PRUEBA MERCEDES GLA 220 CDI 4 MATIC

Un espectacular todocamino poco campero

Mercedes ha sabido crear, con el GLA, un nuevo concepto de coche diferente a lo que había hasta ahora en el mercado. Un vehículo muy llamativo,

Mercedes ha sabido crear, con el GLA, un nuevo concepto de coche diferente a lo que había hasta ahora en el mercado. Un vehículo muy llamativo, pero al mismo tiempo accesible, con aire de todocamino, pero que en realidad tampoco se puede encuadrar en los vehículos con posibilidades camperas. Un automóvil espectacular, que va a dar mucho que hablar en los próximos años.

Pocos vehículos llaman tanto la atención como este GLA por las calles de una ciudad, sobre todo teniendo en cuenta que es un coche de precio bastante razonable, que parte de los 31.150 euros. No estamos hablando de un gran deportivo, o de una superberlina, sino que es un vehículo del segmento todocamino compacto, aunque es un vehículo muy especial.

El Mercedes Clase A del que parte este modelo es muy bonito y está logrando un buen éxito comercial. Y con este GLA las cosas van por el mismo camino. Solo en un primer vistazo ya queda claro que es algo distinto al resto, un coche muy bien asentado sobre el asfalto, con una parte inferior ancha y muy robusta, la clave del GLA.

Sin embargo la parte superior es algo más ligera, un poco más estrecha y sobre todo mucho más dinámica. Y esa combinación de la robustez inferior y del dinamismo superior es la que proporciona una imagen tan llamativa al GLA. Además, su estética está muy bien trabajada, sus laterales no son rectos, como en casi todos los compactos para lograr el máximo espacio, sino que en este caso su vista lateral está llena de sensuales curvas.

Y el resultado es perfecto, al menos en su aspecto estético. Esa estética tan robusta en su parte inferior y su aspecto de coche bien asentado sobre el asfalto tienen su fiel reflejo en su comportamiento. El coche circula en asfalto como si fuera sobre raíles, sobre todo si contamos con una versión con la tracción 4Matic, como era el caso de nuestra prueba.

Pero donde se producen algunos problemas es si tratamos de conducir fuera del asfalto, por pistas o algo parecido. Entonces, este GLA demuestra que es solo un todocamino por su aspecto exterior, por la robustez estética de su parte inferior y por su sistema de tracción 4x4 opcional,  pero poco más. El coche tiene una altura al suelo tan limitada que no es aconsejable salir mucho del asfalto, o al menos no hacerlo fuera de lo que son buenas pistas. El recorrido de sus suspensiones es como el que se tiene en un buen turismo, y así hay pocas posibilidades de una utilización un poco campera. Y su altura libre al suelo es de solo 13,5 centímetros.

Donde si sale muy bien parado es en su sistema de tracción. El 4Matic que emplea este modelo funciona a las mil maravillas. Hemos hecho unas cuantas pruebas, siempre en pistas para evitar roturas, y realmente su funcionamiento es muy bueno. También a su favor cuenta tener un motor con mucho par y que además está disponible desde la parte baja del cuentavueltas. Y esto siempre se agradece cuando se va a conducir fuera del asfalto, aunque ya les digo que con este coche más vale no aventurarse demasiado.

La capacidad de tracción es excelente, porque la combinación de un motor de 170 caballos y muy elástico con una eficaz caja de cambios de doble embrague hace maravillas, y más si también cuenta con la tracción 4x4 mediante el sistema 4Matic. El conductor tiene en la consola central un par de botones para poder hacer algo de conducción off-road. Pero siempre teniendo en cuenta que a poco que encontremos un bache pronunciado, una rodera o algo parecido nos puede costar cara la aventura.

La tecla más próxima al conductor sirve para indicarle al sistema que se va a salir del asfalto. Entonces, se ajustan automáticamente los parámetros necesarios para permitir una conducción más cómoda y segura en pista. Sobre todo en el caso del control de tracción o el ESP,  ajustan su funcionamiento a un terreno más deslizante. También actúa sobre la respuesta del acelerador y el manejo del cambio.

En cuanto a la otra tecla, más a la derecha, es la del control de descenso. Este permite bajar por una pendiente pronunciada de manera totalmente segura al ir el sistema aplicando el freno de manera selectiva en función de la rueda que lo necesite para asegurar una bajada perfecta.    

Pero el GLA tiene una gran limitación en lo que se refiere a su altura libre al suelo. Eso hace que, a poco que circulemos por una pista con más baches o roderas, se nos pueda romper el coche. Eso sí, la marca de la estrella ya ha anunciado que para mediados del próximo año lanzará para este GLA la opción de una suspensión sobreelevada. Entonces, si se podrá hablar de un todocamino de verdad y que, a juzgar por lo que hemos podido probar con este modelo, será un SUV muy bueno. Es más, diría que será una nueva referencia en el segmento del todocamino compacto, tan de moda en estos momentos.

Mercedes tiene una gran experiencia en el mercado del vehículo campero con los Serie G y los Unimog. Pero también sabe que la mayor parte de los usuarios de un todocamino casi nunca salen del asfalto. Por eso ofrece un ML que es un perfecto coche de carretera, pero que para los que lo quieren ofrece como opción un pack técnico que convierte un buen todocamino en uno de los todoterreno más capaces e imparables  del mercado. Y con el GLA hará lo mismo, con el modelo de serie poco campero, que es el que hemos probado en esta ocasión, pero con una variante, que llegará en 2015, con las suspensiones elevadas y más posibilidades de uso off-road.

Su comportamiento es excelente. Es difícil encontrar en el segmento compacto un coche tan bien asentado como este y tan noble, que permite rodar muy deprisa sin el menor problema en cuanto a estabilidad. El coche es muy bajo y gira muy plano gracias a sus suspensiones bastante firmes, por lo que es el realmente delicioso circular por carretera con este coche.

La versión que hemos probado, el GLA 220 CDi, incorpora un motor bueno por la forma de entregar el par pero un poco ruidoso. Sube de vueltas con rotundidad casi en cualquier régimen de giro. Y está asociado con el cambio de doble embrague de 7 marchas con lo que el resultado es de lo mejor que se ofrece en este tamaño de coche.

El cambio ofrece un funcionamiento muy rápido en el modo automático  y salvo que el conductor sea muy especial nunca se hace necesario usar el modo manual. De todas formas, cuando uno busca un comportamiento ms deportivo, siempre puede presionar las levas y entonces se convierte en un muy buen cambio manual, pero sin necesidad de pisar el embrague, algo que siempre se agradece. Las levas son un poco pequeñas y van solidarias con el movimiento del volante.

Esta versión 220 CDi de 170 caballos representa el tope de la gama normal en motorización diesel. Por debajo hay una variante con el motor 200 CDi de 136 caballos y con cambio manual cuyo precio supone un ahorro de  casi 6.000 euros frente a los 36.900 euros que cuesta el 220 CDI Automático. Y si además queremos la tracción 4Matic, el precio se incrementa en otros 2.500 euros. En cuanto a los gasolina, una variante 200 de 156 caballos y por encima el GLA 250 de 211 CV. Y para los más sibaritas, la opción GLA 45 AMG con un espectacular motor de 4 cilindros con 360 caballos.

Gracias a sus ruedas en los extremos de la carrocería y a sus suspensiones bajas y muy firmes ofrece un comportamiento casi perfecto en buenas carreteras. No importa si se trata de una autopista y rodamos deprisa o si es una zona de montaña con curvas más cerradas. El resultado es siempre el mismo, un comportamiento que ronda la excelencia.

Solo unas palabras para hablar del interior. El coche está basado en el Clase A y mantiene la mayor parte de los caracteres del modelo compacto. Su salpicadero es el mismo, con un buen  cuadro de instrumentos, bastante completo, en el que el conductor tendrá el aviso mediante un triángulo en rojo de cuando está muy cerca del coche de delante. También es la misma la pantalla de la consola. Su funcionamiento es muy bueno e intuitivo, pero quizá está en una posición que queda un poco como un pegote en el centro del salpicadero.  

En cuanto a su habitabilidad, para las dimensiones del coche es muy buena gracias a sus ruedas posicionadas en los extremos de la carrocería. En las fotos pueden ver la cantidad e espacio para los ocupantes  de las plazas traseras. La primera vez que uno se sube en el GLA llaman poderosamente  la atención los asientos, espectaculares, que lleva.

Son unos asientos perfectos, que integran el reposacabezas en una posición fija,  y que ofrecen un aspecto realmente bueno con su acabado en Alcantara. En realidad son casi perfectos, porque al ser tan grandes en su parte alta, esto hace que los ocupantes de las plazas traseras tengan poca visibilidad hacia adelante, lo que no resulta muy agradable.

El Mercedes GLA me parece un coche realmente espectacular y una muy buena alternativa para aquellos que buscan un coche compacto pero sin importar mucho su precio, que no quieren renunciar a nada y que buscan un coche de aspecto muy diferente. Personas que no buscan un coche con el que salir del asfalto… al menos de momento.

Motor
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