Arias Cañete se resiste a ser el candidato del PP andaluz como planea Génova
  1. España
  2. Andalucía
DEBERÍA RENUNCIAR A EUROPA

Arias Cañete se resiste a ser el candidato del PP andaluz como planea Génova

Todos los dedos apuntan a Miguel Arias Cañete como la persona con más posibilidades de encabezar la lista de los populares andaluces en las elecciones

placeholder Foto: El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete. (EFE)
El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete. (EFE)

Será en el mes de octubre. Hasta el momento, en el seno del PP andaluz la única certeza que se tiene es que será en ese mes cuando se despeje la incógnita de quién será el candidato del partido en las próximas elecciones autonómicas, un proceso que se ha acelerado después de que el todavía presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, decidiera inesperadamente a final de julio darle un portazo a su mandato y dejar el cargo el 27 de agosto próximo.

Será en octubre, dicen, pero nada más se añade con seguridad, por mucho que todos los dedos apunten a Miguel Arias Cañete como la persona con más posibilidades de encabezar la lista de los populares andaluces en las próximas elecciones. El que más posibilidades tiene y, paralelamente, el que menos lo desea, una doble circunstancia que viene a reflejar bien el estado interno de desorientación que se vive en las filas de los populares andaluces.

Como las ondas de una pedrada en el centro de un lago en calma, la espantada de Griñán ha contagiado a los demás partidos en Andalucía que, a tres años de las elecciones, se ven ahora en la tesitura de engrasar la maquinaria para que un posible adelanto electoral no les coja desprevenidos frente a Susana Díaz, la candidata socialista designada por Griñán. En el caso del Partido Popular de Andalucía el cambio de ritmo del líder de PSOE, ha dejado al descubierto la inexplicable precariedad en la que se ha instalado este partido en Andalucía, un año después de haber ganado por primera vez en treinta años unas elecciones autonómicas.

En contra de lo que pudiera pensar cualquiera, en contra de cualquier pronóstico, después de aquel triunfo histórico en las elecciones andaluzas de marzo de 2012, que estuvo precedido por otras dos victorias en las urnas igualmente relevantes, en las municipales y en las elecciones generales en las que los populares sacaron casi 20 puntos de ventana al PSOE andaluz; pues después de esas tres victorias consecutivas, lo que ha llegado ha sido la mayor descomposición interna del PP andaluz en los últimos diez años. Con el triunfo incompleto, porque no le daba opción de gobernar frente a la coalición del PSOE y de IU, el hasta entonces líder absoluto del PP andaluz, Javier Arenas, abandonó el cargo y nada de lo que pudo haber diseñado para su salida ocurrió después. La persona designada por el propio Arenas para sustituirle, Juan Ignacio Zoido, alcalde de Sevilla, acabó enfrentado políticamente a su mentor y en el Partido Popular andaluz se inició una etapa de desconcierto interno, que es la que ahora queda al descubierto con la urgencia de tener que decidir ya al próximo candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía.

El presidente del pp andaluz, juan ignacio zoido. (efe)La inestabilidad de Zoido como presidente regional del PP, que comenzó siendo sutil, es ya el comentario generalizado en el seno de este partido. Un presidente provincial del partido expresa este desconcierto con un dato inequívoco de organización interna: "En julio, anunció Griñán que se marchaba. Luego convocó unas elecciones primarias en el PSOE y más tarde eligieron a Susana Díaz para sustituirlo. Bien, ¿pues puede creerse alguien que todavía no se ha reunido Zoido con la dirección regional del PP andaluz o con los presidentes provinciales para analizar el momento político? Nada, aquí todo el mundo parece estar a la espera de que la dirección regional diga algo, pero la dirección regional no dice nada. Entre la espantada de Griñán y las crecidas continuas del caso de los ERE, cualquier partido de la oposición, sobre todo si has ganado las elecciones, se pondría las botas, pero nada. Esa es la realidad del PP andaluz".

No es este dirigente provincial, como queda dicho, el único que censura la descoordinación que ha sucedido a la marcha de Javier Arenas. Contemplando la escena alejado de la melé interna, un diputado andaluz de este partido señala que "el liderazgo visible de Arenas se ha sustituido por un carrusel de portavoces en el que los ciudadanos no distinguen a nadie. Un día sale uno, otro día comparece otro, y nadie sería capaz de identificar al líder, que es algo esencial en política". ¿Que ocurre entonces? ¿Ha fracasado Zoido como líder del PP andaluz? ¿Y por qué?

