CARABANCHEL CUADRUPLICA LA MEDIA ESPAÑOLA

30.000 personas sin médico en uno de los puntos calientes del covid: "Esto es un caos"

Abrantes, en Carabanchel (Madrid) lleva sin médico desde el 26 de agosto. Los sanitarios avisan de que la atención primaria se está quebrando en el peor momento por falta de recursos

Foto: Una enfermera atiende a una paciente frente al centro de salud de Abrantes, en Carabanchel (Madrid), este viernes. (David Brunat)
Una enfermera atiende a una paciente frente al centro de salud de Abrantes, en Carabanchel (Madrid), este viernes. (David Brunat)

Un centro de salud que da servicio a casi 30.000 personas lleva más de dos semanas sin un solo médico. Se trata del centro de salud de Abrantes, en el distrito de Carabanchel. Desde finales de julio solo disponía de médicos por las mañanas, y ya desde el 26 de agosto no cuenta con ninguno. Los vecinos llevan semanas desesperados. Este jueves dijeron basta y se concentraron masivamente frente al ambulatorio. Es la última grieta en la atención primaria, un edificio que amenaza con desmoronarse en el peor momento posible, sobre todo en la Comunidad de Madrid.

"Hay pediatría y enfermería", informa un cartel escrito a mano colgado en la puerta de acceso al centro de salud de Abrantes. Lo normal, convertido en excepcional. Los pacientes llevan semanas esperando su turno en colas de hasta dos horas por la falta de personal. Hoy el servicio de enfermería funciona casi al completo y la cola se mueve algo más ligera, pero días atrás se vivieron situaciones límite, con gente mayor desplomándose frente al ambulatorio por el calor y la espera.

Todavía hoy, muchos vecinos desconocen que no hay médicos para atender sus dolencias. "Tendrá que ir usted a Carabanchel Alto, aquí no tenemos médico", informa una enfermera a un anciano, que la mira desconcertado. El hombre tendrá que desplazarse cuatro kilómetros. Oficialmente, el centro de salud de Abrantes tiene 16 médicos en plantilla y 15 enfermeras.

Cartel colgado en la puerta del centro de salud de Abrantes. (D.B.)
Cartel colgado en la puerta del centro de salud de Abrantes. (D.B.)

"Esto es un caos", resopla una de las dos sanitarias que no paran de ir y venir a toda prisa entre la calle y las consultas. Por mucho que corran, la cola nunca desaparece. "Por las mañanas es terrible, ya hacia mediodía no hay tanta gente esperando. Un centro médico sin médicos no tiene ningún sentido", se queja mientras sostiene una tarjeta sanitaria en la mano, la enésima del día, y entra rápido al centro para realizar la gestión pertinente.

Enterrados en seguimientos

Además de atender colas que no cesan, las enfermeras deben hacer el seguimiento de los casos positivos de covid-19 y sus contactos estrechos. Y luego practicar las pruebas PCR en sus instalaciones. Mientras la atención primaria se tambalea por la falta de personal para hacer frente a esta segunda ola, el trabajo crece exponencialmente.

Este viernes, se contactó a 9,769 personas por atención domiciliaria en la Comunidad de Madrid. Días atrás se alcanzaron cifras de casi 14.000. En comparación, el 3 de agosto solamente se hizo el seguimiento a 1.738 personas. Esta carga de trabajo, aseguran los sanitarios madrileños, es insostenible y abre la puerta a un nuevo descontrol en los rebrotes.

La atención domiciliaria se ha disparado desde principios de agosto, lo que demuestra el repunte de casos sospechosos de covid-19

El caso de Abrantes es un ejemplo de lo cerca que está el sistema de desbordarse en la prevención del covid-19. La falta de médicos deja desatendido uno de los lugares más expuestos a los efectos del coronavirus. Por un lado, es un barrio humilde con altas tasas de hacinamiento, con familias numerosas viviendo en pisos de 50 m2 sin posibilidad de aislamiento. A esto se suma que es un barrio muy envejecido. Fue levantado entre los años 50 y 60 del siglo pasado y sus moradores alcanzan hoy edades muy avanzadas. Muchos residen solos en sus viviendas y necesitan atención médica. En los últimos años, Abrantes ha recibido un aluvión de población que ha disparado el censo hasta los 30.857 habitantes.

Ante esta foto, las tasas de contagio en Carabanchel no invitan al optimismo. El distrito cuenta actualmente con 806 casos de covid-19 por cada 100.000 habitantes, cuatro veces la media española. En los últimos 14 días se han confirmado 2.040 casos, según datos de la Comunidad de Madrid.

Un instante de la protesta de este jueves por la falta de médicos en Abrantes. (Cedida)
Un instante de la protesta de este jueves por la falta de médicos en Abrantes. (Cedida)

Colapso de citas

"La gente está muy nerviosa porque necesita un médico y no le atienden. Y la atención telefónica no soluciona nada porque es casi imposible que te cojan el teléfono. Das los datos, pasan 40 minutos y la máquina te cuelga. Y por la aplicación móvil, pongas el día que pongas, tu médico de cabecera no está disponible. Es muy desesperante", afirma Juan Carlos Hernández, miembro de la asociación de vecinos de la Colonia Diego Velázquez. "Hay más consultorios con problemas, sobre todo en el sur de Madrid, justo donde hay más tasa de contagios de covid-19. Aluche, Usera, Carabanchel, Villaverde, Latina… pero nosotros nos llevamos la palma. Convocaremos concentraciones cada jueves hasta que nos devuelvan un servicio médico digno".

