ALGUNOS COLEGIOS YA ESTÁN CON EL ESCRUTINIO

"El Govern nos acaba de decir que la votación no sirve"

La intervención coordinada de Policía Nacional y Guardia Civil ha hecho claudicar al Govern y admitir que ya no hay ninguna garantía a falta de cuatro horas para el final de la jornada

Foto: Los responsables del colegio electoral de Castellbell (Bages) deciden abrir las urnas. (D.B.)
Los responsables del colegio electoral de Castellbell (Bages) deciden abrir las urnas. (D.B.)

Pasaban las 15.30 horas cuando en el patio del CEIP Jaume Balmes de Castellbell i Vilar, un pueblo a las faldas de la sierra de Montserrat, se convocó una asamblea. Los cien vecinos que allí se encontraban formaron un corro. "Atención. Nos informan de la Delegación del Govern que este referéndum se ha quedado sin las garantías necesarias. Nos piden que no tomemos riesgos si viene la Policía porque la votación está perdida", explica Albert Mulero, máximo responsable de este colegio electoral. Las palabras retumban como un auténtico mazazo. El referéndum está "perdido" y no son aún las 4 de la tarde. Con el paso de los minutos, la confesión del Govern llega a más colegios de la zona, incluso a Sabadell. La jornada queda aparentemente suspendida.

"Hemos pensado tres opciones", clama Mulero a la multitud. "Podemos entregar las urnas a la Guardia Civil si aparece”, y en este punto la gente irrumpe en abucheos. “Esperad. Dejadle hablar”, dice uno. “Podemos esconder tres urnas y dejar una para que requisen solo esa, aunque con esto perderíamos mucha credibilidad. Y la tercera es encerrarnos aquí si aparecen los antidisturbios".

"El Govern nos acaba de decir que la votación no sirve"

Rumor en la multitud, ideas encontradas. Nadie quiere entregar las urnas ni aceptar que el referéndum está perdido. Quieren luchar aunque solo sea por la causa, el ‘derecho a decidir’, pero jugarse un porrazo para nada, por un referéndum oficiosamente invalidado, es pedir demasiado. Surgen más soluciones entre los vecinos. Alguno propone cerrar el colegio ya mismo, escrutar y marcharse a casa. Esa idea no gusta a nadie excepto a un trabajador de la escuela. "No quiero que nos destrocen las aulas, tenemos que pensar en los niños. En Castellgalí les han reventado la escuela y yo no quiero eso", suplica. Más meditación, más rumores. La solución mayoritaria toma forma y se consolida en un par de minutos. Romperán los precintos de tres urnas, realizarán el escrutinio y dejarán la cuarta urna en su mesa por si alguien se quiere acercar a votar hasta las 8 de la tarde. Hasta entonces, seguirán custodiando el colegio electoral.

Ante los suspiros y los rostros de decepción, un asistente levanta el espíritu colectivo. "No podemos decaer. Tenemos que quedarnos aquí hasta el final, se lo debemos a toda aquella gente que ha recibido palos. Porque hoy no veníamos a votar 'sí' o 'no', sino a decir que queremos democracia y derechos humanos. Esa es nuestra reivindicación", se arranca el hombre. Y todo el mundo le apoya. "Si quieren, que se lleven una urna, pero sabed que hoy es un día histórico y el hecho de votar es simbólico", clama Núria Martorell, concejala de ERC y responsable de la gestión del censo telemático en el colegio. Una ovación cerrada resuena en mitad del patio.

El colegio de Castellbell ha decidido dejar solo esta urna por si alguien aún acude a votar. (D.B.)
El colegio de Castellbell ha decidido dejar solo esta urna por si alguien aún acude a votar. (D.B.)

"¿Dónde están los apoderados de los partidos? Vamos a abrir ya las urnas", urge un interventor. En un momento, las tres urnas seleccionadas y la comitiva electoral se esconde en secreto en un aula para romper los precintos y empezar a contar votos. Son las 4 de la tarde.

Mulero enciende un cigarrillo en la entrada de la escuela. Está solo y tiene la mirada perdida. "Es una decepción, claro que lo es. Pero el referéndum se ha quedado sin garantías. Así nos lo han dicho desde el Govern: 'Intentad que nadie salga herido porque ya no tenemos garantías'. La Policía ha entrado en muchísimos colegios, está claro que esta votación ya no puede ser válida", reflexiona el coordinador del único colegio electoral de Castellbell i Vilar.

Alguien proclama voz en grito que el Instituto Bages de Manresa, la capital comarcal, también ha acordado romper los precintos de todas sus urnas, hacer el escrutinio y dejar una única urna sobre la mesa como símbolo de resistencia. Eran las 4 de la tarde y el referéndum estaba perdido.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
60 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios