30.000 ESPAÑOLES LLEGAN CADA AÑO AL PAÍS

Reino Unido cierra definitivamente el grifo a los inmigrantes europeos

Ya no son amenazas, sino hechos. A partir del uno de enero, los europeos tendrán que esperar un plazo de tres meses para acceder a prestaciones sociales

Foto: David Cameron durante su reciente visita a las tropas en Afganistán (Reuters).
David Cameron durante su reciente visita a las tropas en Afganistán (Reuters).

Ya no son amenazas, sino hechos. El Reino Unido ha cerrado el grifo a los inmigrantes. A partir del uno de enero de 2014, tanto europeos como extracomunitarios tendrán que esperar un plazo de tres meses para acceder a determinadas prestaciones sociales. Pasado este tiempo, tendrán que superar un examen, con prueba de inglés incluida, para valorar su cualificación.

Desde hace semanas, David Cameron venía radicalizando su discurso. Pero todas las medidas eran interpretadas más bien como globos sonda para calmar los ánimos de los británicos. Estos temen una avalancha de rumanos y búlgaros el año que viene, cuando se levanten las restricciones de su acceso al mercado laboral en el Reino Unido.

Sin embargo, ayer el primer ministro apostó por un procedimiento parlamentario poco habitual para que, sin debate en la Cámara de los Comunes y sin los 21 días laborables que se necesitan para que los lores den su aprobación, el mismo uno de enero entre en vigor una nueva regulación que, sin duda alguna, afectará directamente a los 30.000 españoles que cada año llegan al país en busca de oportunidades.

Cameron venía radicalizando su discurso desde hace semanas, con medidas interpretadas como globos sonda para calmar los ánimos de los británicos, que temen una avalancha de rumanos y búlgaros cuando se levanten las restricciones de su acceso al mercado laboral en el Reino UnidoA día de hoy, todo aquel que no tiene trabajo y presenta una prueba de residencia (tan básica como una factura de teléfono móvil) tiene acceso a una ayuda para pagar el alquiler o hipoteca. Además, recibe una retribución semanal siempre y cuando demuestre que está buscando empleo y puede incorporarse de manera inmediata. La paga asciende a las 56,80 libras semanales (unos 67 euros) para personas de entre 16 y 24 años, y 71,70 (85 euros) para mayores de 25.

A partir del año que viene, sin embargo, se deberá esperar un plazo de aproximadamente 90 días y se tendrán que superar cien nuevas preguntas añadidas a un examen que, actualmente, es un puro trámite. Entre las pruebas, se deberá demostrar un adecuado nivel de inglés y presentar un expediente para probar tu experiencia laboral en el país de origen. También se tendrá en cuenta si se ha cobrado ya previamente el paro en el país de procedencia.

“Se acabó venir aquí y no dar nada a cambio”

En mayo, cuando se presentaron ante el Parlamento las prioridades legislativas del Gobierno de coalición, el líder tory anunció a bombo y platillo la Ley de Inmigración. Una norma que, según sus palabras, “por primera vez revisaría el pasaporte antes de dar acceso a una vivienda de alquiler privado, por primera vez aseguraría que no cualquier persona puede tener derecho a la asistencia sanitaria gratuita sin que el Gobierno de su país pagara la cuota, por primera vez garantizaría que los extranjeros que cometan delitos graves serán deportados". “En definitiva, se acabará con eso de venir aquí y esperar algo sin dar nada a cambio”, recalcó.

El proyecto de ley fue muy rápido en su primera fase en el Parlamento, pero de repente todo se detuvo. La medida estrella está ahora aparcada en un rincón. Y ¿por qué? Por la enmienda presentada por el tory Nigel Mills. Busca básicamente anular el derecho de los rumanos y búlgaros a entrar en el Reino Unido en las mismas condiciones que los demás ciudadanos de la UE y bloquear su acceso al mercado laboral por otros cinco años. De momento, 69 diputados conservadores ya se han mostrado a favor, un grupo considerable que, de rebelarse (tal y como amenaza), podría poner en apuros el liderazgo de Cameron.

El premier se encuentra, por tanto, contra las cuerdas. Si apoya la enmienda y se retira unilateralmente de la libre circulación de personas tendría que abandonar definitivamente la UE. Si no lo hace, podría perder las elecciones generales de 2015. El UKIP, Partido de la Independencia del Reino Unido, liderado por Nigel Farage, está ganando peligrosamente puestos con un mensaje anti-UE y anti-inmigración. Los laboristas no cuentan especialmente con el líder más carismático de la historia, pero con el centro derecha divido, ganan sin problemas el primer puesto en intención de voto en todos los sondeos.