"Nunca he visto algo igual", se sorprende Salvador Peiró, un referente en medicina preventiva y salud pública y director del área de Investigación en Servicios de Salud de la Fundación para la Investigación Sanitaria y Biomédica (Fisabio) de la Comunidad Valenciana. "A veces, en los pueblos, un consultorio se queda sin médico y lo cubre el médico del pueblo de al lado, pero dejar a 30.000 personas sin médico es muy excepcional. Un médico de familia atiende entre 1.400 y 1.600 tarjetas sanitarias, el sistema sanitario no puede dejarlas desatendidas ante unas vacaciones o una baja. Generar esta sensación de desamparo en la población no es tolerable".

Una enfermera atiende a un paciente frente al centro de salud de Abrantes. (D.B.)
Una enfermera atiende a un paciente frente al centro de salud de Abrantes. (D.B.)

Un caso puntual

La consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid asegura que Abrantes "es un caso puntual en el que se han juntado vacaciones, bajas y permisos del personal médico", y afirma que hay otros 400 centros de salud en la comunidad que funcionan normalmente. "Estamos trabajando para reubicar médicos a ese centro, y quien lo necesite puede acudir al centro de salud de Carabanchel Alto y será atendido, además de disponer de la atención telefónica", indica la consejería.

Según su criterio, la falta de médicos en el barrio es algo menos grave, ya que se está primando la consulta no presencial "para reducir al máximo los riesgos de contagio de covid-19". Para ello "se ha puesto en marcha mediante cita previa la consulta telefónica con el médico de familia, pediatra y enfermera".

La Comunidad de Madrid afirma que ha contratado a más de 700 profesionales para los centros de salud desde principios del verano

La consejería de Salud adelanta a este periódico que está ultimando un "plan integral de atención primaria", que se hará público próximamente, para resolver cuestiones como las dificultades para obtener una cita telefónica con el médico de familia y la falta de personal sanitario en los centros de salud. Sin embargo, subraya que "reforzó a principios del verano el personal de atención primaria con la contratación de más de 700 profesionales de todas las categorías para los centros de salud". Personal destinado, principalmente, a seguir todo el procedimiento en los casos positivos y contactos estrechos de covid-19.

Una enfermera recorre el pasillo de acceso al centro de salud de Abrantes. (D.B.)
Una enfermera recorre el pasillo de acceso al centro de salud de Abrantes. (D.B.)

Los profesionales sanitarios no comparten la visión de la consejería y aseguran que disponen de menos personal que antes del verano. "Ya antes del covid-19 veníamos con déficits muy importantes de personal. Estábamos muy saturados debido a la falta de inversión. Si mañana llegan tres médicos a Abrantes, la situación no se habrá resuelto. Seguiremos sin poder atender a la población con problemas crónicos, a los ancianos inmovilizados en sus casas, a los que hay que ir a curar, a los enfermos terminales", subraya un sanitario de ese centro de salud. "Me preocupa mucho cómo hemos desatendido a nuestra población más vulnerable desde la irrupción del covid-19. En marzo y abril podíamos entender que todos los recursos se destinaran a la lucha contra el covid-19, pero ahora deberíamos disponer de recursos suficientes para otras atenciones y no se ha hecho nada".

"La atención primaria es la principal barrera contra la pandemia", apunta Peiró. "Un rastreo es urgente, no lo puedes dejar para la semana que viene. Y eso requiere recursos. Todo el personal se deja la piel, trabaja tan duro como puede, pero están tan saturados, tan cargados de burocracia, que padecen mucha presión y se viven situaciones muy tensas. Por delante nos vienen unos meses muy complicados".

Cartel de protesta en la movilización vecinal del jueves en Abrantes. (Cedida)
Cartel de protesta en la movilización vecinal del jueves en Abrantes. (Cedida)

Huelga el 28 de septiembre

El sindicato mayoritario entre el colectivo médico de Madrid, AMYTS, ha convocado una huelga "indefinida y completa" de todo el personal de atención primaria desde el próximo 28 de septiembre como protesta por las condiciones en las que trabajan estos profesionales.

Falta por ver si más sindicatos y entidades se adscriben a la huelga, pero la chispa está prendida justo en el momento más delicado. "La huelga, de momento, es una convocatoria unilateral de un sindicato. Pero la situación es crítica y es probable que todos los sanitarios secunden movilizaciones de protesta, porque el estado de frustración y desbordamiento profesional es muy alto", afirma Cristina de la Cámara, miembro del consejo de salud de Carabanchel.

"La atención primaria es la que trabaja masivamente con la población y la que puede hacer la detección precoz de los casos de covid-19", continúa De la Cámara. "Van ya seis meses y ha habido tiempo suficiente para planificar los recursos necesarios para reforzar los centros de salud. Muchos profesionales han caído enfermos durante la pandemia por su exposición y falta de protección, algunos incluso han muerto, y muchos han sufrido graves problemas personales y familiares. No podemos continuar así".

Madrid

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