"NO SE TRATA DE ECHAR MANO DE LA NOSTALGIA"

Así es el nuevo Torremolinos

Este lugar, que en la década de los sesenta y primeros setenta parecía Manhattan, el más moderno de España, ahora vuelve a confiar en su futuro con un gran cambio urbanístico

Foto: Pérgolas en la plaza Costa del Sol de Torremolinos.
Pérgolas en la plaza Costa del Sol de Torremolinos.

Hay destinos maduros que necesitaban un Plan Renove a gritos. Torremolinos era uno de ellos. Un ejemplo: en la plaza Costa del Sol, el tráfico se dejaba notar y aparcaban vehículos. Ahora, el entorno es peatonal. La espectacular y muy fotogénica pérgola (más bien son pérgolas unidas) ha supuesto un cambio radical en el urbanismo de este pueblo/ciudad. Bienvenidos a la nueva imagen de Torremolinos.

Este enclave mediterráneo andaluz, que en la década de los sesenta (con Brigitte Bardot paseando descalza por la calle San Miguel) y primeros setenta parecía Manhattan, el lugar más moderno de España, repleto de extranjeros, ahora vuelve a confiar en su futuro tras unos años anclado en el conservadurismo urbanístico y creyendo que los buenos tiempos se habían esfumado de manera definitiva.

El arquitecto Salvador Moreno Peralta (Premio Nacional de Urbanismo por el PGOU de Málaga de 1985) es el autor del diseño urbanístico del centro, la metáfora del cambio de este municipio malagueño de 67.000 habitantes, limítrofe con Málaga. “No se trata de echar mano de la nostalgia, sino de reivindicar Torremolinos como espíritu de modernidad, lo que siempre ha sido”, recalca a este diario.

La pérgola de Santa & Cole

En esta renovada centralidad del espacio nuclear del enclave turístico surgen tres vectores fundamentales: el principal es la pérgola, diseñada por Moreno Peralta y construida por la empresa catalana Santa & Cole, “una proeza geométrica”, como apunta la matemática María Isabel Tocón, primera teniente de alcalde y concejala de Economía y Urbanismo del Ayuntamiento de Torremolinos.

Estas pérgolas individuales conforman un solo punto de unión. Cada pérgola tiene una curvatura distinta y número. Santa & Cole va a comercializar este tipo de pérgola con el nombre de ‘modelo Torremolinos’. “Aquí, como ha ocurrido en otros sitios, la calle Larios de Málaga sin ir más lejos, ya nadie se acuerda de cuando esta plaza no era peatonal”, relata.

Las dos esculturas de la artista Elena Laverón (una de ellas en homenaje a los oficios) también forman parte indispensable de este espacio, con bancos sin un hueco para sentarse, donde las personas mayores charlan de sus cosas, los padres jóvenes pasean a su bebé en el carrito y los turistas miran hacia arriba sorprendidos del juego de luces y sombras de la nueva estructura.

La casa de María Barrabino, de 600 metros cuadrados (el ayuntamiento pagó 1,1 millones en 2017), se convertirá en un foco cultural

El otro hito urbanístico del centro de Torremolinos es la restauración de la casa de María Barrabino, de 600 metros cuadrados (el ayuntamiento pagó 1,1 millones de euros en 2017) y que se convertirá en un foco cultural. El proceso de puesta a punto de la vivienda, construida en el siglo XIX, es lento. Se está haciendo con mimo y detalle. No hay plazos.

El coste total de todo el proceso de peatonalización y obras en el centro se eleva a tres millones de euros, pero no solo es lo que se ve, también todo el equipamiento del subsuelo de la plaza. “Hemos cambiado todas las infraestructuras y ahora la zona está preparada para dar servicios 20 años más”, apunta Tocón.

Detalle de la pérgola de la plaza Costa del Sol de Torremolinos.
Detalle de la pérgola de la plaza Costa del Sol de Torremolinos.

El paseo desde la casa Barrabino conduce a la llamada plaza de la Independencia (el municipio se independizó de Málaga en 1988), donde se instalará el nuevo mercado en un edificio que hasta hace un año albergaba el Patronato de Recaudación. Unos metros más allá se encuentra el proyectado museo de la ciudad. Son 4.000 metros cuadrados. Costó entre siete y ocho millones. La obra tenía que haber acabado en mayo de 2015, pero el anterior equipo municipal no la terminó. La Junta rechazó el proyecto de museo y ahora se espera que el inmueble sea destino de algún servicio de otra Administración, ya sea nacional o autonómica.

Paseos marítimos y playas

El cambio no solo se visualiza en el área de referencia de la ciudad. También se extiende a la conexión con la playa, con cambios en la solería. Torremolinos cuenta con una complicada orografía: hay un gran desnivel entre la zona del centro y la de los paseos marítimos, las áreas clásicas de playas y restauración (Playamar, Bajondillo y La Carihuela, con su emblemático pescaíto y el hotel Pez Espada, que este año cumple 60 años). Está también planificado el aumento del número de ascensores para mejorar la comunicación, como el que conectará el Parque de la Batería con la costa.

