El retorno del lince ibérico esta impulsando la economía rural
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De 100 a 1.100 ejemplares en 20 años

El retorno del lince ibérico esta impulsando la economía rural

Viajamos al corazón del lince ibérico en la península: la Sierra de Andújar (Jaén), donde el censo arroja números cada vez más positivos. Pese a ello, sigue siendo uno de los felinos más amenazados del planeta

Foto: Un lince ibérico en la Sierra de Andújar. Foto: CBD-Hábitat
Un lince ibérico en la Sierra de Andújar. Foto: CBD-Hábitat

El lince ibérico (Lynx pardinus), endémico de la Península Ibérica, estaba en riesgo más que crítico de extinción allá por 2002. Quedaban menos de 100 ejemplares en España (92 concretamente, repartidos entre la Sierra de Andújar y Doñana); una cifra que únicamente apuntaba a la desaparición completa de nuestro planeta de este elegante felino de orejas grandes, puntiagudas y rematadas por un característico penacho de pelo negro.

Hoy, dos décadas después, la cifra asciende a 1.111 ejemplares distribuidos en ocho subpoblaciones diferentes en España y Portugal, según el último censo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Debemos estas noticias tan positivas, en gran parte, al trabajo de la Fundación CBD-Habitat, una ONG, especializada en la conservación no solo del lince ibérico, sino también de otras especies emblemáticas como el águila imperial ibérica (Aquila adalberti), el buitre negro (Aegypius monachus) o la foca monje del Mediterráneo (Monachus monachus). Todos los fondos de esta entidad se invierten en conservación.

Turismo responsable

Con ellos nos desplazamos hasta El Encinarejo, una finca de unas 1.000 hectáreas capitaneada por un matrimonio sudafricano (Alex y Jess Hohne), que desprenden la misma ternura y preocupación hacia todos los animales de este espectacular paraje, como los propios biólogos y conservacionistas como Fernando Silvestre y Nuria El Khadir que trabajan con pasión encomiable.

El lince ibérico es la especie con menor diversidad genética que se conoce, por encima del leopardo de las nieves o el propio orangután de Borneo

La meta de propietarios y científicos es fomentar el ecoturismo como herramienta para que la sociedad tenga conocimiento de su patrimonio natural y se implique, a la vez, en su conservación. Y es que lugares como este, no solo ofrecen un acercamiento a nuestra riqueza animal y vegetal como pocos, sino que representan una oportunidad excelsa de contemplar un cielo masivamente estrellado gracias a su nula contaminación lumínica. Es un paraíso también para los amantes del cielo nocturno.

Allí nos explican cómo es posible haber iniciado el camino de la salvación de esta fiera ibérica de la que el propio Félix Rodríguez de la Fuente, naturalista y estandarte español de la defensa de la naturaleza, calificó como “el más hermoso de los mamíferos de presa de la fauna ibérica”.

Un gran balance

Todo es producto de un largo camino de sensibilización entre propietarios de las fincas y el seguimiento y apoyo del actual proyecto europeo “LIFE LynxConnect” para la conservación y reintroducción del felino bajo la coordinación de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía y colaboradores como la Fundación CBD-Habitat. Este último proyecto arrancó en 2020 y se prolongará durante cinco años.

placeholder Una familia de linces ibéricos en Andalucía. Foto: CBD-Hábitat
Una familia de linces ibéricos en Andalucía. Foto: CBD-Hábitat

El objetivo es aumentar el tamaño de la población de linces ibéricos y su conectividad para que, si todo prosigue como hasta ahora, el lince pase de estar “en peligro de extinción” a ser considerada “especie vulnerable” por la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (UICN). Así, tal y como nos explica el doctor en biología Germán Garrote, técnico de la agencia de medio ambiente de la Junta de Andalucía e integrante del proyecto, “nosotros calculamos cuál sería la situación más favorable para considerar que el lince estuviera fuera de peligro y, como para todas las especies, lo importante son las hembras”. Habría que triplicar el número de individuos actual para conseguir este fin.

¿Cómo se ha logrado salvar al lince?

Gracias a la monitorización de las poblaciones (fototrampeo y radioseguimiento), una vigilancia activa, manejo del hábitat, evaluación de las amenazas y las causas de mortalidad y fomento de las poblaciones de especies presa, entre otras cosas.

Precisamente una de las preocupaciones actuales de cara a la reproducción de la especie está relacionada con su comida. El 90% de la dieta de un lince lo conforma el conejo que, desde hace unos años, se enfrenta a una terrible enfermedad viral muy contagiosa, la enfermedad hemorrágica del conejo, causada por un calicivirus, que en la mayoría de los casos, suele ser fatal. Y si no hay conejos, el lince busca sustituto para alimentarse, pero no cría cachorros (que ya de por sí suelen ser pocos, entre dos y cinco ejemplares), lo que conduce a un nuevo cuello de botella de la especie. El desarrollo de una especie depende de la otra.

placeholder Un lince ibérico sobre una roca. Foto: CBD-Hábitat
Un lince ibérico sobre una roca. Foto: CBD-Hábitat

Es necesario seguir manteniendo los esfuerzos para la conservación de la emblemática especie que podría quedar fuera de peligro en 2040, según los cálculos de la Fundación.

Aparte de la escasez de conejos y, en el pasado, la persecución humana ante un animal en exceso confiado debido a su categoría de súper-depredador, la caza furtiva y, en menor medida, los atropellos, siguen siendo el talón de Aquiles del lince. A esto, hay que sumar el problema de la poca diversidad genética actual debido a la endogamia y la desconexión de los núcleos consolidados de población. El lince ibérico es la especie con menor diversidad genética que se conoce, por encima del leopardo de las nieves o el propio orangután de Borneo. Por ello, la conectividad entre las distintas poblaciones de linces se torna más que relevante para evitar futuros problemas genéticos y un asentamiento más firme de la especie. Un animal con mayor diversidad genética conseguirá un poder de adaptación superior en su entorno y ser menos vulnerable a las enfermedades.

No está fuera de peligro

Pese a las buenas noticias, y a que el programa para la recuperación del lince ibérico es considerado un éxito en todo el globo, huelga decir que un millar de ejemplares no es suficiente para que la especie deje de estar considerada legalmente como “en peligro de extinción”, por lo que no está fuera de peligro. Son datos positivos y todos se muestran bastante optimistas por este resurgir del lince ibérico, pero no hay que bajar la guardia. Es responsabilidad de todos cuidar uno de los lugares más importantes de biodiversidad del mundo.

Foto: Un lince ibérico en la Sierra de Cardeña. (Carlos de Hita)

La experiencia inolvidable de encontrarte cara a cara con un lince, pero también con un bisonte europeo, un águila imperial o grupos de ciervos y gamos, está disponible en la finca de El Encinarejo en la Sierra de Andújar -que fue declarada Parque Natural en 1989-, con un coste de 300 euros por persona y día, donde los huéspedes tendrán la oportunidad de contemplar en su hábitat a esta preciosa criatura ibérica y entender cómo se está consiguiendo salvar a la especie de la extinción.

Si te apetece aportar tu granito de arena a esta causa, puedes donar, patrocinar o colaborar de forma voluntaria con el equipo y ayudar a conseguir que esta histórica especie siga paseando su majestuosidad por nuestro paisaje.

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