ESTE SÁBADO, LA CENA DE GALA DEL DÍA DE LAS ESCUADRAS

El comisario más duro de los Mossos obliga a sus subordinados a ir a los actos oficiales

No hay lugar en los Mossos d’Esquadra para el escaqueo. El cuerpo en pleno celebra hoy sábado la cena de gala del Día de las Escuadras, el día de la Policía Autonómica Catalana

Foto: Mossos d'Esquadra en un acto de graduación. (Efe)
Mossos d'Esquadra en un acto de graduación. (Efe)

No hay lugar en los Mossos d’Esquadra para el escaqueo. El cuerpo en pleno celebra este sábado la cena de gala del Día de las Escuadras, el día de la Policía Autonómica Catalana. El lunes, el presidente catalán, Artur Mas, presidirá el acto central de las celebraciones que, por otro lado, se llevan convocando en las distintas regiones policiales catalanas durante todo el mes de abril.

Este año, sin embargo, hubo polémica con una sorprendente circular interna firmada por el comisario Sergi Pla, jefe de la Región Policial Central. Pla, ante la posibilidad de que casi todos los agentes del Cuerpo decidieran no presentarse a los actos oficiales del Día de las Escuadras el pasado 3 de abril, emitió una orden obligando a los mossos a asistir.

Pla es un policía duro, proveniente del Cuerpo Nacional de Policía. Defensor a ultranza de las cargas en las manifestaciones y del uso de la fuerza, alcanzó una cierta notoriedad cuando en el programa Salvados, contestaba a una pregunta de Jordi Évole defendiendo el uso de la fuerza para disolver manifestaciones y diciendo que si Mahatma Ghandi hubiese estado en la plaza de Cataluña de Barcelona el 27 de mayo del 2012 (cuando se produjo el desalojo del 15M con un uso inusitado de la fuerza) hubiese recibido también porrazos por parte de la Policía. Y es que desde 2009 hasta diciembre de 2012 fue el comisario jefe de la temida Brigada Móvil, la que engloba a los antidisturbios.

Sergi Pla en el programa 'Salvados'. (Youtube)
Sergi Pla en el programa 'Salvados'. (Youtube)
Una frase resume su filosofía: “La Policía ejerce la violencia legal. Y esto es así. Porque si lo que hacemos es acercarnos y darles una flor [a los manifestantes], pues no se irán. Y el objetivo, en ese momento, es sacarlos de allí, aunque estén pacíficamente sentados. En el momento en que nosotros les decimos que tienen que abandonar el lugar, ya no están pacíficamente sentados. Están haciendo resistencia a la Policía. Resistirse no es pacífico. Lo pacífico es que te levantes y te vayas cuando te lo dicen”.

“Una felicitación pública es un reconocimiento que la organización policial otorga a determinados funcionarios por actos extraordinarios ejecutados en el desarrollo de su función”, dice la circular. Y añade que “la asistencia al acto de los funcionarios felicitados no es discrecional, sino obligatoria. Y es preferente a cualquier otro servicio policial. Por ello, es intrascendente que los convocados hayan o no confirmado su asistencia”.

A los convocados que no tuvieran servicio ese día, además, se les cambiaría la planificación de la jornada de festivo a laboral “con las compensaciones pertinentes que establece la normativa vigente”.

“Es una orden directa”

La orden afectaba también a “todos los jefes y subjefes de área y jefes de unidades de todas las áreas de la Región a la asistencia a los actos de las Escuadras”. La circular sentó a cuerno quemado en la institución policial. Algunos agentes que la habían recibido ni pensaban asistir a la fiesta ni habían sido condecorados, por lo que se dirigieron a sus superiores para avisarles de ese “pequeño detalle”. Pero una orden es una orden, por lo que éstos se desentendieron del asunto.

Miembros antidisturbios de los Mossos d'Esquadra. (Efe)
Miembros antidisturbios de los Mossos d'Esquadra. (Efe)
Los sindicatos policiales también recibieron multitud de consultas sobre el particular. “Eso es una orden directa del comisario. Y, como orden directa, cualquier agente está dispuesto a cumplirla. Una orden directa no se desobedece. Por tanto, es mejor hacerle caso, sin perjuicio de que luego se judicialice el tema”, fue la respuesta que recibieron todos los que se interesaron por el asunto.

Fuentes sindicales indicaron a El Confidencial que “lo que se pretendía con esa orden era no deslucir el Día de las Escuadras en esa región policial. En otras palabras, que todos los que tenían algún reconocimiento o cualquier responsabilidad, incluso de unidad, fuesen a ejercer de figurantes en un acto para lucimiento de los mandos. Es inaudito y la primera vez que ocurre”. Y en algunos círculos policiales suenan tambores de guerra interna y se comienza a oír hablar de cese.

Ocultó informes

Porque no es la primera polémica que protagoniza Pla. Fue él quien informó al entonces consejero de Interior, Felip Puig, de que en la huelga general del 14 de noviembre del 2012, en la que perdió un ojo Esther Quintana, no había habido disparos de pelotas de goma. Tanto testigos como grabaciones posteriores demostraron que era falsa la información que había dado el comisario jefe, que también había ocultado un informe sobre los hechos. Lo malo es que esa información fue trasladada al conseller, que la plasmó tal cual en el Parlamento durante sus comparecencias y en las múltiples ruedas de prensa.

Felip Puig. (Efe)
Felip Puig. (Efe)
Tras aclararse todas las cuestiones, la figura de Sergi Pla quedó en entredicho. Un mes después de los sucesos, se veía obligado a dimitir y poco después, el nuevo conseller, Ramon Espadaler, lo envió lejos de la capital, a las comarcas barcelonesas ya cercanas al Pirineo. Lo que no pudieron hacer los responsables políticos de la consejería fue privarle de su cargo, puesto que tiene nivel de comisario y nadie se lo puede discutir.

El comisario al que nadie conocía

Fuentes internas de los Mossos cuentan multitud de anécdotas de Pla a lo largo de su carrera. Dos de estas fuentes recuerdan, por ejemplo, un incidente ocurrido en la localidad de Badalona, lindante con Barcelona. En una gasolinera, un joven se coló con un ciclomotor, lo que provocó un duro altercado con Sergi Pla, que esperaba en la cola a poner combustible. Entonces, era el intendente jefe de la comisaría badalonesa. Y el altercado fue tan grande que hasta la gasolinera se desplazaron nada menos que siete unidades policiales y se levantó atestado de la trifulca.

En otra ocasión, de visita en un cuartel de la Guardia Civil, dos agentes de los Mossos que habían ido a realizar una gestión al mismo rozaron con el coche patrulla el coche particular de Pla, que acababa de ser ascendido a comisario. Éste se dirigió a las dos agentes y les recriminó a gritos la rascadura en su vehículo. “No se preocupe. Damos parte y el Cuerpo se hará cargo. Ya hablaremos con nuestro jefe”, se excusaron las agentes. “¿Pero saben ustedes quién soy yo? Yo soy vuestro jefe”. “Perdón, comisario, a sus órdenes”… Película de García Berlanga, vaya.

Mientras, el jefe de la Guardia Civil, tal vez inocentemente, azuzó el cabreo. “Hombre, a mí me conoce todo el mundo, pero ya veo que en los Mossos los agentes no conocen a sus superiores…”. Pero ahora sí. Ahora, a Sergi Pla, ya lo conocen. Y mucho.

Cataluña
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios