Jordi Cuixart, el independentista 'duro' al que financia el Gobierno 'opresor'
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Jordi Cuixart, el independentista 'duro' al que financia el Gobierno 'opresor'

Mientras estaba en la cárcel procesado por sedición, la empresa del presidente de Òmnium Cultural recibió 600.000 euros anuales del Ejecutivo central

placeholder Foto: Jordi Cuixart. (EFE)
Jordi Cuixart. (EFE)

El Gobierno, mediante el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), financió a la empresa Aranow Packaging Machinery, propiedad de Jordi Cuixart, presidente de Òmnium Cultural. Durante los últimos ejercicios, el centro público aportó anualmente 586.852 euros para inversión en investigación y desarrollo de la compañía del activista independentista. El gasto de la firma en I+D+i en 2019, no obstante, fue de 288.902 euros "con el objeto de innovar y mejorar la cartera de productos existentes y futuros que ofrecerá al mercado” (en 2018, había sido de 207.958). A falta de conocer las ayudas que pudo recibir en 2020, y coincidiendo con el periodo en el que el líder soberanista estuvo en la cárcel, el Ejecutivo ha abonado a la compañía casi 1,2 millones.

El activista, que este viernes reunió en Elna (Francia) a la flor y nata del secesionismo con motivo del 60 aniversario de Òmnium Cultural, es uno de los empresarios beneficiados por el Gobierno central en materia de ayudas económicas. El acto contó con una nutrida representación independentista: asistieron, entre otros, Pere Aragonès y Laura Borràs, presidentes de la Generalitat y del Parlament, respectivamente. De hecho, la segunda tendría que haber asistido al acto de clausura de la Semana Universitaria, pero tanto ella como la vicepresidenta, Alba Vergès, hasta hace poco consejera de Salud, dejaron colgados a los estudiantes para cruzar al país vecino. Por parte de la Generalitat también acudió el vicepresidente, Jordi Puigneró. Hasta allí se desplazó además el fugado Carles Puigdemont, junto a sus compañeros de 'exilio', Toni Comín, Lluís Puig y Clara Ponsatí.

placeholder El presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart. (EFE)
El presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart. (EFE)

JxCAT envió una nutrida representación encabezada por los indultados Jordi Sánchez (secretario general del partido), Josep Rull y Joaquim Forn. Pero también se hicieron ver el líder 'juntero' en el Parlament, Albert Batet, y los diputados Elsa Artadi, Josep Rius, Francesc Dalmases, Glòria Freixa y Cristina Casol. De ERC, por su parte, fueron Oriol Junqueras, presidente del partido; Meritxell Serret, portavoz adjunta en el Parlament; Oriol Lladó, vicesecretario general de Comunicación y Estrategia; y los diputados Jenn Díaz y Rubén Wagensberg. Y la CUP asistió con una representación de su plana mayor: los diputados Albert Botran, Dolors Sabater, Carles Riera, Eulàlia Reguant y Montserrat Vinyes, así como la fugada en Suiza Anna Gabriel.

Quintuplicó afiliados

El artífice de la inusual cumbre fue Cuixart, el empresario activista al que no le hace falta tener un partido político porque, como señala una fuente independentista a El Confidencial, "teniendo a Òmnium Cultural, los tiene a todos a sus pies". No es de ocho apellidos catalanes, porque su madre es murciana y se crio en un ambiente castellanohablante, pero eso no impidió que desde joven tomase la senda soberanista. En 1996 ingresó en la asociación que ahora preside, donde antes fue tesorero y número dos. Sustituyó en el cargo a un efímero Quim Torra, que había sido puesto al frente de la institución porque su antecesora, Muriel Casals, se presentaba en las listas de Junts pel Sí y debía abandonar su cargo.

Cuixart se dedicó en cuerpo y alma a Òmnium desde diciembre del 2015. Y no lo debió de hacer mal, ya que durante su presidencia la organización quintuplicó los afiliados. Pasó de casi 40.000 socios a los más de 185.000 que tiene en la actualidad (y casi 15.000 voluntarios). El potencial de movilización que supone esa base es estratosférico, de tal modo que su responsable se ha convertido en el referente más duro que tiene el unilateralismo y el independentismo radical en estos momentos.

Foto: El presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès (d); el presidente de JxCAT, Carles Puigdemont (i); el líder de ERC, Oriol Junqueras (d), y Jordi Cuixart (c). (EFE)

Su carácter quedó de manifiesto en el discurso que pronunció el día que salió de la cárcel indultado. Tomaron la palabra todos los presos, pero Cuixart fue el protagonista de la fiesta de celebración, el maestro de ceremonias: "Hoy no es un día de renuncia, sino un día en que catalanes y catalanas nos reafirmamos para no dejar a nadie atrás. La represión no nos ha vencido y no nos vencerá (…) Si hoy los presos y las presas políticas están fuera es porque el Estado no nos ha podido aguantar más días dentro de la prisión. Nos lo querían hacer perder todo y lo único que nos han hecho perder es el miedo (…) No callaremos nunca y seguiremos adelante. Hace cuatro años, entré en prisión como presidente de Òmnium y mi único objetivo, cuando lo hice, era salir como presidente de Òmnium Cultural, entre otras cosas porque nunca el Estado español decidirá quién es el presidente de Òmnium Cultural".

Con anterioridad, fue Cuixart quien popularizó la contundente consigna "lo volveremos a hacer". Con ella, se convirtió en el más radical de los presos condenados por el 1-O, jaleado desde las redes sociales por la impresionante maquinaria propagandística de Òmnium y, en menor medida de otros actores soberanistas, como la ANC y otras plataformas radicales. En cierta manera, fue él quien arrastró a sus compañeros de condena hacia posicionamientos maximalistas y ultraindependentistas.

Los negocios, viento en popa

En el ámbito de los negocios, la progresión fue similar: Aranow Packaging alcanzó en 2019, el último ejercicio del que existen registros contables, unas ventas de 7.037.903 euros. Ello representa un 16,18% más que el año anterior. En cuestión de beneficios, los números fueron aún mejores: pasó de 60.302 euros en 2018 a 281.023 en 2019, lo que representa un aumento del 466%. Estas cifras adquieren especial relevancia si se tiene en cuenta que en 2016 la empresa registró unas pérdidas de 116.477 euros. A finales del 2019, Aranow Packaging tenía en efectivo 715.000 euros en sus cuentas corrientes.

Así pues, mientras en el plano personal Cuixart las pasaba canutas, en los negocios las cosas no podían irle mejor. El presidente de Òmnium Cultural fue encarcelado el 15 de octubre de 2017 junto al presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sànchez y, posteriormente, condenado por sedición a 9 años de cárcel, por haber sitiado una comitiva judicial durante una noche en la sede de la Vicepresidencia de la Generalitat. Hace un mes, fue indultado por el Gobierno de Pedro Sánchez.

placeholder Jordi Sànchez, secretario general de Junts. (EFE)
Jordi Sànchez, secretario general de Junts. (EFE)

Pero lo verdaderamente sorprendente es que el independentista más duro de entre los duros reciba cientos de miles de euros anuales en ayudas para sus negocios, provenientes precisamente del Estado al que denuncia en foros internacionales como "antidemocrático" y "autoritario". La situación es inusual: mientras con una mano alimenta las conciencias soberanistas con discursos incendiarios contra España, con la otra recoge el dinero que generosamente le da la administración.

Cuixart no es un empresario típico. Ni es un independentista típico. Pero es el más extremo. Sus posicionamientos maximalistas se complementan a veces con un discurso de 'luchas compartidas', que visto desde un ángulo neutro no deja margen para el diálogo: partidario de unirse a cualquier batalla que suponga un desgaste para el Gobierno. Por eso precisamente aprovechó el acto de Elna este viernes para juntar a todas las familias 'indepes'. El objetivo: "vencer al Estado".

