Partido de la Revolución Democrática (PRD) con la candidatura de Miguel Ángel Yunes Linares, que resultó ganador en las elecciones del 5 de junio con una ventaja de cuatro puntos sobre su más inmediato competidor, Héctor Yunes Landa, del PRI.    

"Desde la entrada del último peaje, empiezas a pagar a gente desconocida ante el temor a secuestros o robos. Ningún turista querría sufrir esa situación"La alarmante situación provocó que el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), con Cuitlahuac García al frente de dicha candidatura, consiguiera colarse en la terna por el triunfo... y quedar en tercer lugar. Sin experiencia política, la contaminación violenta y corrupta del estado está dando alas a independientes y sin bagaje profesional en uno de los estados más fieles al priísmo.

Los habitantes muestran su resignación; saben que unas elecciones no cambiarán al estado de la noche a la mañana, pero confían en que la imagen de violencia se difumine y los turistas vuelvan a pisar el Caribe veracruzano. “A este paso, nos convertiremos en un estado fantasma, la gente encerrada en casa y solo transitarán los camiones desde el puerto”, denuncia Leonor.

Luis también reconoce la mala situación de una región famosa por sus playas. El temor ha provocado que pocos mexicanos de otros estados decidan internarse con sus vehículos en la región. “Desde la entrada de la última caseta [peaje], empiezas a pagar a gente desconocida ante el temor a secuestros o robos. Ningún turista querría sufrir esa situación”, razona este transportista que cubre la ruta entre el puerto de Veracruz y Ciudad de México.

Muchas miradas se dirigen ahora mismo hacia este estado, pero apenas se ha intentado alzar la voz. Moisés Sánchez ha sido uno de los periodistas asesinados este año. Este reportero local fue secuestrado en su propia casa mientras su mujer y su hija observaban a los nueve secuestradores. Su cadáver apareció un mes después. Aunque las autoridades aseguraron que su profesión y su muerte no estaban relacionadas, uno de los autores materiales señaló al alcalde Omar Cruz Reyes, del municipio de Medellín, como instructor de su asesinato, en un intento por acabar con la “mala prensa”, aquella que no enfoca adecuadamente. Cruz no ha pasado ni una noche en presidio, pero decidió tomarse una licencia de su cargo, como la ley y la justicia en Veracruz.  

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios