David Madí, de asesor de Artur Mas a Rasputín del independentismo
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carrera empresarial marcada por la política

David Madí, de asesor de Artur Mas a Rasputín del independentismo

Cuesta entender la política catalana reciente sin David Madí. Muchos dicen que Mas se volvió independentista por su influencia. También que articulo la idea del "derecho a decidir"

Foto: David Madí, en una imagen de 2010, cuando era director de campaña de Mas. (EFE)
David Madí, en una imagen de 2010, cuando era director de campaña de Mas. (EFE)

David Madí, millonario, empresario de éxito. El sector privado le ha dado su fortuna pero su amor verdadero nunca fue el dinero, tal vez por venir de familia acomodada, sino la política, a la que ha dedicado muchísimo tiempo en su vida. Empezó en la organización universitaria Federació Nacional d’Estudiants de Catalunya (FNEC), siguió como asesor de Artur Mas —tanto desde la Generalitat como desde fuera de ella— y acabó como 'rasputín' del proceso independentista de octubre de 2017, formando parte del denominado 'sanedrín', el grupo de independientes de la sociedad civil que se integró en lo que se llamaba el Estado Mayor y que dirigió tanto la consulta del 1-O como los acontecimientos que acabaron desembocando en la declaración unilateral de independencia de Carles Puigdemont en el Parlament.

Nació en 1971. Su padre era el empresario de perfumería Joan Baptista Cendrós. Su tío, Carles Colomer, presidente del gigante de productos de peluquería The Colomer Group, que vendió la empresa por 490 millones en 2013. Pero Madí hizo su propia carrera empresarial: presidente del consejo asesor de Endesa en Cataluña; miembro del órgano equivalente en Telefónica; vicepresidente de Applus+ y uno de los artífices de su salida a bolsa. Fundador de la consultora Nubul Consulting, tras la debacle del 'procés' en 2017 se refugió en Aigües de Catalunya, una filial de Aguas de Valencia que quiere crecer en las concesiones de ayuntamientos catalanes. Aseguró entonces a propios y extraños que se había hartado de la política y que, ahora sí, se iba a dedicar a hacer dinero. Como si no lo hubiera hecho ya antes. Nadie le creyó. Igual que el misterioso Danny Boy de la canción irlandesa, en Cataluña todo el mundo está esperando siempre que vuelva mientras suenan las gaitas. Y Madí nunca decepciona.

Foto: De izquierda a derecha, Xavier Vendrell, David Madí y Oriol Soler.

Si triunfar en los negocios fue su trabajo, la política se reveló como su verdadera pasión. Empezó muy joven en CDC y a partir de aquí su vínculo y amistad con Artur Mas resultó clave. Primero le acompañó en el partido. Luego en el Govern cuando fue la sombra de Mas, primero como directo de la Oficina del Portavoz. Más tarde como secretario de Comunicación. En el Govern articuló el núcleo de confianza de Artur Mas, que la prensa de entonces denominó "el pinyol" y del que formaban parte Francesc Homs, Oriol Pujol y Germà Gordó. Vista las trayectorias posteriores de sus integrantes, algún día se podrá hablar algún día de la “maldición del pinyol”. Un período entre 1999 y 2003 que acabó cuando el diario El País descubrió una alteración en las encuestas oficiales de la Generalitat. Habían sido sólo unas décimas en las proyecciones de resultados de los votos, pero fue suficiente para forzar su dimisión.

El 'sanedrín' de Puigdemont, reunido en el hotel Colón cuando se cocinó la crisis de Gobierno: Xavier Vendrell (ERC), Jordi Turull (PDeCAT) y David Madí ('masista').
El 'sanedrín' de Puigdemont, reunido en el hotel Colón cuando se cocinó la crisis de Gobierno: Xavier Vendrell (ERC), Jordi Turull (PDeCAT) y David Madí ('masista').

Sin embargo, desde que salió del Govern la actividad política de Madí se desata. Y más con la frustración que le crea el tripartito, sobre la que incluso escribió un libro: 'Democràcia a sang freda: les interioritats de la política catalana'.

A pesar de discrepar en muchos cosas con él, David Madí ha seguido teniendo contacto fluido con Puigdemont y su entorno de Bruselas

A partir de ahí, cuesta entender la política catalana sin David Madí. Muchos dicen que Artur Mas se volvió independentista por su influencia. También que articulo la idea del “derecho a decidir”, para que Artur Mas y CDC pudieran transitar del catalanismo al independentismo sin mayores problemas internos. El derecho a decidir sirvió para levantar otra de las ficciones de la Cataluña reciente: que había un 80% de los catalanes partidarios de celebrar un referéndum de autodeterminación, al margen de cuál fuese el resultado final.

