Cómo un culto ha engañado a los medios para captar fieles en bandas latinas
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algunos EXPERTOS hablan de SECTA

Cómo un culto ha engañado a los medios para captar fieles en bandas latinas

El Centro de Ayuda Cristiano, relacionado con la Iglesia Universal del Reino de Dios brasileña, se está implantando en España gracias al apoyo que consigue entre los latinos

Foto: Un exlíder de los Latin King, ahora en el Centro de Ayuda Cristiano. (EFE)
Un exlíder de los Latin King, ahora en el Centro de Ayuda Cristiano. (EFE)

La pasada semana, la mayor parte de los medios de comunicación españoles publicaron un informe sobre bandas latinas en Madrid. Se trata de un extenso dosier que sostiene que la actividad delictiva de estos grupos se ha recrudecido después de la pandemia y que en los próximos años alcanzarán cotas nunca vistas de violencia debido a las disputas territoriales. El texto también ofrece una serie de pormenores que han sorprendido incluso a las autoridades: detalla el número de integrantes de cada banda en cada barrio, dibuja un mapa con las zonas de conflicto e incluso llega a poner cifras a cuánto cuesta entrar o salir de una de estas bandas.

"Esos datos son inventados", afirma una fuente de la Policía Nacional en Madrid que se dedica a trabajar con bandas latinas. "Por una parte, hay cifras que no coinciden con nuestros registros. Por la otra, la afirmación de que se ha incrementado su actividad tras la pandemia no solo va contra nuestra experiencia, sino que también contradice las últimas memorias de la Fiscalía de Madrid. Por último, no comprendo cómo una institución privada puede haber recabado esos datos. Saber más que la Policía Nacional saldría muy caro en cuanto a recursos de investigación. ¿De dónde dices que sale ese informe?", preguntan.

El informe sale del Centro de Ayuda Cristiano, una oscura institución religiosa que cuenta con un gran templo junto a la estación de Atocha, en el número 12 del paseo de Santa María de la Cabeza, con capacidad para 400 fieles, aunque tienen locales satélite en distintos barrios populares de la ciudad. Llegó a España en 1993 con el nombre de Familia Unida, pero ha cambiado de denominación en varias ocasiones, normalmente coincidiendo con polémicas relacionadas con sus cultos y las declaraciones de su exmiembros, casi en su totalidad sudamericanos. De hecho, el Centro de Ayuda Cristiano se denomina a sí mismo como la institución religiosa más influyente entre la población de América Latina en Madrid.

placeholder El local del Centro, en Santa María de la Cabeza 12. (Google)
El local del Centro, en Santa María de la Cabeza 12. (Google)

"Somos una iglesia evangélica inscrita en el registro y con toda la documentación en regla", dice el pastor Alberto Díaz, del Centro de Ayuda Cristiano. Sostiene que pasó parte de su juventud en Brooklyn, lidiando con las bandas latinas, y que, cuando regresó a España hace siete años, lamentó encontrarse con el mismo escenario. "Llevamos bastante tiempo recopilando información sobre estas bandas, con las que tengo experiencia. Tenemos un proyecto llamado Fuerza Joven donde contamos con un número considerable de jóvenes, con los que contactamos en colegios e institutos, y también con otros que se acercan a nosotros en la calle o en la iglesia. Tenemos jóvenes que estaban en bandas latinas que han sido reinsertados, pero continúan en contacto con pandilleros y jóvenes que están en bandas y, a través de sus testimonios, recopilamos la información de las bandas de Madrid. Los datos están contrastados y chequeados”, le dice a este periódico.

"No me extraña que la Policía se sorprenda porque tengamos tantos datos, tendrían que ver lo que se aprende hablando con los jóvenes. Es impresionante la información que manejan. Los chicos latinos de Madrid lo saben todo en torno a las bandas. Te pongo un ejemplo: hemos empezado a hacer formación con preadolescentes (10-12 años) sobre las bandas latina y, ¿sabes qué? Que sabían más que nosotros. Niños hablando con propiedad de cuáles son los Ñetas, que aquel es de los DDP... que les pregunten a ellos si quieren saber”, afirma el pastor.

placeholder El pastor Alberto Díaz habla con Javier y Kevin (nombres ficticios), en la iglesia de Santa María de la Cabeza. (EFE)
El pastor Alberto Díaz habla con Javier y Kevin (nombres ficticios), en la iglesia de Santa María de la Cabeza. (EFE)

El pasado sábado, el Centro de Ayuda Cristiano congregó a los medios para que escuchasen el testimonio de Javier y Kevin, dos presuntos exlíderes de los Latin King, una de las bandas más importantes de Madrid. Los jóvenes denunciaron intentos de asesinato, se mostraron arrepentidos y agradecieron a la institución la ayuda que les han brindado para abandonar la delincuencia. Incluso consideran al pastor Díaz como su "segundo padre". La agencia de noticias pública Efe dio por bueno el relato de los dos desconocidos, amplificando así el mensaje de la iglesia entre cientos de medios de habla hispana. No era la primera vez: además del informe sobre bandas latinas, el año pasado ocuparon espacio en radios y televisiones con otro informe sobre el abuso sexual en España.

Pero, aunque estos informes fuesen rigurosos y contrastados, existen dudas en torno al origen y la finalidad de esta iglesia. En primera instancia, ni siquiera son una iglesia evangélica, como aseguran a los periodistas. Al menos no a ojos de la Federación de Iglesias Evangélicas de España (Ferede), donde el Centro de Ayuda Cristiano ha solicitado el ingreso en varias ocasiones, con distintos nombres, y en todas les ha sido denegado. "Somos una federación muy abierta y tenemos más de 3.100 iglesias adscritas, pero no creemos que el Centro de Ayuda Cristiano sea un culto protestante", dicen desde la federación. Acceder a Ferede es importante porque son interlocutores con las administraciones, lo que legitima a las iglesias adscritas y les permite a acceder a ayudas y subvenciones. "Sin entrar en cuestiones éticas sobre su forma de actuar, donde sin duda se podrían poner objeciones, allí se practican una serie de cultos fetichistas, como rezar por la rosa de Sharon o bendecir aceites curativos, que son impropios del protestantismo. Para esta última ocasión en la que nos pidieron el ingreso realizamos dos informes sobre el Centro de Ayuda Cristiano y decidimos rechazar la solicitud, porque los consideramos una rama de la Iglesia Universal del Reino de Dios, un culto de origen brasileño que nada tiene que ver con el protestantismo", rematan desde la Ferede.

Un culto millonario

La Iglesia Universal del Reino de Dios nació en Brasil en 1977. Su fundador, el exlotero de Río Edir Macedo, es un líder carismático que se ha convertido en una de las personas más ricas del país gracias al culto, lo que le ha permitido, entre otros lujos, poseer Record TV, el segundo imperio de medios más grande de Brasil. Se estima que su iglesia genera unos ingresos anuales que rondan los 730 millones de dólares, más que cualquier empresa brasileña, en su mayoría libres de impuestos. Macedo ha pasado por la cárcel y se ha tenido que enfrentar a un largo número de acusaciones, entre las que destacan el abuso infantil, el lavado de dinero, las relaciones con el narco y el fraude, si bien siempre ha conseguido salir airoso gracias a sus contactos al más alto nivel. En la actualidad, mientras es investigado en ocho países por distintas causas, vive tranquilo en Brasil desde que apoyó a Jair Bolsonaro y lo ayudó a auparse al poder gracias a la movilización de sus 8 millones de fieles en Brasil.

"Yo no sigo a un Dios pobre. Si su Dios es pobre, es porque sus pensamientos son pobres (...) La pobreza es del diablo; no de Dios"

La clave de su negocio es la Teoría de la Prosperidad, una doctrina que surgió en Estados Unidos a finales del siglo XIX y que se basa en la libre interpretación de una parte del evangelio. Según esta teoría, existe un contrato entre Dios y los hombres en el que se premia la fe: cuanto más crea una persona, más dinero y poder le proveerá Dios. "Yo no sigo a un Dios pobre. Si su Dios es pobre, es porque sus pensamientos son pobres (...) La pobreza es del diablo; no de Dios", ha escrito Macedo en varios de sus decenas de libros publicados. De este modo, el fiel está obligado a realizar donaciones incluso por encima de sus posibilidades, ya que su implicación en la iglesia, y por tanto con Dios, siempre puede medirse en términos económicos.

