los identificados son franceses y belgas

Qué sabemos de la autoría de los atentados

Las autoridades trabajan contrarreloj para detener a perpetradores y cómplices. Poco a poco, comienzan a emerger detalles sobre cómo y quiénes los cometieron

Foto: El cuerpo de una víctima cubierto por una sábana frente a la sala Bataclan. (Reuters)
El cuerpo de una víctima cubierto por una sábana frente a la sala Bataclan. (Reuters)

Faltaban pocos minutos para las 21:20 de la noche. Un joven moreno se aproximó a la entrada del parisino Estadio de Francia, donde la selección gala se enfrentaba a la alemana en un partido amistoso. Tenía una entrada para acceder al recinto y, probablemente, confiaba en acceder a las gradas, tal vez no lejos de donde se sentaba el presidente francés, François Hollande. Como al resto de asistentes, el equipo de seguridad trató de cachearle. Pero al palparle, uno de los guardias descubrió atónito que bajo la ropa llevaba un chaleco explosivo. A empujones, el joven trató de apartarse de allí, y en ese momento activó el artefacto. La explosión se oyó en todo el barrio.

Conocemos los detalles porque un miembro del equipo de seguridad, identificado como Zouheir, se los ha relatado al diario 'The Wall Street Journal'. Según el rotativo estadounidense, al principio Zouheir pensó que había sido un petardo. “Pero en cuanto vi que evacuaban a Hollande, supe que no eran petardos”, afirma. El chequeo de seguridad sirvió para impedir una tragedia aún mayor. Si los kamikazes hubiesen logrado acceder al estadio, el número de víctimas podría haberse disparado.

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Casi con toda seguridad, la detonación fue el pistoletazo de salida para la carnicería que estaba por venir. Según la investigación llevada a cabo por las autoridades francesas, tres equipos actuaron coordinados en diferentes puntos de la ciudad: mientras los suicidas actuaban en las afueras del estadio, un segundo grupo asaltaba la sala de conciertos Bataclan, y un último ametrallaba a los clientes de varios establecimientos parisinos, probablemente desde un vehículo, lo que explica la rapidez para desplazarse de un lugar a otro.

Un joven envuelto en una bandera francesa, este sábado. (EFE)
Un joven envuelto en una bandera francesa, este sábado. (EFE)

“Los siete terroristas usaron fusiles de asalto K [kalashnikovs] calibre 7,62, y un dispositivo explosivo idéntico. En cada uno, chalecos explosivos de TATP [peróxido de acetona], y un dispositivo con las mismas pilas y botones pulsadores, y para los kamikazes del Estadio de Francia, los pernos”, indicó el sábado el fiscal jefe de la República, François Molins, en una rueda de prensa.

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A medida que pasan las horas, se van conociendo más detalles sobre los presuntos autores. Por lo que se sabe hasta ahora, serían todos franceses o belgas "retornados" (es decir, que viajaron a Siria o Irak tras un periodo de radicalización, y que habrían regresado a Europa para cometer atentados). También habrían contado con el apoyo de otros militantes residentes en Francia y Bélgica.

 
La policía belga arresta a tres personas en los ataques de París

Gracias a las huellas dactilares de uno de los terroristas, cuyo dedo seccionado fue encontrado en la sala Bataclan, se ha podido determinar su identidad: se trata de Ismael Omar Mostefai, un joven nacido en 1985 en la localidad francesa de Courcouronnes, con numerosos antecedentes penales por delitos comunes, a pesar de lo cual nunca había ingresado en prisión. Según reveló  Molins, el joven estaba siendo investigado desde 2010 por posible radicalización, aunque no se le consideraba integrado en ninguna organización terrorista. Su padre y su hermano han sido detenidos e interrogados por la policía, así como otros cinco miembros de su entorno.

