cambio en los códigos de buen gobierno

Llegó el momento de Japón: sus empresas empiezan a mimar a los accionistas

Con la bolsa de Japón en máximos históricos tras acumular una subida del 14% en lo que va de año, y más de un 50% desde

Foto: Llegó el momento de Japón: sus empresas empiezan a mimar a los accionistas

Con la bolsa de Japón en máximos históricos tras acumular una subida del 14% en lo que va de año, y más de un 50% desde abril de 2013 cuando el país puso en marcha el llamado Abenomics, la pregunta es si sigue siendo interesante invertir en sus mercados... Y la respuesta es clara: sí.

Ahora bien, las oportunidades no vienen de la mano del posible recorrido que le pueda quedar a sus compañías en bolsa, sino del cambio en su cultura de remuneración al accionista. Y esto, aunque parezca baladí, tiene su importancia en un país que tras más de una década de depresión económica había ido dejando a los inversores de lado hasta tal punto de no contar para nada en el día a día de las empresas.

De hecho, la magnitud de esta discriminación se puede ver en ejemplos como el de Fanuc. Se trata del mayor fabricante de robots industriales del mundo, la segunda del Nikkei 225 y la décima del país por capitalización de mercado y, a pesar de ello, no contaba con un departamento de relación con inversores hasta el pasado 13 de marzo, que sorprendió al mercado anunciando una serie de medidas para comenzar a tener un flujo de comunicación con sus accionistas y mejorar su remuneración.

La reacción en bolsa no se hizo esperar y sus acciones han avanzado un 18% desde entonces. Sólo en ese día sumaron más de un 10%. No en vano, este cambio en sus políticas de buen gobierno hacen más atractivo el valor para los inversores de medio y largo plazo. Pero el caso de Fanuc va más allá: pone de relieve que "algo está cambiando en la cultura empresarial de Japón y que sus compañías están haciendo esfuerzos para recompensar a sus accionistas y poner hacer útiles sus ineficientes hojas de balance", asegura Steve Glod, gestor de Banque de Luxembourgo. 

Las consecuencias de 20 años de depresión

"Veinte años de depresión económica han dejado ejecutivos que han perdido su espíritu empresarial, limitado personal con talento para encontrar las oportunidades para brillar, se han perdido buenas ideas y empresas que son incapaces de hace un uso eficiente de sus activos financieros y beneficios", aseguran desde el departamento de análisis de Nomura. "Las mejoras en los gobiernos corporativos son un importante mecanismo para cambiar la mentalidad de los directivos y animarles a tomar decisiones proactivas que restauren la competitividad global de sus empresas, facilitando así la productividad a largo plazo y la rentabilidad" de las mismas, aseguran.

Y es que llama la atención que algo tan natural en Occidente como que los consejos de administración tengan independientes en sus filas es algo casi utópico en el país del sol naciente. Una característica que puede ser anecdótica pero que pone de manifiesto su importancia cuando ocurren casos como el escándalo contable de Olympus en 2011, que se atribuyó a una falta de escrúpulos profesionales por parte de un equipo directivo que estaba demasiado ligado a la empresa.

Así, los últimos estudios han puesto de manifiesto que las empresas que cuentan con más consejeros independientes son las que más énfasis ponen en su rentabilidad y en generar mayores retornos:

Entre las reformas estructurales del Abenomics

Pero este cambio de tendencia no ha ocurrido por iniciativa propia de las empresas, sino que las mejoras de las prácticas de gobierno corporativo forman parte de los objetivos de las reformas estructurales contempladas en el Abenomics. De hecho, desde el ejecutivo de Shinzo Abe se ha instado a los mercados bursátiles a obligar a las empresas cotizadas a implementar estos cambios. Se ha creado un índice de las "400 mejores" compañías y este se ha convertido en la referencia para invertir del fondo de pensiones estatal y de otros tantos.

En la primavera del 2014 se puso en marcha un nuevo código de administración y más de 160 instituciones ya lo han suscrito. Entre otros puntos, se promueve la participación activa de los accionistas en las compañías en las que han invertido, con el fin de generar retornos a largo plazo. Pero el desarrollo más importante ha sido la creación de un nuevo Código de Gobierno Corporativo, que se pondrá en marcha a partir de junio y que las empresas japonesas tienen la obligación de adoptar y que pasa por ofrecer una mayor información a los accionistas, mejorar el diálogo directo con ellos, crear valor para los mismos y asumir medidas que eviten las tomas de control. 

Así, ya hay varias empresas cotizadas que se han adelantado a los cambios y han comenzado el cambio en este sentido. Es el caso de Lawson, Canon o Daito Trust Construction, que acaba de aprobar un dividendo del 3%. O Keyence, proveedor líder de sensores para la automatización de los procesos industriales, que ha triplicado su dividendo.

 

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