Foto: El presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès (d); el presidente de JxCAT, Carles Puigdemont (i); el líder de ERC, Oriol Junqueras (d), y Jordi Cuixart (c). (EFE)

Socio de Eliseu Climent

Cuixart no tiene estudios superiores, ni falta que le hicieron. Estudió Formación Profesional en la rama de mecánica (en el Institut Escola Industrial de Sabadell) y fundó Aranow Packaging Manichery a los 28 años. Es miembro del Centro Metalúrgico de Cataluña y fue uno de los fundadores de Femcat, la primera gran patronal independentista que intentó crear el soberanismo. Es, además, socio del casal independentista Can Capablanca de Sabadell y de la cooperativa de servicios financieros Coop57, un referente en el universo 'indepe'. En Femcat figura como miembro del comité promotor en 2004, junto a destacados pujolistas (ahí estaba la 'crême de la crême' del empresariado de Convergència: los Miarnau (Comsa), los Sumarroca (Emte), los Pujol (Ficosa), los Esteve (Laboratorios Esteve), los Roca (Ros Roca), los Massot (Vertix), los Sanahuja (Sacresa), los Boixareu (Irestal), o el mismísimo Andreu Mas-Colell, que años más tarde sería consejero de Economía con Artur Mas.

Aranow Packaging Machinery se dedica a la fabricación de maquinaria para el embalaje flexible. Con un capital social de 127.488 euros, la empresa fue creada en 2003 y emplea a 41 trabajadores. En febrero del año pasado, mientras estaba encarcelado, creó otra empresa con el mismo domicilio, llamada Aranow Machinery Group, con el objetivo de "diversificar los negocios de la compañía". Su administrador es Jan Molina, uno de los hombres de confianza de Cuixart. El grupo tiene alquiladas cuatro naves en un polígono de la localidad de Sentmenat. Los alquileres de dos de los espacios finalizan los próximos meses de septiembre y octubre y se habrán de renovar por otros 10 años, mientras que una tercera tiene todavía un contrato de arrendamiento en vigor hasta junio de 2022. El alquiler de esas naves le cuesta cada año casi 54.000 euros. A través de su principal compañía, Cuixart mantiene una participación minoritaria (10.000 euros) en la empresa Edicions del País Valencià, editora de la revista 'El Temps', una de las compañías más mimadas por la Generalitat, y cuyo socio principal es Eliseu Climent, un empresario con ayudas millonarias del Govern. Aranow también mantiene una participación testimonial en Infovalència Televisió.

Foto: El presidente de Òmnium Cultural Jordi Cuixart. (EFE)

En el informe de gestión de Aranow Packaging relativo al año 2019 se destaca que "la fuerte presencia internacional de la compañía posibilita la independencia del mercado nacional, siendo la vía de crecimiento para los próximos años. El mantenimiento del esfuerzo inversor, siempre presente en toda la vida de la sociedad, se mantendrá durante los ejercicios posteriores con el objetivo de mejorar instalaciones y procesos productivos, así como incrementar nuestro nivel tecnológico". Nada extraño, ya que el 95,1% de la producción de Aranow se destina a la exportación.

Existe todavía otra empresa, denominada Aranow Altero Recycling Machinery, cuyo domicilio social está en un polígono cercano, también de Sentmenat, en la que Molina es secretario (fue consejero hasta el año pasado). Esta sociedad tiene un socio único que es otra empresa: Altero Recycling Solutions.

El Gobierno, mediante el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), financió a la empresa Aranow Packaging Machinery, propiedad de Jordi Cuixart, presidente de Òmnium Cultural. Durante los últimos ejercicios, el centro público aportó anualmente 586.852 euros para inversión en investigación y desarrollo de la compañía del activista independentista. El gasto de la firma en I+D+i en 2019, no obstante, fue de 288.902 euros "con el objeto de innovar y mejorar la cartera de productos existentes y futuros que ofrecerá al mercado” (en 2018, había sido de 207.958). A falta de conocer las ayudas que pudo recibir en 2020, y coincidiendo con el periodo en el que el líder soberanista estuvo en la cárcel, el Ejecutivo ha abonado a la compañía casi 1,2 millones.

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