Sánchez-Camacho intentó convencer a la exnovia de Pujol de que acudiese a la Fiscalía
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SUS CONFIDENCIAS CON LA PRESIDENTA DEL PP CATALÁN (II)

Sánchez-Camacho intentó convencer a la exnovia de Pujol de que acudiese a la Fiscalía

La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, le prometió a María Victoria Álvarez, exnovia de Jordi Pujol Ferrusola, que sería testigo protegido. Lo hizo durante la

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Sánchez-Camacho intentó convencer a la exnovia de Pujol de que acudiese a la Fiscalía

La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, le prometió a María Victoria Álvarez, exnovia de Jordi Pujol Ferrusola, que sería testigo protegido. Lo hizo durante la famosa comida en el restaurante barcelonés La Camarga en septiembre del año 2010, en la que fue grabada con un micrófono oculto. Sánchez-Camacho pactó con su interlocutora mantener en secreto esa reunión y que ésta no acudiría a la Policía. La líder popular le aseguró que el camino correcto era acudir a la Fiscalía para contar su relación con el hijo de Jordi Pujol y explicar los turbios asuntos que su exnovio tenía entre manos. La política le insinuó también que tratase de concertar una reunión privada con el fiscal Anticorrupción para que éste investigase.

Vicky Álvarez le explicó que ya había tanteado esa posibilidad a través de un abogado penalista, al que contó su historia, y que el letrado le contestó que le presentaría al fiscal. Incluso le planteó la posibilidad de acogerse a la condición de testigo protegido, aunque el abogado le advirtió de que, a pesar de todo, la condición de testigo protegido “siempre se sabe”.

Durante la comida, Sánchez-Camacho le insistió un par de veces e incluso se comprometió a buscar un fiscal de confianza para que llevase el asunto. Fuentes populares señalan a El Confidencial que ésta era la vía “más idónea” para abordar el asunto, puesto que los datos proporcionados por Álvarez eran muy generales y carecían de concreción. Dado que obligaban a iniciar una farragosa investigación, lo mejor era judicializar el caso.

“Sé a quién y cuándo” van a detener

Sánchez-Camacho, además, le confesó que tenía “muy buenos” contactos en el Ministerio del Interior (entonces estaba en manos del socialista Alfredo Pérez Rubalcaba) y que conocía de antemano “a quién y cuándo” iban a detener, trasladando inmediatamente esta información al presidente del PP, Mariano Rajoy

En el encuentro, se habló incluso de que la Policía había registrado el domicilio de Jordi Pujol Ferrusola y, aunque le incautaron algunos documentos, finalmente no fue detenido. Esta acción policial, según parece, tuvo lugar en el marco de la llamada Operación Pretoria, en la que fueron detenidos los exdirigentes de Convergència Lluís Prenafeta y Macià Alavedra y el exdiputado socialista Luis García, alias Luigi. Según Álvarez, Pujol Ferrusola y este último eran “íntimos” y hablaban a menudo de “construcciones y concursos”. El último negocio que planeaban era la construcción de un parking en un colegio de monjas. “Es socio con Luigi. Yo flipo que no salga él (en la operación policial, que coordinó el juez Baltasar Garzón)”, admitió.

Tras el estallido del escándalo, en el otoño del año 2009, Jordi Pujol Ferrusola se volvió más cuidadoso con sus comunicaciones telefónicas. Hasta entonces, utilizaba tres teléfonos móviles para manejar sus intereses. Según su exnovia, uno de ellos fue desconectado inmediatamente, mientras que otro dejó de funcionar días antes de la comida entre ambas mujeres. Las detenciones ordenadas por Garzón también encendieron todas las alarmas en Cataluña y el hijo de Jordi Pujol “desapareció” durante un tiempo para “arreglar todo lo de México y Panamá”. Llega incluso a explicar que Santiago F., exsocio de Josep Pujol Ferrusola, le comentó que Jordi no fue implicado en el caso Pretoria porque su padre habló con el entonces ministro Rubalcaba, aunque no aportó ninguna prueba más en este sentido.

En un momento determinado, cuando la dirigente popular ladmitió que ya había oído algo de la relación de Pujol Ferrusola con Pretoria, Álvarez le echó en cara que no hiciera nada, pero Sánchez-Camacho respondió que, sobre ese tema, Rubalcaba lo negaría todo, por lo que sería palabra contra palabra. Mejor era optar por la prudencia.

Los contactos de Jordi Pujol

A lo largo de la conversación hubo varias referencias a la vinculación de Jordi Pujol con los principales implicados en la Operación Pretoria. ”No entiendo cómo ha salido de rositas”, dijo su exnovia. Y narró también su relación con José Mestre, un empresario portuario detenido por narcotráfico: “Tenían temas y hablaban de concursos y cosas de inmobiliarias, sobre todo de viviendas”.

La exnovia pintó a Jordi Pujol Ferrusola como un hombre que “se pierde por el dinero. Es una obsesión lo que tiene por el dinero”. Asimismo, criticó que los Pujol Ferrusola estén censados en Madrid “para no pagar impuestos catalanes, que son más caros”. Álvarez afirmó que el hijo mayor de Jordi Pujol tiene actualmente una empresa con el hijo de Prenafeta, además del hotel El Encanto, en una zona “muy turística” de México, donde se lleva mal con los socios. Especificó en otro momento de la conversación que su socio mexicano es Carlos Riva Palacio, con el que había comprado el hotel y apartamentos en aquel país. Incluso afirmó que Oriol Pujol, el único hijo que siguió los pasos del patriarca en la arena política, tiene “varios edificios” en propiedad en Panamá. 

La falta de concreción de Álvarez se puso también de manifiesto al relatar la operación de compra de la empresa gestora de Puerto Rosales, en Argentina. En realidad, la empresa se llama Puerto Rosario, pero la mujer se equivocó con el nombre. Según la exnovia, Jordi Pujol Ferrusola sacó, ayudado por un “superamigo” de Tarragona, 18 millones de euros de las arcas municipales para invertirlos en esa operación. Sánchez-Camacho le pidió entonces que concretará más, pero recibió una negativa por respuesta. Sin embargo, detalló que la exesposa de Jordi, Mercè Gironés, a la que criticó con dureza, tuvo que desplazarse hasta esa ciudad para firmar.

Fuentes del PP consultadas por este diario insisten en que los datos aportados por Vicky Álvarez son muy imprecisos, ya que se limita a reproducir generalidades que ya circulaban desde hacía tiempo en círculos político-empresariales de Barcelona. “Alicia hizo lo que tenía que hacer: encauzarla para que pudiese poner en conocimiento de las autoridades todo lo que sabía”, subrayan dichas fuentes.

Alicia Sánchez Camacho Jordi Pujol