El hermano de Mostefai se entregó él mismo a la policía al escuchar que este estaba implicado en los atentados. "Es una locura. No había oído nada de él desde hace mucho tiempo, corté contacto con él después de varios delitos que cometió hace unos años, pero nunca pensé que esto podía escalar tanto", ha declarado a la agencia AFP antes de pasar a disposición judicial. También ha indicado que Mostefai viajó a Argelia con su mujer y su hija pequeña. "Hacía mucho que no había sabido nada de él. Tras los atentados, llamé a mi madre y me dijo que tampoco sabía nada", ha dicho. Las autoridades sospechan ahora que la familia podría haberse desplazado posteriormente a Siria, e investigan esa posibilidad.

Un policía en un control de carretera en Crespin, Francia, tras los atentados. (Reuters)
Un policía en un control de carretera en Crespin, Francia, tras los atentados. (Reuters)

Los vehículos, claves en la investigación

Además, junto a los restos del primer kamikaze se encontró un pasaporte sirio (“de un individuo nacido en septiembre de 1990, desconocido para los servicios de inteligencia franceses”, indicó el fiscal) y otro egipcio. El ministro de Protección Ciudadana de Grecia, Nikos Toskas, confirmó el sábado que el pasaporte sirio había sido identificado en la isla de Leros como perteneciente a un solicitante de asilo, que posteriormente había continuado su ruta hacia el norte de Europa. No obstante, las autoridades francesas aseguran que el documento sirio es falso, probablemente adquirido en Turquía, y que la fotografía no se corresponde con el nombre que aparece en él.

Por ahora, las pesquisas se centran en los coches utilizados por los terroristas, una pista que ha resultado prometedora. El sábado la policía francesa pidió ayuda a las autoridades de varios países europeos, entre ellos España, para localizar los vehículos, un Seat negro con matrícula 1GUT180 y un Volkswagen Golf con matrícula 1LJV973, ambas belgas. El primero fue localizado anoche en la localidad de Montreuil, cercana a París, y el segundo en los aledaños de la sala Bataclan. En el interior de este último se encontraron tres fusiles kalashnikov, probablemente los utilizados en los ataques.

Francia envía las matrículas de los coches sospechosos. (EC)
Francia envía las matrículas de los coches sospechosos. (EC)

“Los testimonios y el vídeo permiten enfocarse en un Seat negro y un Polo negro matriculados en Bélgica. Este último había sido alquilado por un francés residente en Bélgica, que ha sido detectado esta mañana en la frontera belga a bordo de otro vehículo en el que se encontraban dos personas residentes en la región de Bruselas”, declaró Molins.

La investigación apunta ahora a tres hermanos de nacionalidad francesa, dos de cuyos nombres aparecen en los contratos de alquiler de los vehículos, según han anunciado las autoridades galas. Los tiques de aparcamiento encontrados en uno de los vehículos han permitido a los investigadores dirigirse al barrio de Molenbeek-Saint-Jean, en Bruselas, un bastión del islamismo europeo, donde se ha producido un número todavía indeterminado de arrestos.

La capital belga, de hecho, parece ser un punto clave en toda la operación. La policía antiterrorista belga llevó a cabo varias redadas en Molenbeek, arrestando a diversos sospechosos, entre ellos uno de los hermanos mencionados. “Ha habido arrestos relacionados con la búsqueda del vehículo y la persona que lo alquiló”, explicó el ministro de Justicia belga, Koen Geens.

Así, de los tres hermanos, uno ha sido detenido, aunque, según informa 'Le Monde', los investigadores habrían concluido que no está implicado y habría sido puesto en libertad; las autoridades están prácticamente seguras de que otro, Ibrahim Abdeslam, se inmoló en el bulevar Voltaire, y se cree que el tercero, Salah Abdeslam, se encuentra fugado, o bien podría tratarse de otro de los suicidas.

Siguen libres, además, las personas que ayudaron a los terroristas a cometer los atentados. “La investigación intentará determinar los cómplices, los patrocinadores, sus rutas y la financiación de esta operación”, prometía el fiscal Molins. Los próximos días serán decisivos.

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