JxSí y el avance electoral

En 2015, Artur Mas presidía la Generalitat y gestionaba los recortes públicos a causa de la crisis. Impresionado por la fuerza de las manifestaciones independentistas de la Diada decidió adelantar las elecciones y presentarse bajo la marca electoral de JxSÍ, una coalición con ERC en la que Mas se situó de número cuatro pese a que iba a presidir la Generalitat. Mas perdió un montón de escaños y acabó defenestrado por la CUP. Fuentes de CDC de la época aseguran que tanto el avance electoral como la creación de JxSí fueron obra del incansable laboratorio de ideas de Madí.

David Madí (i) en 2010, cuando era director de campaña de Mas. (EFE)
David Madí (i) en 2010, cuando era director de campaña de Mas. (EFE)

Y es que Madí lleva años actuando como un 'think tank' unipersonal a favor de la plena soberanía catalana. En el 'procés' articuló la idea del 'sanedrín', para liberar a Puigdemont y su gobierno de buena parte de la responsabilidad, tanto de organizar la consulta del 1-O como de la declaración de independencia. La referencia a la Biblia no es inocente. Madí siempre ha sido proisraelí, preside la información Casa Cresques, para potenciar la cooperación de Cataluña con Israel. Y una de sus frustraciones ha sido que no pudo llegar a ser cónsul de Israel en Barcelona, cargo que estuvo trabajándose durante años.

Fuentes de CDC de la época aseguran que tanto el avance electoral como la creación de JxSí fueron obra del incansable laboratorio de ideas de Madí

La existencia del 'sanedrín' fue recogida pro diversas informaciones periodísticas y detallada en diversos libros sobre el 'procés' –'El Naufragio', de Lola García; 'Los entresijos del procés', de Oriol March; o 'Toda la verdad', de diversos autores–. Junto a Madí, estaba Artur Mas, pero también el editor Oriol Solé; el antiguo colega de Madí en el Govern, Francesc Homs; y los republicanos Xavier Vendrell y Joan Puigcercós, entre otros.

Del sanedrín al desencanto

En la fase inicial de este grupo, Madí insistió en que la CUP nunca formase parte del 'Estado mayor', que los anticapitalistas quedasen fuera del ámbito de decisión. Para David Madí la CUP solo podía ser carne de cañón, el papel que hicieron más adelante, cuando lideraron la toma del aeropuerto para Tsunami Democràtic. En la fase final, acabó descolgándose y solo asistió para apagar grandes incendios, según apuntan personas muy cercanas.

A medida que la estrella de Artur Mas decaía, su papel fue también a menos. Pero a pesar de discrepar en muchos cosas con él, David Madí ha seguido teniendo contacto fluido con Puigdemont y su entorno de Bruselas.

Foto: El 'exconseller' de Justicia, Germà Gordó. (EFE)

Gran parte del desencanto que mostraba hacia la política tenía que ver con la influencia que la CUP ha ejercido en los últimos años, los de Puigdemont al frente. El ver como la Generalitat ha ido cediendo al aceptar muchos de los planteamientos ideológicos de los anticapitalistas, un proceso que ha resultado paralelo a como se dependía de ellos para obtener mayorías absolutas en el Parlament, le ha producido un profundo malestar, según reconoce él mismo. Madí, además de nacionalista, ha sido siempre uno de los pocos liberales de verdad que hay en Cataluña.

Dos frustraciones pesan sobre el David Madí de los últimos años: haber fracasado en que le nombrasen cónsul de Israel y la creciente influencia de la CUP

Durante su trayectoria, Madí ha estado en todas partes: en la primera Crida –la de Àngel Colom–, en la segunda, la de Jordi Sànchez; en el impulso de la ANC… Cuando alguien duda en cualquier trinchera del soberanismo siempre hay alguien que susurra su nombre para justificar el último giro inesperado de los acontecimientos. David Madí ha sido el Keyser Söze del universo independentista, y como el personaje de la película, estuvo a punto de hacer creer a la Justicia que en realidad no existía.

Trabajador infatigable, con una voluntad de hierro que le ha hecho desplegar toda esta actividad sufriendo la enfermedad de Crohn y una autoestima a prueba de balas, David Madí ha sido el gaviero que todos estos años se aseguró de que no embarrancase uno de los cambios sociales más importantes y sorprendentes de Europa en los últimos años: que millón y medio de catalanes pasasen del catalanismo tranquilo de Vichy Catalán al independentismo unilateral de la ratafía.

David Madí, millonario, empresario de éxito. El sector privado le ha dado su fortuna pero su amor verdadero nunca fue el dinero, tal vez por venir de familia acomodada, sino la política, a la que ha dedicado muchísimo tiempo en su vida. Empezó en la organización universitaria Federació Nacional d’Estudiants de Catalunya (FNEC), siguió como asesor de Artur Mas —tanto desde la Generalitat como desde fuera de ella— y acabó como 'rasputín' del proceso independentista de octubre de 2017, formando parte del denominado 'sanedrín', el grupo de independientes de la sociedad civil que se integró en lo que se llamaba el Estado Mayor y que dirigió tanto la consulta del 1-O como los acontecimientos que acabaron desembocando en la declaración unilateral de independencia de Carles Puigdemont en el Parlament.

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