"MUCHOS jóvenes, probablemente MENORES"

Mueren 400 personas en un naufragio cuando intentaban alcanzar Italia

Después de que la Guardia Costera italiana rescatase a más de 5.600 personas entre el pasado sábado y el lunes, 400 inmigrantes han muerto ahogados cuando intentaban alcanzar Italia

Foto: Inmigrantes ilegales en un centro de internamiento en Misrata, Libia, el pasado 11 de marzo (Reuters)
Inmigrantes ilegales en un centro de internamiento en Misrata, Libia, el pasado 11 de marzo (Reuters)

Cerca de 400 personas podrían haber muerto en el mar Mediterráneo después de que la embarcación en la que intentaban llegar a Italia naufragara, según el testimonio de 150 supervivientes trasladados por la Guardia Costera a la región de Calabria. Entre los desaparecidos habría "muchos jóvenes, probablemente menores", alerta la organización Save the Children Italia. Los supervivientes han contado que "el naufragio se habría producido 24 horas después" de que la nave en la que viajaban partiera con destino a Italia desde Libia, desde cuyas costas salieron muchos de los 5.600 inmigrantes que rescataron la Guardia Costera y la Marina italiana entre el sábado y el lunes.

Entre las miles de personas socorridas y desembarcadas por las autoridades italianas en las regiones sureñas de Lampedusa, Sicilia, Calabria y Apulia entre el día 11 y el 13, había "cerca de 450 niños, 317 de los cuales no viajaban acompañados. Muchos de ellos han vivido experiencias de violencia atroz, y han perdido amigos, familiares o padres, incluso en los últimos naufragios", lamentó el director general de Save the Children, Valerio Neri, quien aseguró que "la situación en Libia está fuera de control" y que la "violencia en las calles es inaudita".

400 inmigrantes podrían haber muerto al intentar alcanzar la costa italiana

Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en lo que va de año han sido rescatadas unas 15.000 personas en el mar Mediterráneo. La mayor parte son trasladadas a centros de internamiento en Mesina, Augusta, Calabria o Porto Empedocle. Alrededor de 700 han sido enviadas a la isla de Lampedusa, veinte kilómetros cuadrados en mitad del Mediterráneo que se han convertido en la puerta de la inmigración ilegal hacia Europa.

La OIM alertaba recientemente que 480 inmigrantes han perdido la vida en el Mediterráneo en los tres primeros meses del año, comparados con los menos de 50 del mismo periodo del año anterior. El número de muertos, tal y como publicó este diario, podría ser mucho mayor. Más de 23.000 personas murieron entre 2000 y 2013 mientras intentaban alcanzar Europa, un 50% más de lo que se calculaba en las estimaciones realizadas hasta la fecha.

Italia, por su proximidad a las costas africanas, recibe un elevado flujo de subsaharianos, eritreos, somalíes, etíopes y sirios procedentes de Libia. Hasta el pasado 31 de octubre, Roma desplegó durante un año el dispositivo ‘Mare Nostrum’, con el que rescataba a "inmigrantes en situación de riesgo" en las aguas del Canal de Sicilia. Este programa, foco de críticas por parte de la oposición –que acusaba al Gobierno de gastar recursos económicos del país en este y no en otros asuntos–, fue sustituido en noviembre por ‘Tritón’, un dispositivo comunitario que patrulla las fronteras mediterráneas. Con un presupuesto de 2,9 millones de euros al mes, la operación cuenta con menos recursos que ‘Mare Nostrum’, que costaba 9,3 millones mensuales.

Subsaharianos detenidos por la policía Libia en una prisión de Trípoli (Reuters).
Subsaharianos detenidos por la policía Libia en una prisión de Trípoli (Reuters).

Las ‘casas de enlace’

El portavoz del OIM para Italia, Favio Di Giacorno, aseguraba hace días que la llegada de inmigrantes decreció durante el mes pasado debido a las malas condiciones en el mar. “Esa es la razón de que muchos de los inmigrantes que llegaron durante el fin de semana hayan estado un mes esperando para partir en las denominadas ‘casas de enlace’, en puntos de salida en Libia como Trípoli, Misrata o Zuwara”, explicó.

Tras pagar entre 400 y 500 dólares a las mafias para que les lleven hasta las costas de Europa, son trasladados a estas casas de enlace (generalmente apartamentos o garajes). Permanecen en ellas durante días hasta que se les envía en camiones a las playas donde son embarcados. Según testimonios de supervivientes, cientos de ellos son víctimas de una violencia brutal y abusos por parte de los traficantes en esas casas. “Las mujeres pueden ser violadas. Además, los traficantes les exigen más dinero o golpean incluso a los que ya han pagado”, explicó Di Giacorno.

Save the Children subrayó este martes que "el creciente número de muertes en el mar (Mediterráneo) plantea, no sólo a Italia, sino a toda la Unión Europea y sus miembros, el deber de responder con un dispositivo de búsqueda y rescate en el mar capaz de lidiar con esta situación. La presencia elevada y constante de desembarcos en los que hay menores que viajan solos impone la necesidad de contar con un adecuado sistema de acogida", insistió.

En esa misma línea se había manifestado el el director general de la OIM, William Swing, tras los rescates de este fin de semana. Swing dio por seguro que “los flujos migratorios desde Libia continuarán”. Por ello, defendió la necesidad de una mayor concertación con la UE y “hacer más para identificar y perseguir a los contrabandistas sin escrúpulos. Tenemos que reprimir a estas redes criminales”.

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