En España sus cifras de negocio ni se acercan a las de América Latina, aunque recrean varios de los patrones de América Latina, como cobrar el diezmo (obligación de entregar el 10% de los ingresos o patrimonio de cada fiel), las donaciones diarias en la iglesia en metálico o con datáfono y venderles todo tipo de objetos prodigiosos, desde una tela sagrada a aceites que curan el cáncer, después de los actos religiosos. Son un viejo conocido de los que se dedican al control de sectas: "El Centro de Ayuda Cristiano no es más que una sucursal nueva de la Iglesia Universal del Reino de Dios, que tiene tantos nombres como líneas de negocio, también en España. Aunque la gente no se dé cuenta en Europa, se trata de un emporio colosal en Brasil, una organización gigantesca con la fuerza suficiente de encumbrar a un presidente como Bolsonaro o paralizar la vacunación de todos sus fieles, a los que ha recomendado que consuman unos líquidos que preparan en su lugar. Que estén ganado fuerza entre las bandas latinas no es una amenaza trivial, incluso por la parte de la violencia, porque en América Latina ya están empezando a fomentar la creación de ejércitos de salvación", explica Juantxo Domínguez, presidente de Red de Prevención Sectaria y del Abuso de Debilidad.

placeholder Macedo bendice al presidente Bolsonaro. (IURD)
Macedo bendice al presidente Bolsonaro. (IURD)

Continúa Domínguez: "Es lógico que en España se centren en la población latina. Saben que su concepción de la religión no es igual que la de Europa. Los latinos la utilizan para socializar, para comunicarse con sus compatriotas, un acto de colectivismo. Así, cuando captas a un pandillero, a menudo detrás de él van sus familiares y amigos", afirma el experto. ¿Los consideran una secta? "Nosotros lo consideramos un movimiento sectáreo que actúa con fuerza coercitiva sobre sus fieles, a los que manipula psicológicamente y limita las relaciones con su entorno. ¿Es eso una secta? Yo creo que sí".

En la misma línea se expresa Luis Santamaría del Río, exsacerdote católico y el teólogo especializado en sectas más prestigioso de Iberoamérica. "Este movimiento tiene la cualidad de pasar desapercibido en países como España, donde es poco más que una fachada llamativa en la calle, pero soterradamente realiza una labor muy intensa con la población inmigrante, especialmente entre los más desfavorecidos, con los que peor lo están pasando. ¿Y quiénes son los más angustiados en España? Los familiares de los miembros de bandas latinas, desde luego. Están en un país ajeno, sin apoyos de amigos o familia, dedicando a menudo el día entero a ganarse el sustento, y ven cómo sus hijos pasan el día en la calle, rodeados de violencia. A este respecto, convertirse en el referente del cuidado de estos jóvenes es una maniobra de 'marketing' muy inteligente. Mejor en la iglesia que en la calle".

"Es el concepto de la Teoría de la Prosperidad: cuanto más pagues, más posibilidades hay de que Dios te trate bien, es como una lotería religiosa"

Santamaría ha acudido a varios cultos del Centro de Ayuda Cristiana, donde advirtió de los fines crematísticos de la congregación: "He visto a personas de una extracción social baja echar manojos de billetes en un saco y también a personas a las que se entregaba una botella de agua milagrosa a cambio de una donación importante. A la semana siguiente, devolvían la botella vacía con billetes dentro. Es el concepto de la Teoría de la Prosperidad: cuanto más pagues, más posibilidades hay de que Dios te trate bien, es una especie de lotería religiosa".

placeholder Fieles del Centro de Ayuda Cristiano, en la iglesia de Atocha, en Madrid. (CAC)
Fieles del Centro de Ayuda Cristiano, en la iglesia de Atocha, en Madrid. (CAC)

Para Santamaría, la estrategia de captación del Centro de Ayuda Católico no es más que la recuperación de métodos conocidos: "Esto ya sucedió en Europa en la epidemia de heroína. Muchas sectas se erigieron en los ochenta en adalides de salvar a los toxicómanos, decían que solo con ellos iban a salvar la vida. Y sus padres, en una situación crítica y con cierta lógica, preferían eso a que siguieran en la droga, cuando en realidad estaban cambiando una esclavitud por otra".

