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Sánchez se quita el traje "institucional" y prepara 30 actos en la calle para dar la vuelta a las encuestas
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El PSOE, "a la ofensiva"

Sánchez se quita el traje "institucional" y prepara 30 actos en la calle para dar la vuelta a las encuestas

El Partido Socialista aprobará en la Ejecutiva del lunes un programa de actos que llevará al presidente y a los ministros por toda la geografía para tratar de explicar la acción del Ejecutivo

Foto: Pedro Sánchez, durante su viaje oficial a Ecuador. REUTERS/ Karen Toro
Pedro Sánchez, durante su viaje oficial a Ecuador. REUTERS/ Karen Toro

El Gobierno sabe que tiene que darle la vuelta a las encuestas, en pleno arranque del ciclo electoral, y el PSOE ya prepara un programa para intentar reconectar con las calles. También sabe que tiene un problema a la hora de vender las medidas impulsadas desde La Moncloa, que de momento no logra rentabilizar, a pesar de sus esfuerzos hasta la fecha. Los socialistas reconocen que tienen un problema para explicarse, y de cara al nuevo curso político, que anticipan "extraordinariamente intenso", quieren tomar la iniciativa y lanzar toda una "ofensiva" comunicativa y pedagógica para hacer valer sus políticas.

El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se volcará entre septiembre y diciembre en una serie de actos en los que pisará la calle junto a los ministros, dirigentes socialistas y cargos públicos, y en los que tratará de reconectar con la mayoría social, ese 95% de la población para la que el Ejecutivo dice gobernar, y con los que ahora quiere reconectar "sin mediación de los poderes fácticos". El diagnóstico de su formación es que el grueso de la ciudadanía sí respalda normas como el real decreto-ley de medidas de ahorro energético, aprobado holgadamente en el pleno extraordinario del Congreso de los Diputados este jueves, pero aún hacen falta esfuerzos comunicativos para poner en valor ésta y otras normas.

Fuentes del Partido Socialista explican que esta gira, bajo el eslogan "el Gobierno de la gente", arrancará el día 3 de septiembre en un acto en Sevilla, y permitirá al presidente una suerte de vuelta a los orígenes, reeditando el espíritu de las primarias que le devolvieron la Secretaría General del PSOE, cuando salió a recorrer España al volante de su coche. La Comisión Ejecutiva Federal del próximo lunes ratificará esta hoja de ruta, que quiere presentar a Sánchez sin las ataduras del traje "institucional", cercano y accesible, con multitud de ocasiones de lograr el contacto "piel con piel" con la ciudadanía.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su visita a Ecuador. (EFE/José Jácome)

"Hemos estado absolutamente condicionados por la pandemia, no podíamos salir de La Moncloa", argumentan desde el PSOE. Venden que Sánchez se crece con el "contacto con la gente", y aspiran así a contrarrestar "el ruido de la oposición", evitar que opaque sus medidas, y lograr que los ciudadanos conozcan "directamente", "en primera persona" y "sin mediaciones" lo que se hace "por ellos". "Cada ciudadano va a tener la oportunidad de tocar al presidente, escucharlo, sin tener la mediación de poderes fácticos", apuntan.

El momento escogido para este impulso tampoco es casual: con los tambores de las elecciones autómicas y municipales de mayo resonando cada vez con más fuerza, el PSOE reconoce que las encuestas no están a su favor, pero rechaza la hipotésis de que hayan "perdido" los votos con los que no contarían hoy por hoy: "El voto está en la abstención", interpretan.

Foto: Teresa Ribera y Aitor Esteban, este jueves en el Congreso. (EFE/Mariscal)

E, insistiendo en que quieren acabar la legislatura, reconocen que los comicios de mayo de 2023 servirán como termómetro de las generales, previstas para diciembre. Asumen también que "las elecciones municipales y el poder local" funcionan como "columna vertebral del PSOE", y por ello venden que echarán el resto para darle la vuelta a los sondeos, que hoy sitúan al PP como primera fuerza.

La segunda pata de esta estrategia, además, vertebra sobre la necesidad de explicar la hoja de ruta adoptada hasta la fecha, y los futuros hitos del Gobierno, contraponiéndolos al modelo que habría adoptado un PP instalado en la "antipolítica", en la "política de tierra quemada". Comparar "cómo hubiera afectado a la gente" si el partido conservador hubiera estado a los mandos de La Moncloa durante la pandemia, la erupción del volcán de La Palma o la guerra de Rusia en Ucrania. "Parte" de esa pedagogía, reconocen, "pasa por desenmascarar al principal partido de la oposición".

Foto: El portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, y la ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez. (EFE/Mariscal)

Tras la victoria del jueves en el Congreso, el Gobierno se apresuró a reivindicar que el resultado en las votaciones también servía para retratar al PP y a su líder, Alberto Núñez Feijóo. Donde el PSOE vende un Ejecutivo centrado en el 95% de la población, también dibuja al PP alineado con élites económicas que no "necesitan de la política", con un presidente que supone "un gran fraude a la democracia de este país".

Un líder sin proyecto ni voluntad de acuerdo, que arrastra los pies tras Isabel Díaz Ayuso, y que está centrado en hacer "ruido" para generar "desapego" por las fuerzas que sí se dirigen "a la mayoría social".

En ese marco de "ruido", reconocen el "riesgo" de que Sánchez sufra abucheos al dejar las "paredes de La Moncloa", pero se curan en salud y ya achacan a la oposición que surja "gente que meta bronca". "Nuestros actos no van a ser de forofos como los de Ayuso", "nunca hemos tenido miedo de salir a la calle y enfrentarnos a preguntas", apostillan.

Foto: Pedro Sánchez, en Bogotá. (EFE/Mauricio Dueñas Castañeda)

Y, aún con la resaca por la victoria de este jueves, tras casi un mes de batalla con el PP a cuenta de las medidas de ahorro energético, venden que Sánchez viene "con las pilas cargadas" de sus vacaciones y va a "vaciarse" por explicar su proyecto, saliendo del perfil "excesivamente institucional" que ha mantenido hasta la fecha.

"Tenemos ejército, tenemos proyecto, tenemos líder, ¿quién nos va a frenar?", presumen. Ni la inflación, que esperan ver reducida a partir de septiembre, ni la incertidumbre económica o energética reducen su triunfalismo. Tampoco las encuestas que hoy les auguran una sangría de poder territorial en mayo. "Salimos a por todas" vuelve a ser la consigna.

El Gobierno sabe que tiene que darle la vuelta a las encuestas, en pleno arranque del ciclo electoral, y el PSOE ya prepara un programa para intentar reconectar con las calles. También sabe que tiene un problema a la hora de vender las medidas impulsadas desde La Moncloa, que de momento no logra rentabilizar, a pesar de sus esfuerzos hasta la fecha. Los socialistas reconocen que tienen un problema para explicarse, y de cara al nuevo curso político, que anticipan "extraordinariamente intenso", quieren tomar la iniciativa y lanzar toda una "ofensiva" comunicativa y pedagógica para hacer valer sus políticas.

Pedro Sánchez Moncloa