Chaves retoma el control del PSOE en Andalucía en detrimento de Griñán
  1. España
  2. Andalucía
MOVIMIENTOS A ESPALDAS DE SU SUCESOR

Chaves retoma el control del PSOE en Andalucía en detrimento de Griñán

La situación de bloqueo en la que se encuentra la Junta de Andalucía, atrapada en escándalos y divisiones internas entre fieles y adversarios de Griñán, está

placeholder Foto: Chaves retoma el control del PSOE en Andalucía en detrimento de Griñán
Chaves retoma el control del PSOE en Andalucía en detrimento de Griñán

La situación de bloqueo en la que se encuentra la Junta de Andalucía, atrapada en escándalos y divisiones internas entre fieles y adversarios de Griñán, está fortaleciendo la presencia e influencia de Manuel Chaves, que desde su posición de vicepresidente tercero del Gobierno y con la ayuda de sus escuderos Gaspar Zarrías y Luis Pizarro, parece dispuesto a retomar el control del PSOE en Andalucía. al margen del organigrama oficial del partido.

En realidad, Chaves no ha dejado de mandar en Andalucía, aprovechando la falta de liderazgo de su sucesor, y ya hay quienes le comparan con aquel Alfonso Guerra que bajaba a Sevilla cada viernes a que un grupo de fieles, entre ellos su hermano Juan, le informaran, primero, de lo que hacía Rafael Escuredo y, después, Rodríguez de la Borbolla, presidentes ambos defenestrados por él. 

Requerimientos de empresarios

Entre los puentes que Chaves utiliza para seguir controlando Andalucía están los requerimientos de algunos sectores empresariales, que durante sus largos años de gobierno encontraron siempre en él a un interlocutor con la habilidad suficiente para desbloquear proyectos importantes. 

Uno de los casos en los que Chaves hizo uso de su influencia a requerimiento de empresarios, en este caso del sector turístico, se saldó con la recuperación por parte de la Junta de las competencias en la gestión y ordenación del litoral andaluz, que entrarán en vigor el próximo día 1 de abril. Esta facultad de la Junta impedirá, entre otras cosas, que el sector hostelero vea caer la mayoría de los establecimientos ubicados en las playas, los populares chiringuitos, un asunto que había creado un grave malestar.

Aunque el desbloqueo de la situación y la concesión a la Junta de las competencias se le atribuyó a la ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar, en realidad fue Chaves como vicepresidente quien atendió las demandas empresariales. De hecho, al acto de la firma de cesión de competencias asistió Manuel Chaves como vicepresidente mientras que Griñán optó por no estar presente y envió a su consejera de Presidencia, Mar Moreno, en lo que demostraba ser un plante calculado originado por el malestar del actual presidente por haber sido “puenteado” en el caso.

Golpe de mano a espaldas de Griñán

La recuperación del poder por parte de Chaves ha tenido el más virulento intento con motivo de la decisión del vicepresidente de colocar como candidato a la Alcaldía de Jerez, la quinta ciudad de Andalucía, al arquitecto Manuel Ángel González Fustegueras, que como urbanista ha realizado encargos oficiales en Marbella, Sevilla y otras ciudades. Chaves ha intentado esta operación, reconocida por el propio Fustegueras, a espaldas de Griñán y al margen del proceso reglamentario desde el que Pilar Sánchez, la actual alcaldesa y candidata, había sido nominada como tal con la bendición del propio Griñán.

Este golpe de mano de Chaves, con la ayuda de los enemigos internos de Griñán que se alinean con Luis Pizarro, consejero de Gobernación de la Junta y hombre de confianza del ex presidente andaluz, ha agravado el cisma entre el presidente andaluz y el vicepresidente tercero. Las espadas han quedado en alto, pero ya hay quien advierte de que si Pilar Sánchez, la candidata de Griñán, no evita la debacle en Jerez y como consecuencia de ello el partido pierde la Diputación de Cádiz, enclave vital para los adversarios del presidente de la Junta, la guerra será abierta por descabalgarle como candidato de cara a las próximas elecciones autonómicas, como ya adelantó El Confidencial.

La situación del Gobierno andaluz en estas circunstancias es un trasunto de lo que ocurre en el partido. El hecho de que Luis Pizarro sea consejero de Gobernación lo coloca en realidad como un submarino de Chaves en el Consejo de Gobierno. Tanto es así que Griñán ha establecido un circuito de comunicación de primer nivel con su consejera de Hacienda y Administración Publica, Carmen Martínez Aguayo; el consejero de Economía, Innovación y Ciencia, Antonio Ávila, e incluso con Mar Moreno, vicepresidenta que inicialmente no era persona de su círculo, mientras que el resto del Consejo se mantienen en el plano de la gestión, y Pizarro se ha convertido en los ojos de Chaves en el equipo, después de haber perdido en la última remodelación a los consejeros que controlaba, entre ellos el hoy imputado Antonio Fernández.

Andalucía Manuel Chaves José Antonio Griñán