El psicólogo Miguel Perlado, que trata a menudo con personas con problemas de violencia y de pertenencia a bandas, se ha encontrado con jóvenes que también venían huyendo de estos cultos religiosos. "Hay que tener en cuenta que estas iglesias ya han testado diferentes técnicas de manipulación en sus países de origen y captan con mucha eficiencia. Son expertos en detectar y explotar la vulnerabilidad, ya sea en una cárcel, en una mujer maltratada o en un pandillero. Además, se benefician de una paradoja de las bandas callejeras: un miembro no puede abandonar, ni mucho menos irse a una banda rival, porque sería motivo de una grave confrontación, pero se respeta que se fuguen a una iglesia. Con la iglesia no se meten nunca estos grupos", explica.

"Los grupos sectáreos viven en constante evolución. Ya no podemos esperar cultos como los que veíamos en el pasado, con toda esa parafernalia y llamando la atención, porque los procesos se han sofisticado. Ahora muchos simplemente ocupan las rendijas sociales, como el sentimiento de exclusión y la sensación de marginalidad de una parte de la población. Los jóvenes se unen a las bandas latinas en busca de reconocimiento, de sentirse parte de algo más grande, de cariño; es el mismo sentimiento que experimentan la mayoría de los yihadistas. Si esa grieta no la cierra la Administración, con planes de integración y contención, la aprovechan este tipo de religiones, que funcionan de modo muy parecido al de una banda callejera", explica Perlado.

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Nota aclaratoria remitida por el Centro de Ayuda Cristiano:

En relación con el artículo publicado en el diario EL CONFIDENCIAL en fecha 26/10/2021 titulado “Cómo un culto ha engañado a los medios para captar fieles en bandas latinas”, COMUNIDAD CRISTIANA DEL ESPÍRITU SANTO quiere manifestar:

(i) En relación con el informe sobre bandas latinas que se menciona en la publicación, indicar que nuestra entidad desconoce quién ha sido la fuente de la Policía Nacional que ha hecho las manifestaciones que se recogen en el reportaje y no entra a valorar tales declaraciones.

La metodología del segundo Observatorio de Bandas Latinas del Centro de Ayuda Cristiano recién publicado (el primero se difundió en 2019) se basa, por un lado, en un cuestionario enviado a los pastores de las diferentes iglesias territoriales para recabar datos; y por otro lado, y fundamentalmente, de las informaciones directas provenientes del programa de reinserción social de pandilleros que lleva a cabo desde hace años y que también se articula a través del movimiento juvenil Fuerza Joven, que forma parte de nuestra entidad.

El Centro de Ayuda Cristiano es una iglesia evangélica constituida en España en 1993. En la actualidad congrega a unas 4.000 personas, la inmensa mayoría de ellas de origen latinoamericano.

(ii) La confesión religiosa “Comunidad Cristiana del Espíritu Santo” es una entidad de tipo estrictamente religioso y de fe evangélica pentecostal, que desde el 3 de febrero de 1993 tiene reconocimiento jurídico que le reconoce la inscripción en el registro público de entidades religiosas dependiente del Ministerio de Justicia e instituido por el Real Decreto 142/1981, de 9 de enero, sobre organización y funcionamiento del registro de entidades religiosas. Emplea la denominación "Centro de Ayuda Cristiano". Esta entidad religiosa es independiente, se rige por las leyes españolas y no tiene actividad alguna ni en Brasil ni en ningún otro país.

Tampoco ningún miembro del cuerpo eclesiástico del Centro de Ayuda Cristiano ha sido investigado por los delitos que se mencionan.

Esta entidad religiosa en momento alguno ha interferido en tratamientos médicos, o ha recomendado a persona alguna, miembro o no de la Iglesia, la sustitución de un tratamiento médico por cualquier otra terapia u orientación. La única función que realiza es de la divulgación de la palabra de Dios y dar orientación espiritual a sus miembros.

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