PEKÍN ADVIERTE CONTRA INJERENCIAS EXTRANJERAS

La “Revolución de los paraguas” se afianza en Hong Kong: miles desafían a la represión

La “Revolución de los paraguas” no se moverá. Miles de personas siguen en el centro de Hong Kong para exigir la elección democrática del Ejecutivo de la ciudad

Foto: Manifestantes del movimiento Occupy Central bloquean el distrito financiero de Hong Kong este lunes (Reuters).
Manifestantes del movimiento Occupy Central bloquean el distrito financiero de Hong Kong este lunes (Reuters).

La “Revolución de los paraguas” no se moverá.  De hecho, la revuelta se está extendiendo. Miles de personas siguen concentradas este lunes en el centro de Hong Kong para exigir la elección democrática del Ejecutivo de la ciudad, tras otra noche de tensión y uso de gases lacrimógenos por parte de la policía. Mientras, trabajadores y sindicalistas se han unido al movimiento estudiantil Occupy Central, que, tras los incidentes de la madrugada del pasado sábado en la manifestación que cerraba una semana de huelga y marchas estudiantiles, declaró el inicio anticipado de una campaña de desobediencia civil prevista para más adelante.

La situación estaba calmada esta mañana, con muchos manifestantes que mantienen su desafío a las autoridades chinas, sentados o durmiendo en las calles. Mientras, las fuerzas de seguridad, que forman barreras ante edificios o cruces estratégicos, también aprovechan la tensa calma para descansar. De hecho, el Gobierno de Hong Kong ha asegurado hoy que ha ordenado a la policía antidisturbios que se retire. No obstante, las protestas, que se han desarrollado frente a la sede de gobierno en la avenida Harcourt Road, han alcanzado tal magnitud los últimos días que han forzado al líder de la región administrada por China a proclamar este domingo una nueva consulta para reformar la restrictiva ley electoral.  

Las protestas pide la libre elección del próximo jefe ejecutivo de la ciudad, después de que China aprobase unos comicios por sufragio universal pero con dos o tres candidatos que deberán pasar el filtro previo de un comité consultivoLas autoridades han renovado, aunque sin éxito, los llamamientos a que los manifestantes vuelvan a sus casas y abandonen los distritos administrativo y financiero del territorio, como Admiralty, Central o Causeway Bay. Bancos, escuelas y algunos negocios privados de esas zonas están hoy cerrados, aunque el parón de la actividad no es total. También se han suspendido varias actividades del gobierno local, así como los comités de la Asamblea Legislativa.

La Bolsa de Valores de Hong Kong, la segunda más importante de Asia y la sexta mayor del mundo, ha podido abrir sus operaciones con normalidad, aunque la tensión y la hipótesis de que el distrito financiero pueda llegar a quedar cortado tuvieron consecuencias en los mercados. Así, la bolsa abrió con una caída del 1,18 por ciento de su índice de referencia, el Hang Seng, en los primeros minutos de la sesión, mientras que la cotización del oro bajó a 1.222,84 dólares la onza, 7,58 menos que al cierre del pasado viernes.

50.000 personas exigen en Hong Kong más democracia

China advierte contra injerencias extranjeras

Mientras, China advirtió hoy contra posibles injerencias extranjeras en las protestas de Hong Kong y recalcó que la ciudad es china y sus asuntos recaen dentro de la soberanía nacional de este país. “Hong Kong es China”, por lo que los asuntos de ese territorio “son de soberanía china”, afirmó una portavoz del Ministerio de Exteriores, Hua Chunying, durante una conferencia de prensa.

Por ello, “nos oponemos a la interferencia extranjera, por parte de cualquier país, en los asuntos internos de China”, añadió, en referencia a las reacciones de varias naciones a las protestas democráticas de la ciudad, que volvió a la soberanía china en 1997.

El origen de las protestas

Los manifestantes tienen el apoyo de voluntarios que les llevan alimentos, agua y mascarillas para contrarrestar los gases lacrimógenos, lo que les permite continuar lo que ya se empieza a llamar "la protesta de los paraguas", en referencia a los que se usan para intentar protegerse del gas pimienta.

Manifestantes ocupan el distrito financiero de Hong Kong (Reuters).
Manifestantes ocupan el distrito financiero de Hong Kong (Reuters).

El jefe ejecutivo de la ciudad, Cy Leung, ha desmentido además los rumores acerca de que se vaya a recurrir al ejército o de que los agentes antidisturbios estén usando balas de goma. Además de las universidades, hay paros en escuelas secundarias en las que los estudiantes se han declarado en huelga y protagonizado sentadas en los patios.

El movimiento de protesta pide la libre elección del próximo jefe ejecutivo de la ciudad, en 2017, después de que las autoridades chinas aprobasen el pasado agosto unos comicios por sufragio universal pero con dos o tres candidatos que deberán pasar el filtro previo de un comité consultivo. El embrollo político que enfrenta a Hong Kong y a China es muy sencillo de explicar. Tal y como habían anunciado, el pasado día 31 los dirigentes chinos decidieron otorgar el derecho a que todos los ciudadanos mayores de edad de la excolonia británica elijan a su gobernador, por primera vez en la historiaa través de unas elecciones libres que se celebrarán en 2017.

El objetivo de Occupy Central, un movimiento de desobediencia civil nacido en enero de 2013, es conseguir una sentada masiva de ciudadanos para paralizar la actividad en el Distrito Central, el corazón financiero y comercial de la ciudadEsa sería una gran noticia si no fuese porque viene lastrada por una enorme restricción que se desarrolla en la letra pequeña: quienes quieran presentarse como candidatos tendrán que obtener al menos el 50% de los votos en un comité “ampliamente representativo” de 1.200 personas, un requisito que ‘de facto’ supone la necesidad de contar con el visto bueno de Pekín.

Los movimientos prodemocráticos, con Occupy Central a la cabeza, denuncian que ese sistema no es la democracia plena que ellos exigen, y amenazan con instaurar un período de desobediencia civil que desestabilice Hong Kong y, finalmente, la propia China. “Tenemos que hablar alto y claro: la visión del Partido Comunista de una democracia falsa para Hong Kong es mucho peor que no reformar absolutamente nada”, sentenció en su blog oficialel grupo que organizó un polémico referéndum en el que un 90% de los 800.000 participantes mostraron su apoyo a que cualquier ciudadano pueda presentarse candidato.

El objetivo de Occupy Central, un movimiento de desobediencia civil nacido en enero de 2013, es conseguir una sentada masiva de ciudadanos para paralizar la actividad en el Distrito Central, el corazón financiero y comercial de la ciudad, si no se aprueba un sufragio universal sin restricciones en Hong Kong para los próximos comicios de 2017. El movimiento pidió hoy la dimisión del jefe ejecutivo de la ciudad, Cy Leung, según ellos la única forma de “hacer posible un relanzamiento del proceso de reforma política y de crear un espacio en que la crisis pueda desactivarse”. Occupy Central asegura que la protesta “es un movimiento espontáneo del pueblo de Hong Kong que no está bajo ninguna organización”, aunque añade que “continuaremos luchando junto al pueblo para luchar por la democracia”.

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