Torremolinos comparte las ventajas de la cercanía con el aeropuerto (a 10 minutos en coche) y de la capital malagueña (apenas a 20 minutos). “Aquí el tiempo de ocio y descanso no está contaminado por el estrés de las grandes ciudades”, cuenta Tocón, gaditana de nacimiento, que lleva viviendo en el municipio desde 2002.

"Todo el mundo tiene alguna historia personal con Torremolinos”, dice Tocón justo al llegar a la esquina del antiguo bar Nueva York

En la avenida Palma de Mallorca hay edificios como el Begoña, donde se ubica el pasaje del mismo nombre, que fue objeto de una gran redada en junio de 1971 contra los bares homosexuales del lugar y que se ha propuesto en la comisión de Cultura del Congreso de los Diputados como lugar de memoria histórica de los derechos LGTB.

“Todo el mundo tiene alguna historia personal con Torremolinos”, dice Tocón justo al llegar a la plaza de la Nogalera, en la esquina del antiguo bar Nueva York, muy cerca de la calle Danza Invisible, el grupo que lleva ya 37 años dando conciertos en la villa de manera ininterrumpida. Alex llegó aquí hace seis años y ahora regenta la cafetería Noche y Día, que abre 24 horas, siete días a la semana. Tiene 58 años y es de Madrid. Ya estuvo en 1990, le encantó, pero dice que hace poco más de lustro el pueblo se había quedado un poco atrás. Habla Alex: “Hay que cuidar mucho el turismo. Torremolinos estaba estancado. Tiene su encanto y fama mundial, pero si no lo cuidamos, lo que viene se va”.

Isabel Tocón, delante de una de las esculturas de Elena Laverón. (Agustín Rivera)
Isabel Tocón, delante de una de las esculturas de Elena Laverón. (Agustín Rivera)

Tres matrimonios de Leganés toman un aperitivo en la terraza del Noche y Día. La temperatura ha sobrepasado los 20 grados. Es la quinta vez que están en Torremolinos. La primera vez fue hace siete años. Se alojan en el hotel Natali (antigua residencia Rumasa). “Estamos muy contentos. Sí, se nota la mejoría. ¿Esto va a salir en la tele o no?”, dice Beatriz, de 68 años.

Ingresos y rentabilidad

Torremolinos ha mejorado los indicadores turísticos: en 2018, superó el récord histórico de la última década con más de un millón de visitantes. El municipio se encuentra en la quinta posición del 'ranking' de destinos turísticos andaluces que más ingresos y rentabilidad han generado por habitación hotelera, con un ingreso medio por habitación disponible de 95,74 euros por noche, según el índice de precios e indicadores de rentabilidad del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía.

La rentabilidad por habitación hotelera disponible también ha crecido de 2015 a 2018, pasando de los 80,32 euros de hace cuatro años a los 95,7 euros actuales, un aumento total del 19,3%. Y todo ello en un lugar donde han invertido Meliá y otras grandes cadenas hoteleras. Para la renovación de los establecimientos turísticos se han destinado 150 millones de euros.

Foto: Intu.
Foto: Intu.

El centro comercial Intu, junto al emblemático Palacio de Congresos, será otro de los hitos de la ciudad. Las obras de las constructoras Sando y Dragados impulsarán este complejo de ocio, que se convertirá en el más grande del sur de Europa, con una inversión de 160 millones de euros en un espacio de 23.000 metros cuadrados.

Habrá más cambios. Los fondos Feder aportarán 6,2 millones de fondos europeos para 11 proyectos que incluyen la ampliación de la peatonalización desde la calle Cruz hacia el Centro Picasso, Smart Beach, un parque periurbano, administración electrónica, participación ciudadana y asociacionismo...

Escapadas de dos o tres días

Los Álamos, una zona de chiringuitos que antes abrían hasta altas horas de la madrugada y que hacía imposible la convivencia entre vecinos, también se ha remodelado. “Eran discotecas encubiertas”, denuncia la concejala, y enfatiza: "Ahora se han convertido en lugares de nueva restauración, de cocina fusión o japonesa". “También se ha recuperado la convivencia con el ciudadano. Cuando precisamente la Administración municipal está concebida para ser la más cercana, al final era la más lejana porque se menoscababa la dignidad cada vez que se quejaban de algún problema”.

Torremolinos, no como una ciudad exclusiva para el sol y playa, sino para 'city-breaks', con escapadas de dos o tres días, y que el turista no solo duerma en sus hoteles y luego vaya a otros lugares de Andalucía. Un sitio también no solo para visitar, sino para vivir.

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