Otro diputado más, aporta su visión: "Aquí cada uno sirve para lo que sirve, y Juan Ignacio Zoido no sirve para la política andaluza. Que haya ganado las elecciones como alcalde de Sevilla, no lo acredita como un buen líder andaluz. Y lo peor es que la estructura orgánica del partido, por debajo de Zoido, no lo acompaña en nada para ir cubriendo los huecos que pueda dejar por su lógica mayor dedicación a la Alcaldía de Sevilla".

Ante ese panorama, no es extraño que, como se decía al principio, la urgencia de tener que designar candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía haya provocado que el PP andaluz transmita más desconcierto que seguridad ante su electorado. Es una situación ciertamente paradójica porque es difícil de imaginar esa precariedad en un partido que gobierna en la mayoría de los ayuntamientos y diputaciones andaluzas, que posee el principal grupo parlamentario en la Cámara andaluza y que, además, cuenta con el apoyo del Gobierno de la nación. De ahí que, cuando se pregunta, la mayoría se incline por pensar que el futuro candidato no será ninguno de los líderes andaluces de este partido que se están postulando para el cargo, algunos desde la misma marcha de Javier Arenas y otros impulsados por terceros. Dirigentes como el actual secretario general, José Luis Sanz, el portavoz parlamentario, Carlos Rojas, la delegada del Gobierno, Carmen Crespo, o el alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto.

La consejera de la Presidencia y candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. (EFE)"Si algo parece claro, es que el candidato tiene que ser alguien que no haya que fabricar", afirman en este partido y, esa línea argumental, es la que señala directamente al Consejo de Ministros o, en último caso, al propio Juan Ignacio Zoido. La idea de que el candidato del PP sea un líder "al que no haya que fabricar" se corresponde también con la propia debilidad de la candidata socialista, Susana Díaz, con unos índices de conocimiento en Andalucía que no superan el 30%, según las estimaciones más generosas, y con un escaso currículum de gestión como responsable público.

Es en ese contraste donde se ha cimentado con fuerza la posibilidad de que el candidato del PP sea Arias Cañete, alguien que representaría con claridad los valores de los que carece Susana Díaz, conocimiento, veteranía y experiencia de gestión. En Génova afirman, en este sentido, que Arias Cañete, en efecto, es la opción más probable, pero que no será hasta octubre cuando Mariano Rajoy se decida. "La decisión la va a tomar Rajoy. Consultará con tres personas como máximo, Arenas, Cospedal y Zoido, pero será él quien decida". En estas fuentes se añade, en cualquier caso, algo que todo el mundo entenderá: que "la atención máxima en este momento no está centrada en los problemas del PP andaluz, sino en el caso Barcenas". Con lo cual, en función de cómo marchen los acontecimientos en el proceso del ex tesorero, la resolución de los problemas de los populares andaluces.

Existe, además, otro problema: que Miguel Arias Cañete no quiere. El ministro ya ha dicho este fin de semana que su "ambición política" está "plenamente saciada", que no ambiciona ningún otro cargo más, y que su estancia en el Consejo de Ministros es la última responsabilidad pública que pretende realizar. Otros añaden, sin embargo, que a lo que sí aspira Arias Cañete es a un puesto de comisario en la Comisión Europea, a lo que tendría que renunciar si acepta el reto de levantar al PP andaluz y las elecciones no se convocan antes, o al mismo tiempo, que las elecciones europeas.

En política, en cualquier caso, el "nunca jamás" se transforma con rapidez en todo lo contrario, y si Rajoy se decide a hacer en otoño una remodelación de Gobierno, ya en el ecuador de su mandato, e incluye en la misma a Arias Cañete como candidato andaluz, lo más probable es que se vea obligado a aceptar el cargo. En el PP andaluz lo asumirán, como es lógico, pero las reticencias no se ocultan ante la mera previsión. Lo sostienen con casi las mismas palabras dos dirigentes distintos. El uno dice, "lo importante no es tanto que sea un candidato u otro, sino que sea alguien quiera". El otro defiende a "alguien que quiera y que, además, se lo crea". Nadie quiere un 'candidato a palos' que es la imagen que ya ha comenzado a transmitir Miguel Arias Cañete. Curioso: En Andalucía ya hubo alguien que hizo el mismo recorrido al que parece abocado ahora Miguel Arias Cañete; fue Manuel Chaves, que, al igual que Cañete, tenía escasa relación con la política andaluza y era ministro de Felipe González cuando lo enviaron de candidato a la Junta de Andalucía. Chaves no quería, se resistió, acabó aceptando y, al final, se convirtió en uno de los presidentes autonómicos más longevos. La historia de Arias Cañete está por escribir.

Miguel Arias Cañete Junta de Andalucía Juan Ignacio Zoido Susana Díaz Javier Arenas Partido Popular (PP)
El redactor recomienda