Un tope de 750.000 inmigrantes europeos al año

En Downing Street cunde el pánico y, para demostrar que los órdagos van en serio, estos días circula por las oficinas un documento que, curiosamente, se ha filtrado justo ahora a la prensa. Según los periódicos, Cameron está considerando imponer un tope de 75.000 inmigrantes europeos al año. Se antoja difícil. Sólo en la primera mitad de este año, 183.000 se trasladaron al Reino Unido.

El premier se encuentra contra las cuerdas. Si apoya la enmienda y se retira unilateralmente de la libre circulación de personas, tendría que abandonar definitivamente la UE. Si no lo hace, podría perder las elecciones generales de 2015La responsable del Interior, Theresa May, guarda silencio. Pero las filtraciones han adquirido tal protagonismo que el propio vice primer ministro, el liberal demócrata Nick Clegg, ha salido a la palestra para calificar la propuesta de “ilegal” e “impracticable”. No hay mejor prueba para demostrar que el matrimonio de coalición no atraviesa su mejor momento.

Entre las medidas recogidas en el documento también se destaca que los profesionales altamente cualificados procedentes de países como Alemania, Holanda y Austria sólo se deberían comprar billete de avión si vienen ya con una oferta de trabajo. Aquellos que no cuenten con titulación, tendrían vía libre sólo si el puesto que solicitan no es requerido por los británicos.

Con Ángela Merkel como líder indiscutible de la comunidad de los Veintiocho, la propuesta no tiene mucho sentido. Sobre todo teniendo en cuenta que actualmente hay 15.000 británicos que se benefician de las ayudas estatales aprobadas en el Bundestag. En total, hay 40.000 británicos repartidos por toda la UE que reciben algún tipo de paga, pero su situación no se menciona en la prensa.

En su lugar, tabloides sensacionalistas como The Sun prefieren publicar portadas como la de ayer. “¡Dibuja una línea roja en inmigración o vas a ver!”, rezaba el titular. Como imagen, un mapa de Europa dividido por una raya de dicho color.

Manifestantes durante una marcha por los derechos de los inmigrantes en Londres (Reuters).
Manifestantes durante una marcha por los derechos de los inmigrantes en Londres (Reuters).

Reservar puestos de trabajo a los británicos

Otras propuestas que también se han filtrado incluyen: bloquear ayudas estatales a los inmigrantes en sus primeros cinco años de residencia, reservar puestos de trabajo a los nacionales y limitar el acceso al mercado laboral a los ciudadanos de aquellos países cuyo PIB no alcance el 75% del marcador británico.

Al respecto, el primer ministro rumano, Victor Ponta, ha mostrado su desacuerdo y, aunque dijo entender “las preocupaciones expresadas en los medios”, recalcó que “los temores no pueden ser utilizados para generar o justificar abusos o discriminaciones”. El socialdemócrata recordó, además, que Rumanía ha registrado el mayor crecimiento económico de la UE en el tercer trimestre de 2013 y aseguró que su Gobierno no anima a sus ciudadanos a marcharse al extranjero.

Actualmente hay 15.000 británicos que se benefician de las ayudas estatales aprobadas en el Bundestag. En total, hay 40.000 británicos repartidos por toda la UE que reciben algún tipo de paga, pero su situación no se menciona en la prensa.Por su parte, Cameron ha advertido de que la UE ha registrado desde 2004 el mayor flujo migratorio desde tiempos de guerra y ha cifrado en un millón el número de personas de Europa central y del Este que residen actualmente en el Reino Unido.

Según los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas, en julio de 2012 había 94.000 personas nacidas en Rumanía y 47.000 búlgaras residentes en las islas. El organismo Migration Watch prevé que 50.000 personas de estos dos países lleguen a suelo británico en los próximos cinco años, aunque las autoridades búlgaras han bajado la estimación a 8.000.

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, el tamaño de la población extranjera en el Reino Unido se ha cuadruplicado. Las cifras oficiales del censo de 2011 indican que 7,5 millones de residentes nacieron fuera de las islas británicas, en comparación con poco menos de dos millones de hace 60 años. Casi cuatro millones de inmigrantes han llegado desde 2001, oleada desencadenada, según los expertos, por la ampliación de la UE para incluir a antiguos estados del bloque soviético. Casi 90.000 de los 126.000 rumanos y búlgaros que viven actualmente en Inglaterra y Gales llegaron después de su adhesión en 2007, el equivalente a unos 22.300 al año.

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