NO REQUIERE UN CARNÉ DE CONDUCIR ESPECIAL

Por qué está triunfando tanto en España viajar en caravana

Hay dos opciones diferentes, la caravana que se engancha al coche o la autocaravana que incluye el equipo mecánico para moverse de manera independiente por carretera

Foto: Citroën Spacetourer en su versión Rip
Citroën Spacetourer en su versión Rip

Alquilar una caravana empieza a ser un plan bastante habitual para muchas familias en las vacaciones. Un medio de transporte que crece para poder disfrutar de unos días de tranquilidad, con muchas ventajas como la gran libertad de movimiento y el sentido de aventura en los viajes, y pocos inconvenientes con respecto al turismo tradicional, como las limitaciones para poder aparcar en algunos lugares.

Lo primero que tienes que saber si optas por este tipo de vehículo es que no es lo mismo una caravana que una autocaravana. La caravana es un vehículo, equipado con mobiliario y todo lo necesario para vivir a bordo pero que no tiene autonomía propia. Es decir que necesita de un automóvil para ser remolcado hasta su punto de destino. Por el contrario, la autocaravana es un modelo que incorpora motor, puesto de conducción y todo el mobiliario necesario para la vida en el mismo vehículo.

Para conducir una caravana o autocaravana no es necesario sacarse ningún carné especial, basta con el permiso B para turismos, siempre que el vehículo no supere una MMA (Masa Máxima Autorizada -la suma de la carga más la tara de la caravana-) de 3.500 kg. Es decir, la mayoría de ellas se pueden conducir simplemente con el carné de coche. Es importante saber que en el caso de las caravanas, si pesa más de 750 kg habrá que contratar un seguro específico y hay que matricularla.

¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas? Por un lado, la autocaravana te permite arrastrar un remolque, lo que permite llevar más equipaje, animales, bicis o motos... o cualquier cosa que no te quepa en el interior (si es de hasta 750 kg puedes hacerlo con el permiso de conducir B). También estas son más fáciles de conducir porque es un solo vehículo y facilita las maniobras. Normalmente, suelen medir entre 5 y 7 metros de largo, con lo cual es fácil adaptarse a la hora de sentarse al volante.

La caravana requiere un vehículo capaz de remolcar.
La caravana requiere un vehículo capaz de remolcar.

Por su parte, las caravanas necesitan de más pericia al volante, porque conducir un conjunto de dos vehículos unidos siempre resulta más complejo. Pero al mismo tiempo hacen más fácil la vida al llegar al destino. Una vez situados en el lugar elegido para estacionar, solo tienes que soltar el enganche y moverte con tu vehículo por zonas urbanas o de acceso restringido para las caravanas. Un dato que no debes pasar por alto es la capacidad de tu automóvil para poder arrastrar una caravana. No todos pueden hacerlo.

Las ventajas de viajar con la casa a cuestas son muchas frente a las de hotel o apartamento para las vacaciones. Con la caravana tienes más libertad, puedes moverte a placer y puede salirte más barato. Aunque siempre hay que hacer cuentas porque entre los gastos hay que contar con el precio del alquiler de la caravana o autocaravana, entre los 100 y 200 euros al día según si es temporada alta o baja, los precios de los campings o lugares para acampar y sus servicios más el combustible que se gaste.

Otra forma de hacer turismo

Otro aspecto a favor del uso de este tipo de turismo es que permite una gran movilidad, por ejemplo hacer una parte de las vacaciones en la playa y otra en la montaña en un mismo viaje sin tener que volver a casa a cambiar de maletas. Y también la independencia que proporciona el no tener que estar tan pendiente de las reservas hoteleras y poder viajar más a la aventura, buscando sitios donde dormir cada noche.

Entre los inconvenientes hay que tener en cuenta que no en todas partes puedes aparcar un vehículo de este tipo, ya que está prohibido estacionar más de 48 horas seguidas fuera de las zonas habilitadas para ello. En cuanto a las limitaciones de velocidad, los vehículos con caravana superior a 750 kg de peso no pueden superar los 80 km/h en autopista y autovía, y los 70 km/h en carreteras convencionales.

Por su parte, una autocaravana puede rodar en autovía y autopista hasta 100 km/h, en carreteras convencionales hasta 90 km/h y en vías interurbanas a 80 km/h. En ciudad, rige la misma normativa que para el resto de vehículos en ambos casos, es decir una limitación genérica de 50 km/h.

En España, cada año se matriculan unas 4.000 autocaravanas y según el comparador Acierto.com su auge podría incrementarse este año un 40 % con respecto a las cifras de 2017. La mejora de la situación económica del país en general, el aumento de los desplazamientos y la gran cantidad de reservas hoteleras este verano contribuyen a este previsto crecimiento.

Motor
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
8 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios