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Marlaska insiste a pesar de las imágenes de Melilla: "No hubo ningún hecho trágico en España"
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Marlaska insiste a pesar de las imágenes de Melilla: "No hubo ningún hecho trágico en España"

El ministro reitera que la actuación fue proporcional ante un asalto violento y ubica la avalancha de los migrantes en una "zona de tránsito"

Foto: Marlaska, en la comparecencia de este miércoles en el Congreso. (EFE/J.C. Hidalgo)
Marlaska, en la comparecencia de este miércoles en el Congreso. (EFE/J.C. Hidalgo)

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaksa, insiste en su tesis y su tono respecto a la tragedia del 24 de junio en la frontera de Melilla en la que murieron decenas de migrantes cuando trataban de acceder a España. En una nueva comparecencia en el Congreso de los Diputados, ha insistido en que “no hubo que lamentar ningún hecho trágico en territorio español”. Estas palabras se producen horas después de la publicación de una investigación que contiene imágenes donde se ve y se escucha a un gendarme marroquí tomar el pulso a uno de los migrantes aplastado por la multitud en suelo español y decir que “está muerto”.

“Como consecuencia de una respuesta proporcionada y oportuna ante un hecho violento, no tuvimos que lamentar ningún hecho trágico, es decir ninguna pérdida de vida humana en territorio español”, ha destacado Grande-Marlaska, quien ha comparecido de nuevo en la Cámara Baja para dar explicaciones sobre lo acaecido. “Esto es lo que sucedió, una agresión a nuestro perímetro fronterizo desde territorio marroquí, es decir algo que dije y reitero: unos hechos que se produjeron fundamentalmente en territorio marroquí”, ha añadido.

Mantiene así la tesis que mantuvo en septiembre también en el Congreso donde acuñó la denominación de “tierra de nadie” para ubicar la tragedia entre Nador y Melilla. En este caso se ha referido al lugar como “zona de tránsito” para situar la avalancha provocada cuando el empuje de los migrantes echaron abajo las vallas que separan la zona controlada por Marruecos y la que es competencia de la Guardia Civil. Grande-Marlaska ha lamentado tanto las víctimas mortales como lo soportado por los gendarmes marroquíes a los que se aprecia en vídeos golpear a los migrantes y arrastrarlos hasta su territorio donde los apilaron durante horas, muchos de ellos inertes o inconscientes sin recibir atención médica.

Foto: Paso fronterizo del Barrio Chino durante el día de la tragedia, el 25 de junio. (EFE/Stringer)

Solidaridad con los agentes marroquíes

“Nuestra solidaridad con los familiares de los fallecidos. Y nuestra solidaridad, también, con los agentes de las fuerzas de seguridad marroquíes”, ha dicho el ministro. Ha reiterado su discurso que consiste en cargar la responsabilidad en la actitud beligerante de los migrantes en su intento de acceder a España: “Con la finalidad de intentar entrar en territorio español, estas personas que actúan de forma organizada comienzan a ejercer la violencia contra las puertas de seguridad y otros elementos que delimitan los diferentes espacios de la zona de tránsito”. “España, no tengan ninguna duda, es un país de acogida para cualquier solicitante de asilo que llame a sus puertas pero no puede permitir que nadie intente derribarlas a patadas”, ha defendido.

“Lo dije y lo reitero: estamos hablando de unos hechos trágicos que suceden fuera de nuestro país. Y esto es así porque los límites entre los países están meridianamente claros desde hace más de 30 años”. Un grupo de 1.700 trató ese día de acceder a España a través del puesto fronterizo de Barrio Chino. Esa infraestructura está íntegramente en suelo español, según el catastro. De facto, las autoridades marroquíes ejercen el control en una parte del recinto y la otra es competencia de España, donde se produjo parte de la avalancha al ceder una parte del vallado.

La última investigación periodística internacional del consorcio Lighthouse Reports incluye testimonios de guardias civiles que establecen como zona de control español lo que Interior calificó inicialmente como tierra de nadie. Este trabajo se une al que hace semanas difundió la BBC británica, que ya reactivó la exigencia de explosiones por parte de los grupos parlamentarios. Toda la oposición acusa al ministro de mentir y desde el PP exigen su dimisión o que sea cesado por el presidente del Gobierno. Grande-Marlaska también ha contestado a estas acusaciones.

“Quiero dejar claro –ha replicado– que cualquier conjetura, especulación o insinuación, como las que he escuchado o leído, siento decirlo por parte de algunas señorías del Partido Popular y de otros grupos, de que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que la Guardia Civil especialmente, hubiese permitido que este tipo de hechos trágicos sucediesen en nuestro país sin hacer nada, es una grave irresponsabilidad. Tengan claro que ante ese tipo de afirmaciones, ante acusaciones tan graves a la Guardia Civil, me van a tener en frente a mí, y a todo el Ministerio del Interior”.

Las autoridades de Marruecos actuaron en suelo español tras la avalancha ante la inhibición de las fuerzas españolas. Los guardias civiles se retiraron de la zona tras sufrir varias agresiones por parte de los migrantes. El grueso de agentes del Instituto Armado se concentraron en una zona exterior donde consiguió entrar un nutrido grupo de migrantes. Hasta 470 fueron rechazados en frontera (devoluciones en caliente) en las que, según el Defensor del Pueblo, se incumplió la Ley. Grande-Marlaska también ha negado este extremo.

Todos los partidos discrepan

En el turno de réplica, los grupos parlamentarios han reiterado su exigencia de explicaciones y han discrepado de la versión de Grande-Marlaska, incluido el socio de Gobierno Unidas Podemos. Su portavoz en el Congreso, Enrique Santiago, ha sostenido que "al romper estas personas las puertas se produjo una avalancha en suelo español en zona bajo control de las autoridades españolas. En esta avalancha se produjeron al menos heridas y lesiones y por lo que hemos podido ver en el vídeo, previsiblemente grabado por la policía marroquí, al menos se produjo un fallecido".

Por parte del PP, Ana Vázquez, ha llamado "cobarde" al ministro por haberse escudado en la Guardia Civil y no haber explicado en persona los vídeos de la tragedia a diferencia de lo que hicieron los cargos populares cuando en 2014 se produjo la muerte de 14 personas que trataron de acceder a nado en Ceuta. La diputada ha puesto el acento en la desprotección que sufrieron los agentes españoles y se ha remitido a los vídeos difundidos para acusar al ministro de mentir. El PP pide la dimisión de Grande-Marlaska, pero hasta el momento ha bloqueado la apertura de una comisión parlamentaria de investigación. Su argumento es evitar juzgar la actuación de la Guardia Civil.

Jon Iñarritu, el representante de EH Bildu, por su parte, ha considerado necesaria la investigación oficial ante la "divergencia de posicionamiento" que existe entre los representantes políticos que han visro las imágenes de la frontera y la del ministro del Interior. Iñarritu ha afirmado que, a su juicio, "hay pruebas suficientes" que demuestran que los hechos se produjeron en suelo español, que no se actuó de forma proporcionada o no se auxilió a personas heridas tras el salto.

Finalmente, la postura de Vox ha sido la de defender la actuación de la Guardia Civil ante lo que consideran "un asalto violento perfectamente coordinado, masivo y desproporcionado frente al número de agentes" españoles en la frontera. El diputado Javier Ortega Smith ha señalado que los agentes pueden decir "bien alto" que de los 2.500 atacantes "solo lograron entrar 130" personas, de las cuales, según ha indicado, "no quedaba ninguna" en territorio español si ellos gobernasen.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaksa, insiste en su tesis y su tono respecto a la tragedia del 24 de junio en la frontera de Melilla en la que murieron decenas de migrantes cuando trataban de acceder a España. En una nueva comparecencia en el Congreso de los Diputados, ha insistido en que “no hubo que lamentar ningún hecho trágico en territorio español”. Estas palabras se producen horas después de la publicación de una investigación que contiene imágenes donde se ve y se escucha a un gendarme marroquí tomar el pulso a uno de los migrantes aplastado por la multitud en suelo español y decir que “está muerto”.

Fernando Grande-Marlaska