Cara y cruz de la crisis del canal de Suez, ¿una lotería para la OPEP?
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Cara y cruz de la crisis del canal de Suez, ¿una lotería para la OPEP?

Si la situación no fuera ya excepcional desde hace un año, los señores del petróleo afrontan el encuentro con una sorprendente variable sobre la mesa: el bloqueo del canal de Suez

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Foto: EC.

Los representantes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus socios se encuentran ya en Viena para decidir el ritmo de producción y, con ello, guiar los precios del petróleo hacia el equilibrio. Una reunión que ha pasado de tener lugar dos veces al año a una periodicidad mensual como consecuencia de la pandemia del covid-19 y el incierto futuro de la economía marcado por el devenir del virus.

Pero si la situación no fuera ya excepcional desde hace más de un año, los señores del oro negro afrontan el encuentro con una sorprendente variable más sobre la mesa: el bloqueo del canal de Suez durante casi una semana por donde transitan los grandes petroleros procedentes del Golfo Pérsico hacia el occidente. Y es que, más allá de las consecuencias en el más rabioso corto plazo como fue una subida del precio del barril de hasta un 5% el día que encalló el Ever Given trastornando todo el comercio mundial, lo cierto es que este hecho puede haber cambiado el rumbo que tenía marcado el mercado del crudo de cara a los próximos meses.

No en vano, el bloqueo del canal de Suez tiene un aspecto profundamente negativo: se ha agravado aún más el problema de suministro que ya existía en la cadena global como consecuencia del parón por las restricciones impuestas en los países para frenar el avance de la pandemia. Muchas empresas no estaban recibiendo los materiales y los componentes que necesitaban, lo que venía provocando que se tuvieran que parar fábricas y el tema del Canal no ha hecho sino añadir leña al fuego.

Foto: El Ever Given. (EFE)

Esto está teniendo un impacto indirecto en los mercados muy fuerte, porque, al estar interrumpida esta cadena global, se está generando inflación en el segmento de componentes de todo tipo y los precios se estaban disparando, arrastrando también a la inflación subyacente y, con ello, a la inflación en general. Esto ha provocado una reacción en el mercado de bonos con un incremento de la tasa del 10 años americano porque algunos inversores ven esto como algo estructural cuando en realidad no lo es.

Cuatro o cinco semanas supone un mes más de inflación que puede alimentar por más tiempo las tasas de los bonos

“La cuestión del canal de Suez añade más problemas a los problemas existentes en la cadena de suministro y si faltaban componentes eso se alargará, porque el problema de Suez ha amplificado el problema de suministros que ya había y que se estaba arreglando muy poco a poco. Ahora vamos a tener retrasos hasta por cinco semanas más por el cuello de botella que se ha formado con los buques esperando”, explica Alex Fusté, economista jefe de Andbank a Cotizalia. “Cuatro o cinco semanas supone un mes más de inflación que puede alimentar por más tiempo las tasas de los bonos y eso puede castigar más al mercado”, asegura.

Sin embargo, la crisis del canal también tiene un aspecto positivo que la gente no estaría calibrando. Y es que el mercado también erraría al pensar que con la crisis de Suez se va a generar inflación de energía porque no se transportan los barriles.

La tesis se basa en que cuando el estallido del covid obligó a la población mundial a quedarse en casa frenando en seco la demanda de petróleo, el transporte marítimo continuó. Eso en un momento en el que, además, Arabia Saudí y Rusia iniciaron una ‘guerra de cuota’ de producción inundando el mercado de petróleo. Había tanto petróleo y tan poca demanda que los tanques, tanto fijos como móviles de todo el mundo, se llenaron y esto tardará muchos meses e incluso algún año en volver a recuperar la capacidad normal de almacenaje.

Foto: EC.

Por eso sería incorrecto pensar que el bloqueo del canal de Suez vaya a provocar una escasez de petróleo en tanto que el mundo todavía está resolviendo el exceso de petróleo almacenado. Es más, lejos de haber problemas de escasez, puede ayudar a acelerar el proceso de equilibrio de los inventarios. “Esto, curiosamente para la OPEP+, va a ser fantástico, porque van a ver como se normalizan los depósitos mundiales, que están llenos. No va a haber falta de petróleo para las refinerías porque los países tienen sus tanques llenos”, asegura Fusté. “Lo de Suez ha venido bien a los productores, es como si hubieran comprado un solo boleto de lotería y les hubiera tocado”.

De esta manera, el proceso de normalización de la oferta y la demanda es posible que se acelere y, cuando eso ocurra, será el momento para los países que están hoy reunidos en Viena de abandonar el acuerdo sobre los recortes de producción, y eso mantendrá el precio en un rango cómodo para ellos de entorno a los 60 dólares. “Cuando los depósitos se vacíen los países de la OPEP producirán al máximo”, asegura el experto.

Esto es así porque, en el fondo, ningún país productor quiere producir por debajo de su potencial, ni siquiera Arabia Saudí. Es difícil mantener en obediencia a todos los países dentro y fuera del cartel y, de hecho, hay miembros de la OPEP+ que ya antes han decidido violar el acuerdo en función de sus necesidades y si uno lo viola salta el precio.

Y es que el acuerdo es una cuestión muy puntual porque no se puede estar conteniendo la producción de todos los países porque las necesidades fiscales de cada uno son diferente y muchos necesitan estos ingresos para evitar la quiebra del Estado.

Los representantes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus socios se encuentran ya en Viena para decidir el ritmo de producción y, con ello, guiar los precios del petróleo hacia el equilibrio. Una reunión que ha pasado de tener lugar dos veces al año a una periodicidad mensual como consecuencia de la pandemia del covid-19 y el incierto futuro de la economía marcado por el devenir del virus.

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